El frío llega a la Argentina y el debate entre el team verano y el team invierno vuelve a renovarse: quiénes son más

Más allá de la polémica, hay datos de la ciencia y el turismo que podrían ayudar a determinar qué estación es mejor

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Ilustración en acuarela con la frase 'Team Invierno' en un paisaje nevado y 'Team Verano' en una playa tropical con palmeras y personas.
Se renueva el debate: frío vs calor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este domingo 21 de junio a las 5:24, el sol alcanzará su punto más bajo en el cielo y el país entrará oficialmente en el invierno astronómico 2026. Con el día más corto del año, se renueva también uno de los debates más arraigados del calendario: ¿team invierno o team verano? La ciencia, el turismo y las preferencias de la gente tienen algo que decir al respecto.

La pregunta parece trivial, pero los números revelan una respuesta bastante clara. Según encuestas de Gallup y YouGov, el invierno es la estación menos popular del mundo: apenas entre el 7% y el 11% de los estadounidenses la elige como favorita, mientras que la primavera lidera con hasta el 36% de las preferencias. El verano se ubica en el segundo o tercer puesto según el sondeo, con alrededor del 25%. El team invierno, al menos en términos estadísticos, es una minoría con mucha personalidad.

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Aun así, sus argumentos no son menores. Desde el punto de vista de la ciencia del sueño, el frío tiene ventajas objetivas: una investigación publicada en Frontiers in Neuroscience registró que las personas duermen hasta 60 minutos más en invierno y acumulan más sueño REM —la fase asociada a la consolidación de la memoria y la regulación emocional— que en verano. El cuerpo, en definitiva, descansa mejor cuando afuera baja la temperatura.

La fisiología también juega a favor del frío en otro terreno. Investigadores hallaron que las temperaturas bajas estimulan la producción de grasa parda, un tipo de tejido adiposo que el organismo convierte fácilmente en calor y que se asocia con menor riesgo de obesidad, diabetes y síndrome metabólico. Además, un estudio publicado en PMC (PubMed Central) encontró que los pacientes cardíacos reportaron menos dolor y menos limitaciones físicas en invierno que en otras estaciones.

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El team verano, sin embargo, tiene sus propios datos. Un estudio de la Universidad de Lieja (Bélgica) publicado en PNAS detectó que la actividad cerebral vinculada a la atención sostenida alcanza su pico máximo alrededor del solsticio de verano, mientras que en invierno cae a su punto más bajo. El sol, en otras palabras, activa el cerebro. A eso se suma que la salud mental sale mejor parada en los meses cálidos: el verano se asocia con mejores indicadores de bienestar psicológico, y la ausencia de luz en invierno puede desencadenar el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que afecta a hasta el 6% de la población.

Ilustración de acuarela con personas del equipo de invierno lanzando bolas de nieve a personas del equipo de verano con pistolas de agua, con sus respectivos fuertes.

En Argentina, el debate también se traduce en movimiento turístico. La Costa Atlántica sigue siendo el destino número uno del verano: un relevamiento de Mercado Libre Inmuebles mostró que siete de los diez destinos más buscados para el verano 2026 correspondían a playas bonaerenses, con Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell a la cabeza. Las Cataratas del Iguazú recibieron 1,5 millones de turistas solo en la temporada 2025, con una proyección de crecimiento del 20% para este año.

El invierno, en tanto, tiene su propia geografía del deseo. Según datos de la Cámara Argentina de Turismo, las vacaciones de julio 2025 colocaron a Puerto Iguazú con más del 85% de ocupación, a Mendoza cerca del 80% y a Bariloche en torno al 70%. El esquí, las termas y el turismo de naturaleza en el norte argentino —Salta, la Quebrada de Humahuaca, los Esteros del Iberá— consolidan una oferta que cada año atrae a más viajeros. El invierno, lejos de paralizar el turismo nacional, lo redirige.

Hay un dato que podría inclinar la balanza hacia el frío, al menos para quienes buscan precios más accesibles: viajar en mayo, junio o agosto resulta más barato en vuelos, alojamiento y excursiones, según relevamientos de agencias de turismo. La temporada alta del verano, de diciembre a febrero, es consistentemente la más cara del año.

El debate entre ambos teams no tiene ganador definitivo. Lo que sí tiene es fecha: este domingo, Argentina entra oficialmente en la estación que divide aguas —o, en este caso, divide abrigos de trajes de baño.

Cómo será el invierno 2026

El invierno 2026 en Argentina se perfila como una estación más templada que el promedio histórico en gran parte del territorio, según el último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo estima hasta un 50% de probabilidad de que las temperaturas medias de junio, julio y agosto superen los valores normales en las provincias del norte, mientras que en el resto del país esa probabilidad ronda el 45%.

El factor que explica buena parte de esta anomalía térmica es la posible irrupción del fenómeno El Niño. Los modelos climáticos del SMN calculan un 60% de probabilidad de que El Niño se desarrolle en el trimestre mayo-junio-julio 2026, con la temperatura del océano Pacífico ecuatorial proyectada en +0,9°C por encima de lo normal. Esa estimación coincide con la del Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, que el 14 de mayo pasado elevó al 82% la probabilidad de que el fenómeno se active entre mayo y julio, y al 96% la de que persista entre diciembre de 2026 y febrero de 2027. La intensidad del evento, sin embargo, permanece incierta: ninguna categoría —moderada, fuerte o muy fuerte— supera el 37% de probabilidad, según el CPC.

Para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el SMN proyecta temperaturas medias superiores a los 14°C (57,2°F) entre mayo y julio, con máximas que podrían alcanzar los 20°C (68°F). En el norte del país, los picos podrían superar los 25°C (77°F) en jornadas atípicas para la estación. Las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones concentran la mayor probabilidad de un invierno por encima de lo normal.

El SMN advierte que estas tendencias reflejan el comportamiento promedio del trimestre completo y no descartan irrupciones de aire polar, especialmente en los primeros meses de la estación, que pueden deprimir las temperaturas de forma marcada durante períodos cortos. Un día de julio puede registrar condiciones polares aunque la tendencia general del mes apunte en sentido contrario.

El mapa de precipitaciones divide al país en destinos climáticos diferenciados. Buenos Aires, La Pampa y el centro-norte de la Patagonia tienen altas probabilidades de recibir lluvias por encima de lo habitual. El Noroeste Argentino (NOA) y el norte de Cuyo —que incluye Mendoza y San Juan— atravesarán, en cambio, una estación seca, con precipitaciones históricamente escasas para la época. La Patagonia oriental y sur mantendrá temperaturas dentro de los valores normales, según el informe oficial.

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