“Mameluco” Villalba escribe sus memorias en la cárcel: la verdad sobre la enfermedad del capo y la posible serie sobre su vida

El mayor traficante de la historia bonaerense, condenado a 27 años de prisión y representado por nuevos abogados, atrajo el interés de un célebre productor. Su tratamiento en el penal de Ezeiza en medio de la epidemia de asesinatos narco en San Martín

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"Mameluco" Villalba en el juicio en su contra por el secuestro de Candela Sol Rodríguez (Adrián Escándar)

“Mameluco” Villalba, el mayor capo narco de la historia bonaerense, probablemente muera en prisión. Suena poco agradable decirlo, pero quizás sea el destino de un hombre que jamás pensó en rendirse. Hoy, a sus 63 años, preso bajo una vigilancia extrema en su celda del módulo 6 del penal de Ezeiza, Villalba piensa en su legado: escribe sus memorias bajo una vigilancia extrema en su celda del módulo 6 penal de Ezeiza.

El libro ya tiene un título tentativo. Se llama, por ahora: “Yo, Mameluco, un pibe de barrio”. Está a punto de terminar su primera parte donde habla de “su juventud y sus amores”, dicen quienes siguen el proyecto de cerca. La segunda parte, que comenzaría con su primer arresto, sería delincuencia pura. Allí, Villalba hablaría sin tapujos de sus negocios criminales. En el libro, el capo de la droga de San Martín, lejos de hacerse el oso, daría su confesión.

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Villalba no lo escribe en su computadora, sino en cuadernos. Lo hace sin la ayuda de un periodista o un escritor en las sombras, como suele ocurrir con las memorias de viejos delincuentes.

Mientras tanto, la parte de la familia Villalba que no está presa negocia. Hay un interés. Esos cuadernos de “Mameluco” podrían convertirse en un best seller y, por qué no, en una serie.

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Escucha telefónica: "Mameluco" desde el penal de Rawson

¿Se vienen los contratos?

Por lo pronto, una reconocida editorial está en contacto con miembros del clan para discutir los derechos de publicación del proyecto. También, un reconocido productor de cine y televisión dialoga con la familia. Una actriz, que protagonizó una de sus series, realizó el contacto. Los nombres de la editorial y el productor son mantenidos bajo estricto secreto por la familia.

Los cuadernos en sí son una cosa complicada para presos como Villalba, monitoreados por el Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo del Servicio Penitenciario Federal.

Que los cuadernos se usen para filtrar información hacia afuera -luego de que el capo manejara su negocio en la cárcel durante años mediante celulares clandestinos- es un riesgo de tantos. Su organización, después de todo, sigue en pie: “Colorado El 32″, una de sus históricas cuevas en San Martín, un bizarro kiosco con carga de SUBE convertido en casa de cambio y literal cueva financiera, fue allanada dos semanas atrás por la Policía Bonaerense.

Causa cocaína rosa San Martin mameluco villalba
Un fusil FAL y cocaína incautada a la banda de Villalba

La cresta de la ola asesina

Habría que detenerse un poco en el título tentativo: “Yo, Mameluco, un pibe de barrio”. Parece una escena costumbrista del conurbano moderno. Que Villalba hable de sus delitos no implica que se arrepienta. Pocos delincuentes en la Argentina arruinaron tanto un territorio: “Mameluco” creó la cultura, convirtió al mundo narco de las villas de San Martín en lo que es. Curiosamente carismático, visible como pocos delincuentes, coqueteó con lanzarse a candidato a intendente años atrás. Después fue la cara de un lavadero de autos.

En enero de 2021, la Justicia federal de San Martín unificó las múltiples condenas en su contra por el ser el lider de un clan familiar dedicado durante más de veinte años a la venta de droga y el lavado de dinero a gran escala mediante negocios y testaferros, un negocio que incluyó a sus hijos -entre ellos Iván, alias “El Salvaje”- como miembros claves de su cúpula y que sobrevivió a las investigaciones de dos generaciones de policías, jueces y fiscales.

Así, Miguel Ángel Villalba, “Mameluco”, recibió la pena única de 27 años. Sonrió cuando el Tribunal Federal °2 de su zona dictó el monto. Para Villalba, tal vez era solo un trámite. El mando seguiría desde la cárcel.

Miguel "Mameluco" Villalba en su viejo lavadero, una de sus fotos más conocidas
Miguel "Mameluco" Villalba en su viejo lavadero, una de sus fotos más conocidas

Las escuchas a su teléfono seguían en caliente en febrero de 2022, mientras “Mameluco”, preso en el penal de Rawson, Chubut, hablaba con dos de sus tantos seguidores, en los días en torno a los 24 muertos por la cocaína envenenada con carfentanilo vendida en la villa Puerta 8 de Tres de Febrero. Villalba enfrenta un juicio por esta droga desde septiembre de 2025 junto a sus hijos, Alan e Iván: el proceso continúa hasta hoy con las declaraciones de testigos. “Mameluco” también fue juzgado -y absuelto- en mayo de 2024 por la desaparición de Candela Sol Rodríguez.

Las presuntas ramificaciones de su plata, investigadas por la jueza federal Alicia Vence y el secretario Hernán Roncaglia, fueron inmensas. Aquella investigación reveló los ingresos en al menos cinco kioscos narco en villas como 18 de Septiembre y Puerta 8. Cada kiosco, que operaba las 24 horas con turnos rotativos de 8 horas, podía recaudar hasta $4,5 millones por día, más de $22 millones diarios que eran trasladados a una cueva sobre un supermercado chino en Floresta.

Luego de Villalba llegaron otros jugadores a la cancha de la droga en San Martín: “Alicho” Alegre, “El Rengo” Pacheco. Hoy, más de 20 años después de la llegada de “Mameluco” al poder, San Martín atraviesa un momento dramático, con la peor ola de asesinatos en su historia reciente.

Christian Saragusti y Sofía Lachin, abogados de Villalba y su hijo Iván
Christian Saragusti y Sofía Lachin, abogados de Villalba y su hijo Iván

Un reciente estudio elaborado por el Observatorio sobre el Narcotráfico y las Violencias Asociadas de San Martín determinó que los asesinatos en la jurisdicción subieron un 122% con respecto al año pasado, con 20 crimenes violentos en los tres primeros meses del año: la tasa duplica, por ejemplo, a la de La Matanza.

El 75 por ciento de estos hechos se deben a conflictos narco; la gran mayoría, sin embargo, ocurrieron en villas de José León Suárez, lejos de la zona de influencia de “Mameluco” y su banda. En sus cálculos internos, el capo cree que esta nueva era no conviene, que antes era distinto, mucho más discreto. Un baño de sangre, después de todo, es prensa asegurada.

El clan Villalba tiene nueva defensa: se trata de Christian Saragusti, que asumió la representación de Iván Villalba. Su socia, Sofía Lachin, defiende a “Mameluco”. Saragusti defendió a “El Rengo” Pacheco; fue Pacheco quien le recomendó al capo su nuevo equipo legal.

“Villalba está detenido bajo un régimen totalmente estricto. Los abogados tenemos que ser muy cuidadosos con lo que hablamos, ya que tanto las llamadas telefónicas como las visitas presenciales son grabadas por cámaras. La comunicación es a través de un Blindex”, afirma Saragusti.

El allanamiento a Colorado el 32, la cueva ligada al narco Mameluco Villalba

La próxima semana, la defensa del narco en San Martín algo que parece imposible de ser aprobado: un pedido de prisión domiciliaria para que “Mameluco” vuelva a su casa. El capo narco está enfermo. De qué está enfermo es la cuestión.

Trascendió a comienzos de este año que Villalba padecía de un cáncer de próstata. El mismo diagnóstico había sido confirmado a este medio por altas autoridades en los organismos de seguridad. La noticia ciertamente impactó en San Martín, tanto en el submundo del delito como en juzgados y comisarías. La posible muerte de “Mameluco” implicaba una ola de violencia en las bases narco de la zona, una toma de poder a tiros para ungir a un nuevo rey.

Sin embargo, Saragusti asegura: “No tiene cáncer”. El diagnóstico de Villalba, asevera, es una hiperplasia prostática benigna, que se encuentra bajo tratamiento.

Imágenes recientes lo muestran a Villalba con un aspecto saludable. Hipertenso, diagnosticado con diabetes, tiene problemas digestivos como una hemorragia digestiva junto a una gastropatía erosiva, de acuerdo a una reciente ficha médica. Tal vez tenga problemas para conciliar el silencio mientras escribe: vive con un zumbido permanente, un acúfeno en ambos oídos.

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