“Cuando cambió la defensa, la situación de Álvarez pareció agravarse”: el punto de quiebre que hizo tambalear el juicio a “Pity”

A un mes del inicio del debate llegaron a declarar 17 testigos, pero una sucesión de planteos terminó por frenarlo. Los testimonios sobre el crimen, los cuestionamientos por la salud del músico, sus particulares apariciones y el desgaste de quienes esperan una sentencia

Un hombre con anteojos oscuros en la cabeza y mangas de red sostiene su mano abierta, la cual tiene el dibujo de un ojo en la palma
"Pity" Álvarez está acusado de homicidio
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“Curiosamente, cuando cambió la defensa, la situación de Álvarez pareció agravarse”. La frase del juez Gustavo Goerner, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal N°29, sintetizó este lunes buena parte de lo que ocurrió durante el primer mes del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz.

Para entonces habían pasado cuatro semanas desde aquella primera audiencia del 10 de agosto. Siete jornadas, un cambio de defensa, 17 testigos y una sucesión de planteos judiciales marcaron el primer mes de un juicio que quedó suspendido y a la espera de que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional resuelva la recusación presentada contra los integrantes del tribunal.

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El contraste con la primera semana es marcado. Después de una jornada inaugural en la que volvió a discutirse si Álvarez estaba en condiciones de afrontar el proceso, la prueba comenzó a avanzar a buen ritmo: entre el 12 y el 14 de agosto declararon diez personas. Entre ellas, vecinos del barrio Samoré y testigos que estuvieron cerca de Álvarez y Díaz durante la madrugada del 12 de julio de 2018. Sus relatos permitieron reconstruir desde distintos ángulos la secuencia del crimen y lo ocurrido inmediatamente después.

Pity Alvarez junto a la victima
"Pity" Álvarez junto a Cristian Díaz, la víctima

Uno de los testimonios centrales fue el de C.U.S. amigo de la víctima y testigo presencial del crimen. Para declarar pidió que Álvarez no estuviera en la sala. Según contó, Díaz se acercó al músico, hubo una discusión y un contacto entre ambos. Después llegó el primer disparo. “Me di cuenta de que estaba muerto en ese momento porque cayó para atrás como una madera”, contó. Luego, sostuvo, “Pity” efectuó otros tres disparos.

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También declaró Agustina Inbernoz, pareja del músico en aquel momento, quien lo hizo por videoconferencia desde Estados Unidos. Dijo que Díaz se acercó y provocó a Álvarez, pero que al momento de las detonaciones se dio vuelta y no vio los disparos. Además, contó que, por indicación del músico, se deshizo del arma utilizada en el crimen y la arrojó en un desagüe de la avenida Dellepiane.

Su padrastro, Raúl Alberto Prieto Inbernoz, también declaró y reconstruyó el encuentro que mantuvo con Álvarez poco después en Pinar de Rocha. Según contó, el músico llegó y le dijo: “Maté a un chabón”. Prieto Inbernoz aseguró que, en ese momento, creyó que se trataba de una broma.

Juicio Pity Álvarez - 2 de septiembre
Fanáticos del músico en la puerta del palacio judicial (RSFotos)

A esos relatos se sumaron después las pericias. Manuel Martín, licenciado en Criminalística, reconstruyó ante el tribunal la mecánica de los disparos y habló de la denominada “cruz de la muerte”, la zona del cuerpo de Díaz donde se concentraron los impactos. También explicó que, por la ubicación agrupada de las vainas, el tirador no se habría desplazado demasiado al momento de gatillar.

La autopsia aportó otro dato: Díaz recibió cuatro disparos. La médica forense Angélica Cristina Bustos explicó que encontró cuatro orificios de entrada, uno de salida y recuperó tres proyectiles del cuerpo. No pudo establecer el orden en que se produjeron los impactos.

Para entonces, sin embargo, el ritmo del juicio ya había cambiado.

Juicio Pity Álvarez - 26 de agosto
Sebastián Queijeiro, Luciana Comerci, Alejandra Córdoba y Javier Baños: la nueva defensa del músico (RSFotos)

El punto de quiebre

Diez testigos habían terminado de declarar cuando, el 19 de agosto, Álvarez decidió cambiar de abogados. Ese día estaban citados a declarar cuatro policías, pero ninguno llegó a prestar testimonio.

El músico desplazó a sus defensores oficiales —Javier Marino, Diego Herrero y Federico Larraín— y designó a los abogados particulares Javier Baños y Sebastián Queijeiro, quienes pidieron una semana para estudiar el expediente. Fue entonces cuando los cuestionamientos sobre la capacidad de Álvarez, que ya habían sido planteados por la defensa anterior, empezaron a cobrar mayor protagonismo.

A eso se sumaron otros frentes de discusión: pidieron una nueva evaluación del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados, formularon objeciones sobre prueba ya producida y reclamaron que “Pity” fuera juzgado por un jurado popular.

El TOC N°29 rechazó los planteos y aquella jornada finalmente pudieron declarar los cuatro policías que habían quedado pendientes.

Pero la discusión sobre el estado de Álvarez no terminó allí.

Juicio Pity Álvarez - 2 de septiembre
"Pity" Álvarez saludando a sus seguidores en uno de sus ingresos al tribunal (RSfotos)

El 2 de septiembre, mientras declaraban los peritos, los ronquidos y los “períodos de desconexión” de Álvarez volvieron a convertirse en parte de la audiencia. Goerner terminó advirtiendo: “No voy a permitir que el imputado ronque”.

Horas después, la jornada terminó abruptamente. “Pity” salió al baño mientras declaraba Bustos, se sintió mal por un pico de presión y no volvió a ingresar a la sala. Una ambulancia del SAME lo trasladó al Hospital Fernández y el testimonio de la médica forense quedó inconcluso.

Cinco días después, Baños y Queijeiro volvieron a pedir la suspensión del juicio con un nuevo estudio médico. El fiscal Sandro Abraldes se opuso y lanzó una de las críticas más duras hacia la estrategia de los abogados: “A la defensa no le gusta que este juicio se haga”.

El tribunal también rechazó ese planteo. Fue durante esa resolución cuando Goerner pronunció la frase que resumió el cambio que, a su entender, había experimentado el debate: “Curiosamente, cuando cambió la defensa, la situación de Álvarez pareció agravarse”.

PITY Alvarez
"Pity" Álvarez roncando en la sala (RSFotos)

El juez recordó además que el TOC ya había autorizado al músico a no permanecer durante toda la audiencia dentro de la sala si su estado no se lo permitía. “Estoy viendo acá que hay varios letrados que podrían acompañarlo en su domicilio, en una sala, y podrían explicarle”, planteó. Luego fue más enfático: “No está en condiciones, pero lo traen. No es el TOC ni los acusadores los que ponen en riesgo a Álvarez. Es nuestro deber resguardarlo”.

La paradoja llegó minutos después. El tribunal rechazó suspender el juicio por el estado de salud de “Pity”, pero el debate terminó igualmente frenado. La defensa pidió recusar al fiscal Abraldes y a los tres jueces. Los planteos fueron rechazados, aunque el pedido de apartamiento de los integrantes del TOC debía ser revisado por Casación.

Los cuatro testigos que aguardaban para declarar ese lunes tuvieron que volver a sus casas.

Juicio Pity Álvarez - 2 de septiembre
En una de las audiencias el músico se descompensó y debió ser trasladado al Hospital Fernández por el SAME (RSFotos)

El otro lado del juicio

Las suspensiones y reprogramaciones también tienen su impacto fuera de la sala. Según pudo saber Infobae, Jacqueline, una de las hijas de Cristian Díaz, debe pedir permiso en su trabajo cada vez que quiere asistir a una audiencia por el crimen de su padre. El caso de Manuel Martín, el criminalista que declaró sobre la “cruz de la muerte”, es otro ejemplo: su testimonio fue reprogramado tres veces antes de que finalmente pudiera declarar ante el tribunal.

Mientras ellos transitan buena parte de ese proceso en el anonimato, cada llegada de Álvarez a los tribunales de la calle Paraguay se convierte en una escena en sí misma. Cámaras y periodistas lo esperan en la puerta. También se acercan fanáticos para saludarlo.

En la primera audiencia el músico llegó con una remera con la inscripción “Y si esperás vas a entender” y anticipó que declararía “más adelante”. Hubo jornadas en las que permaneció atento, tomó una lapicera e hizo dibujos mientras escuchaba a los testigos. En otras, mantuvo los ojos cerrados durante largos períodos y sus ronquidos obligaron al tribunal a intervenir.

Juicio a "Pity" Álvarez: la palabra del cantante a Infobae tras salir del juicio

Sus declaraciones al salir de las audiencias también fueron cambiando. Después de una de ellas, ante la consulta de Infobae, aseguró: “Estoy tranquilo porque el que va a dar el veredicto de todo esto es la persona que todo lo ve”.

El 2 de septiembre, tras recibir el alta luego de la descompensación que terminó con su traslado al Hospital Fernández, volvió a hablar con los medios. Confirmó que regresaría al juicio, pero dudó cuando le preguntaron si era inocente. “No sé”, respondió. Segundos después agregó: “Todos somos culpables”.

Su última aparición volvió a dejar una imagen particular. Llegó al tribunal con un ejemplar del Código Penal y una pequeña linterna colocada sobre la frente. Debajo de los ojos llevaba dos líneas negras similares al denominado eye black, utilizado por los jugadores de rugby para reducir el reflejo de las luces.

Esa vez estuvo activo durante la audiencia y, al retirarse, volvió a hablar con los medios. Su respuesta contrastó con los sucesivos intentos de sus abogados por suspender el debate: “Se tiene que hacer el juicio. Yo me equivoqué, hice algo malo y la Justicia va a decidir”.

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