Otra vez un conflicto gremial provocó inconvenientes en el Aeropuerto de Ezeiza y en el Aeroparque Jorge Newbery, donde miles de pasajeros sufrienron demoras y cancelaciones en sus vuelos en pleno comienzo del fin de semana largo.
En total, unos 100 vuelos que partían o se dirigían a Aeroparque o Ezeiza fueron cancelados, y varias decenas sufrieron demoras. Sin embargo, hacia el mediodía empezó a normalizarse la partida de aviones, que despegaban con una demora de entre 10 y 15 minutos del horario previsto.
Las cancelaciones provocaron malestar de pasajeros que, en medio de gritos y empujones, realizaron filas de hasta 200 metros en el aeropuerto metropolitano a la espera de la reprogramación de los vuelos o el reembolso del dinero.

Las complicaciones en las partidas de los destinos de cabotaje se originaron ante las medidas sindicales que llevan adelante cinco de los seis gremios aeronáuticos: APA, APTA, UPSA, UALA y APLA. Los sindicatos exigen un aumento del 26%, contra el 16% más un bono que ofrecen las autoridades de Aerolíneas Argentinas y Austral.


El hall central de la terminal A de Aeroparque fue un hervidero. Incluso, algunos damnificados indicaron a Infobae que sus vuelos han sido cancelados y recién –con suerte– podrán viajar mañana.
Las redes sociales volvieron a ser el canal donde los usuarios volcaron todo su malestar por el disgusto y los contratiempos que están sufriendo.
Por esto la tecnología reemplaza al humano y llegan las #LowCost #aerolineas pic.twitter.com/f6nIuacKde
— Diego Pasjalidis (@diegopasjalidis) 13 de octubre de 2017


Los trabajadores volvieron a sus puestos a las 8 de la mañana, pero retomar el cronograma normal de actividades llevó algunas horas; siempre que el conflicto y las medidas de fuerza no recrudezcan, porque aún falta que concluya la negociación salarial que se realiza esta tarde para dirimir las diferencias.
"Después del 42% que pagamos el año pasado, ellos pretenden valores que nos dejan afuera del nivel razonable", aseguró Dell'Acqua en declaraciones a Radio Mitre. "Hoy el empleado de Aerolíneas tiene un buen nivel salarial, ni hablar en comparación con el resto de los empleados del Estado", apuntó.


Los sindicatos exigen un aumento del 26%, contra el 16% más un bono que ofrece la empresa. "El sueldo promedio de la empresa es de $70 mil. Queremos que mantengan su nivel salarial más un bono que compensa el año pasado, que se pagó fuera de convenio y eso lo lleva más o menos a un 20%", explicó el titular de Aerolíneas.
Los gremios responsabilizan directamente al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. "Tuvimos una oferta que nos pareció muy, muy insuficiente", consideró Rubén Fernández, secretario general de UPSA, en diálogo con Luis Novaresio por radio La Red.


"Salió a pegarnos por todos lados, a decir que estábamos tomando medidas cuando estábamos negociando en el Ministerio de Trabajo. Siempre somos nosotros los patoteros", enfatizó el sindicalista.


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