Las primeras legisladoras en el Congreso: la larga lucha por el voto, los entretelones de la ley y la primera elección

Hace 74 años que las primeras mujeres ocupaban, por primera vez en el país, bancas en el Congreso. Fue gracias a la ley del voto femenino, sancionada en 1947. El largo camino que ellas transitaron en su lucha por poder participar activamente en política y hacerse escuchar, en igual de condiciones con el hombre

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Eva Perón (Archivo General de la Nación)
A instancias de Eva Perón, en julio de 1949 se conformó el Partido Peronista Femenino, quien tuvo a su cargo una intensa militancia en el empadronamiento de las mujeres (Archivo General de la Nación)

Fueron 23 diputadas y seis senadoras nacionales las primeras mujeres en acceder a cargos electivos con la ley del voto femenino sancionado en 1947 y aplicada, por primera vez, en las elecciones nacionales del 11 de noviembre de 1951, en el que Juan Domingo Perón resultó reelecto con un apabullante 63,4% de los votos.

Las legisladoras, todas peronistas y miembros del Partido Peronista Femenino, creado en 1949, juraron y se incorporaron al congreso el 25 de abril de 1952. A ellas hay que sumarles 97 legisladoras provinciales, tres delegadas de los entonces territorios nacionales y cuatro convencionales constituyentes de La Pampa. Su presencia en el Congreso era la culminación de una larguísima lucha de la mujer para lograr la igualdad de derechos cívicos con el hombre.

Cecilia Grierson, primera médica argentina, fue una de las dirigentes feministas que a comienzos del siglo XX abogaba por la igualdad de derechos con el hombre
Cecilia Grierson, primera médica argentina, fue una de las dirigentes feministas que a comienzos del siglo XX abogaba por la igualdad de derechos con el hombre

Desde los primeros años del siglo XX, las mujeres se estaban haciendo escuchar. Por 1895, Cecilia Grierson, la primera médica argentina, había fundado el Consejo Nacional de Mujeres y fueron los socialistas los que habían tomado la delantera al incorporar en sus plataformas el sufragio femenino y la participación activa de la mujer en la política. En 1907 Alicia Moreau de Justo había creado el Comité Pro Sufragio Femenino; el radicalismo no se quedaría atrás y organizaría centros femeninos.

En 1911, Julieta Lanteri, médica recibida en 1907, sorprendió a todo el mundo al lograr que la inscribieran en el padrón municipal. De esta forma votó en la elección municipal del 26 de noviembre de ese año.

En la misma tónica, la Asociación Pro Derechos de la Mujer, fundada por Elvira Rawson de Dellepiane, Adelia Di Carlo, Alfonsina Storni y Emma Day, bregaba por la igualdad de derechos con el hombre.

Retrato ovalado en blanco y negro de Emar Acosta, una mujer con cabello oscuro peinado con ondas, mirando al frente con expresión serena y vistiendo ropa oscura
Emar Acosta fue la primera legisladora en el país. Fue electa en 1934, y fue diputada provincial en San Juan

Un proyecto del diputado por Santa Fe Francisco Correa en 1916 establecía derechos políticos a las mujeres con dos años de residencia en el país, que fueran mayores de edad, que ejercieran una profesión y que supieran leer y escribir. Hubo otros intentos, como el del diputado radical Rogelio Araya cuando en 1919 presentó uno que extendía derechos políticos a las mujeres mayores de 22 años. “Las mujeres son más aptas que los hombres para un buen ejercicio del sufragio…”, remarcó. Terminó cajoneado.

En 1922 la iniciativa de Juan José Frugoni contemplaba derechos políticos a las mujeres mayores de 22 años con formación universitaria o secundaria. Corrió idéntica suerte que todos los anteriores.

Gracias a la incorporación de este derecho en la constitución bloquista, las mujeres votaron en San Juan el 8 de abril de 1928 para diputados y concejales. Participó el 98% del padrón. En octubre de 1928 Hipólito Yrigoyen intervino la provincia y luego con el golpe de septiembre de 1930, todo volvió a fojas cero.

Julieta Lanteri
Histórico. Julieta Lanteri votando en las elecciones municipales porteñas

La que primero entró en la historia fue Emar Acosta, una riojana radicada en San Juan, que en las elecciones del 22 de julio de 1934 resultó electa legisladora provincial por el Partido Demócrata Nacional. Abogada recibida en 1926 en la Universidad de Buenos Aires, fue una reconocida jueza, defensora de pobres y ausentes e inspiradora de una legislación de protección de la niñez y la mujer.

En los años siguientes hubo diversos proyectos y en 1932, ya con Agustín P. Justo en el poder, se sumaron otros cuatro, tres socialistas y uno conservador, con la diferencia que éstos últimos ponían como condición que tuvieran instrucción. Los que vieron la luz en 1938 y 1939 no llegaron a discutirse. La dictadura militar surgida del golpe del 4 de junio de 1943 intentó implementar el voto de la mujer, pero fueron las mismas interesadas en oponerse en que tan importante norma surgiera de un gobierno de facto.

En la campaña electoral de 1946, los principales partidos contemplaban el voto femenino en sus plataformas. La ley se veía venir. En los últimos 20 años, se llevaban contabilizados 22 proyectos.

Luego de su regreso de su viaje a Europa, Eva Perón fue la que impulsó y apuró a los legisladores para aprobar la ley
Luego de su regreso de su viaje a Europa, Eva Perón fue la que impulsó y apuró a los legisladores para aprobar la ley

En su discurso ante la Asamblea Legislativa del 6 de junio de 1946, Perón había manifestado que “la creciente intervención de la mujer en las actividades sociales, económicas, culturales y de toda otra índole, le han acreditado para ocupar un lugar destacado en la acción cívica y política de la nación. La incorporación de la mujer a nuestra actividad política, con todos los derechos que hoy se reconocen a los varones, es insustituible factor de perfeccionamiento de las costumbres cívicas”.

Por un lado, los diputados Colom, Miguel Petruzzi y José Emilio Visca habían presentado un proyecto al respecto; una hora después lo haría el radical Ernesto Sammartino, quien ya había sido autor de otro en 1932. Todos fueron enviados a la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por John William Cooke. El 11 de junio de 1947 el conservador correntino Justo Díaz Colodrero presentó el suyo.

Cuando Colom recibió el mandato de Evita, se apuró a que se tratase el suyo en la primera sesión que hubiera. Estuvo rápido de reflejos: cuando supo que el Senado había uno aprobado del mendocino Lorenzo Soler, Colom retiró el suyo. Había que apurarse porque el de Soler estaba a punto de perder estado parlamentario.

Partido peronista femenino- eva peron -  elecciones 1951 y legisladoras
En los comicios nacionales del 11 de noviembre de 1951, votó el 90% del padrón femenino (Archivo General de la Nación)

La oposición radical denunció el reemplazo de un despacho por otro, con el agravante que el que presentaban no había sido discutido en Diputados.

El de Soler, que había entrado en la cámara alta en julio, establecía que “las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerda o impone las leyes a los varones argentinos”.

La ley se trató en dos sesiones. Evita, si bien no pudo ir a la primera por estar enferma de gripe, concurrió a la segunda. Ella había hecho diversas apariciones radiales apoyando esta cuestión. Las galerías y los alrededores del palacio legislativo estaban llenos de mujeres, que cantaban “una, dos, tres, que se apruebe de una vez”, y que describían a la esposa del presidente como “el alma y nervio del voto femenino”.

Hubo pocos opositores a que la mujer pudiese votar, como el del diputado conservador Reynaldo Pastor y las complicaciones que tendrían las mujeres cuando debieran trasladarse a votar, aunque admitió que “todos estamos de acuerdo en el fondo del asunto”. En la sesión del 9 de septiembre de 1947 fue aprobada la Ley 13.010.

Eva Perón había sido operada en los primeros días de noviembre, y votó en su lugar de internación
Eva Perón había sido operada en los primeros días de noviembre, y votó en su lugar de internación

El acto principal fue el 23 de septiembre en la Plaza de Mayo, convocado por la CGT. En los balcones mismos de la Casa Rosada se hizo la promulgación de la ley. En un escenario levantado sobre Balcarce, una orquesta repetía la marcha “Evita Capitana”, que matizaba con temas folklóricos, mientras un vehículo paseaba una estatua de la libertad junto a una urna.

En el balcón se acomodaron Perón y Evita, junto al vicepresidente Juan Hortensio Quijano y el ministro del Interior Angel Borlenghi, quien había participado de los debates en Diputados. Luego de cantar el himno, Borlenghi firmó la ley, luego lo hizo Perón y, tras una ovación general, le alcanzaron el documento a Evita. Ella dijo: “Recibo en este instante del gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y lo recibo ante vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas. Sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto con el laurel que proclama la victoria”.

“Nuestros eternos enemigos, los enemigos del pueblo y de sus reivindicaciones pusieron en juego todos los resortes de la oligarquía para impedir el triunfo”, denunció esa tarde la esposa del presidente.

Había que ponerse a trabajar a fin de determinar cuántas mujeres había, las que debían ser empadronadas. Se organizó un censo nacional, realizado el 10, 11 y 12 de mayo de 1948, y esos tres días fueron feriados. “Cuántos somos, quiénes somos y lo que tenemos”, como dijo Perón entonces. Los números de votantes ascendieron a 8.623.640, de los cuales 4.225.467 eran mujeres.

Partido peronista femenino- eva peron -  elecciones 1951 y legisladoras
Delia Parodi fue nombrada vicepresidente primera de la cámara de diputados (Archivo General de la Nación)

Los hombres tenían la libreta de enrolamiento y para ellas la libreta cívica. Pero como las mujeres no hacían el servicio militar, se requirieron casi cuatro años para elaborar un padrón. Un ejército de censistas recorrió casa por casa de las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche durante esos años, y a través de una intensa campaña publicitaria se alentaba a las mujeres a empadronarse. También se hacían simulacros de votaciones para que ellas pudiesen familiarizarse con los detalles del proceso electoral.

Para Evita, era necesario organizarlas en un nucleamiento. Así nació el 26 de julio de 1949 la rama femenina del Partido Peronista. La primera unidad básica femenina fue creada el 27 de enero de 1950 en el barrio Juan Perón, actualmente Saavedra.

Esas unidades básicas femeninas fueron el motor de la campaña electoral de 1951, en las primeras elecciones presidenciales en las que votaría la mujer. “Votar por quien nos dio el voto”, fue la consigna. El 90,32% del padrón de mujeres emitió entonces su sufragio.

Fue un lluvioso domingo el 11 de noviembre de 1951 en que Eva Perón sufragó por única vez. Fue en el Policlínico Presidente Perón, de Avellaneda, donde se estaba recuperando de una operación de cáncer de útero. A las 11 horas llegó la urna que había llevado la presidenta de mesa, un fiscal peronista, otro radical, escoltados por dos policías. Cuando corroboraron que hubiese emitido el voto, recibió la visita de su marido.

En la apertura de sesiones ordinarias, realizado el 1 de mayo de 1952, al comienzo de un extenso discurso, el presidente Perón señaló “el histórico privilegio de compartir con la mujer de nuestra tierra las responsabilidades comunes del destino común. Yo saludo, en la nueva representación femenina, a la mujer de nuestro pueblo.”

“Ella incorpora a la vida política nacional los sentimientos generosos que ha venido sembrando, en el alma de los argentinos, desde los días inaugurales de la patria. En ella reside la explicación y la causa primera de todas las virtudes que adornan a nuestro pueblo. Por eso quiero rendirle, en esta magnífica ocasión y en nombre de la patria, mi mejor homenaje.”

Las seis senadoras representaban a Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe, mientras que las diputadas venían de distintas provincias, la mayoría de Buenos Aires y Capital Federal.

Una de las primeras intervenciones de esas mujeres fue en la siguiente sesión, en la que se propuso a discusión un proyecto de homenaje al presidente y a su esposa, que transitaba sus últimos meses de vida.

Presentaron diversos proyectos, como los que contemplaban los delitos cometidos por menores, régimen de trabajo para el personal que trabajaba en casas de familia o los que incluían legislación que amparasen a los hijos extramatrimoniales. Hubo varios sobre ayuda económica a la Fundación Eva Perón, y la erección de un monumento a la esposa del presidente.

Las mujeres integraron las diversas comisiones y Delia Parodi, diputada por la Capital Federal, fue vicepresidente primera en Diputados y en 1953 Hilda Leonor Pineda de Molins fue vice segunda. Y de ahí en más, ellas se integrarían a la vida política e institucional del país.