El tiempo que te doy (Netlifx) es de esas series pequeñas que no pretende grandes cosas salvo contar una historia. Algo que nos es cercano y conocido. Se trata de una de las ficciones más novedosas de la plataforma, estrenada el 29 de octubre sin bombos ni platillos. Con un montaje y edición que colaboran con la exactitud de un reloj suizo, El tiempo que te doy es una excelente serie para maratonear y, por qué no, para ver en pareja.
Nadia de Santiago (Las chicas del cable) es Lina y Álvaro Cervantes (Loco por ella) es Nico. Ambos trabajan en un hotel del estilo all inclusive mientras siguen con sus carreras universitarias. Son una pareja como cualquier otra, que se conocen, se enamoran y un día se dan cuenta que ya nada los une. “La persona de la que te enamoraste ya no existe”, se escucha decir en el primer episodio.
La rutina los va acorralando y las obligaciones de cada uno los va alejando cada vez más. Es una historia romántica pero llena de baches y de temores y que muestra que a veces no todo es amor. Las edades de los personajes (unos veintilargos) es un condimento que no les juega muy a favor ya que ambos están en esa búsqueda personal por encontrar algo que los llene realmente y que se convertirá en la gran decisión de sus propias vidas.
¿Quiénes son Lina y Nico? Dos personas comunes. Podemos ser nosotros, o nuestros amigos o nuestros padres, y ese el punto de inflexión que tiene esta serie. Una historia sencilla de gente cercana que permite que nos reconozcamos en ella. Una historia de amor (y desamor) se relata de manera armónica sin violines de fondo ni músicas estridentes. La falta de comunicación no tarda en llegar y los reproches se van sucediendo a medida que, a través de flashbacks, vamos viendo cómo empezó todo. La serie plantea una gran particularidad: se trata de apenas 10 episodios con una duración novedosa, entre los 12 y los 17 minutos cada uno. Así, puede percibirse como una gran película contada en pequeños fragmentos que se van sucediendo como una historia final.
La serie fue creada por colaboraciones de Nadia de Santiago junto a Inés Pintor y Pablo Santidrián. La actriz fue consultada en una entrevista acerca de la duración de los episodios que se muestran atípicamente cortos: “Vamos tan rápido que no tenemos tiempo para más. Creo que puede funcionar y que además es muy interesante, porque si los ves seguidos es una película. Como peli o como serie creo que es un formato que puede funcionar muy bien”, aclaró la actriz madrileña de 31 años que también formó parte del elenco de Amar es para siempre. Y no miente Nadia. El formato es innovador y tal vez siente las bases para que otras ficciones se animen a imitarla. Porque en definitiva de lo que no dispone el espectador es de tiempo, pero sí tiene ganas de ver una buena y novedosa historia.
“Las historias personales y las relaciones personales siempre nos han llamado mucho la atención y temas como el abandono o la pérdida también”, agrega Nadia que apunta a la idea de desdramatizar las historias de amor. Como en cualquier ruptura las etapas del duelo dicen presente y así se suceden la ira, el dolor, el pozo de verse solos y la reconstrucción de cada uno por separado. El elenco lo completan con papeles secundarios Cala Zavaleta (Campanas en la noche), Nico Romero (La Fortuna), Carla Linares (Drama) y Moussa Echarif (La Unidad).
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