
Por orden de la jueza federal Cristina Pozzer Penzo, efectivos de la Policía Federal secuestraron dos celulares de José Codazzi, el abogado que acompañó a Laudelina Peña a una fiscalía provincial a declarar sobre el supuesto accidente en el que habría muerto su sobrino Loan, desaparecido desde el 13 de junio. La orden fue motivada por un pedido de los fiscales del caso, Mariano De Guzmán, Alejandra Mangano y Marcelo Colombo.
La mujer, que permanece presa en el penal de mujer de Ezeiza por la supuesta sustracción y ocultamiento del menor, luego declaró que dio ese testimonio sobornada por Codazzi, quien le habría pagado 50 mil pesos por ese acto.
En su última indagatoria frente a la jueza, Laudelina lo señaló como el ideólogo de instalar la hipótesis de que Loan había sido atropellado por el capitán de navío retirado Carlos Guido Pérez y su esposa María Victoria Caillava, también imputados en el caso.
Las fuentes detallaron que los teléfonos secuestrados son un iPhone y un modelo de Samsung.
Qué declaró Laudelina

“Yo no tuve nada que ver con el accidente, fue tema del abogado que vino a mi casa. Nos amenazó a mí y a mi hija. Fue el 27 a la mañana o 28 a la mañana. Aparece devuelta diciendo que las dos debíamos ir a declarar. Volvió ese mismo día a la tarde, nos hizo un video donde nos enseñó como tenía que ser la declaración y que si no igual íbamos a quedar presas”, dijo Laudelina la semana pasada al ampliar su declaración frente a Pozzer Penzo.
“Después nos levantó en el coche que andaba con otro hombre barbudo, nos llevó a las dos que teníamos que declarar, en el camino nos dijo que nos llevaba a Corrientes. Después cambió de auto, nos subió a una camioneta. En Corrientes se subió otro hombre gordo, que ‘él iba a arreglar todo’ (sic) y nos prometió una casa, moto y hasta auto”, continuó la tía de Loan.
Y siguió: “Nos llevó a un alojamiento, custodiados con un personal de civil que dijo ser policía y nos dejó ahí hasta las 2. De ahí nos llevó al Juzgado a declarar acompañado por los otros dos. Tenía que declarar lo que nos enseñó, yo tenía miedo por mi hija (Macarena)”.
“De ahí declaré, nos llevaron al alojamiento, nos dieron cena, nos tuvieron ahí como secuestrados, el domingo a la noche se armó una coscotería (sic) que nos tuvo que sacar la policía. De ahí nos llevaron a la casa de otro señor, me dieron 50.000 pesos que ese día que fui a declarar tenía en el bolsillo de la campera que quise darle a la jueza, pero no pude”, cerró.
La causa que investiga la denuncia de Laudelina está a cargo de Mariano De Guzmán, fiscal federal de Goya.
Por otro lado, Pozzer Penzo solicitó a la Dirección General de Delitos Contra la Libertad Personal de la PFA y al Centro de Investigaciones del Ciberdelito de Alta Tecnología que realicen el análisis de los datos extraídos de siete celulares de forma “muy urgente y prioritaria” para que sea realizado dentro de un plazo de 72 horas.
Se trata de los teléfonos de los policías de 9 de Julio Orlando Ezequiel Cáceres, Eduardo Rafael Torres, Hugo Alegre y Mariano Hernán Duarte. También, se deberán analizar otros dos equipos pertenecientes a Maciel y Camila Núñez, prima de Loan.
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