
Científicos de la Universidad del Sur de Illinois desarrollaron unas galletas hechas con plástico y residuos agrícolas tras convertir esos materiales en ingredientes comestibles con levaduras “programadas”.
El inicio de la investigación, vinculada a un proyecto de la NASA, fue publicada en 2024 en la revista Trends in Biotechnology, pero esta semana sus autores presentan nuevos avances en la reunión de otoño de la Sociedad Estadounidense de Química (ACS) en Chicago.
PUBLICIDAD
La técnica propone un nuevo método de suprarreciclaje (elevar el material de categoría en vez de destruirlo) que podría permitir la vida en zonas de desastre o viajes espaciales tripulados.
El sistema descompone plástico PET y restos vegetales en bloques de carbono mediante disolución hidrotérmica oxidativa.
Después, levaduras cultivadas y programadas transforman ese material en proteínas, grasas, vitaminas y compuestos de sabor, con los que el equipo elaboró las galletas µBites.
PUBLICIDAD

Lahiru Jayakody, profesor de Microbiólogía y coautor del estudio, explicó el origen del proyecto: “Intentábamos desarrollar tecnologías para el suprarreciclaje de plástico para convertirlo en productos de mayor valor. Y nos preguntamos: ¿por qué no centrarnos en hacer comida?, ya que el plástico es carbono y la comida es carbono”.
La investigación surgió en el marco del Deep Space Food Challenge de la NASA y sus resultados fueron presentados el lunes durante la reunión de otoño de la ACS en Chicago. El equipo usó levaduras, incluida la del pan, para convertir desechos plásticos y agrícolas en alimentos ricos en proteínas.
PUBLICIDAD
Cómo convierten plástico y residuos vegetales en galletas
Uno de los materiales elegidos fue el tereftalato de polietileno (PET), habitual en botellas de agua y refrescos, junto con tallos y hojas de maíz descartados y otra biomasa. Para descomponerlos, el equipo aplicó un proceso llamado disolución hidrotérmica oxidativa, que usa agua y oxígeno a alta temperatura y presión.
esa etapa produce una base líquida a partir de los bloques de carbono obtenidos. Después, ese material sirve de alimento a levaduras cultivadas, que lo convierten en una mezcla nutritiva.
PUBLICIDAD
Las levaduras producen proteínas, grasas y ácidos. distintas cepas también generan vitaminas, aromas, colorantes y saborizantes, entre ellos vainillina para el aroma y sabor a vainilla y betacaroteno, pigmento que el cuerpo transforma en vitamina A.

La mezcla se completa con fibra, almidón y edulcorante. Luego pasa a una impresora 3D de alimentos, que forma las galletas µBites por capas, y la galleta se endurece en microondas, .
PUBLICIDAD
Qué falta antes de que puedan consumirse
Las µBites son seguras para el consumo, aunque el equipo aún espera autorización oficial para hacer pruebas de sabor. Nadie ha podido probarlas todavía y que los investigadores siguen con estudios previos a los ensayos en humanos.
Jayakody dijo: “Hemos analizado de forma exhaustiva los alimentos que creamos en el laboratorio, así como en laboratorios externos acreditados, para asegurar que las galletas µBites estén libres de sustancias tóxicas, metales pesados, alérgenos y patógenos alimentarios”.
PUBLICIDAD
El microbiólogo añadió: “Estamos realizando estudios digestivos simulados y otros análisis necesarios como preparación para los ensayos en humanos”. Esa fase coincide con pruebas sensoriales indirectas que apuntan a un aroma agradable y una textura bien valorada al tacto.
Las galletas ya obtuvieron buenas calificaciones en aroma y que la mayoría de los participantes consultados dijo que estaría dispuesta a comerlas en situaciones de recursos limitados. Esa información no detalló el tamaño de la muestra ni la metodología de la evaluación.
PUBLICIDAD
Para qué podría usarse este sistema y cuáles son sus límites

El proyecto busca responder a dos problemas a la vez: la contaminación por plásticos y la escasez de alimentos. En esa línea Jayakody planteó: “Se espera que la demanda mundial de alimentos aumente entre un 35 y un 56% para el año 2050, y alrededor del 30% de la población mundial correrá riesgo de sufrir hambre en el futuro. La manera de abordar eso, creo, es usando microbios”.
Jayakody afirmó que el sistema puede adaptarse y transportarse para producir alimentos bajo demanda en lugares con recursos limitados. En esa entrevista sostuvo: “El sistema µBites es un dispositivo ajustable y portátil que integra todos los componentes necesarios… Estas unidades podrían desplegarse en submarinos o vehículos de ayuda en desastres para producir alimentos bajo demanda en el lugar”.
PUBLICIDAD
El método podría aprovechar residuos de carbono en desiertos, el Ártico o la Antártida, quizás también en submarinos, zonas de desastre y futuras colonias en la Luna o Marte.
El sistema todavía tiene límites técnicos. Hoy requiere 33 pasos, tarda entre uno y dos días y convierte más del 50% del carbono de los residuos en productos alimentarios, aunque el equipo busca acercarse al 100% y resolver un obstáculo pendiente: su funcionamiento en microgravedad.
La galleta funciona por ahora como una demostración de concepto, pero los ingredientes obtenidos con este proceso podrían usarse en otros alimentos con aporte de proteínas, aromas y vitaminas. El equipo también explora aplicaciones en alternativas a la leche, sustitutos de la carne y la fabricación de alimento para animales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué el ARN de los pulpos podría cambiar todo lo que se sabe sobre el Alzheimer
Un equipo de Harvard identificó un corte en esa estructura que funciona como un filtro de precisión y reduce las acumulaciones de compuestos mal formados en el tejido nervioso

Qué componente de la luz solar protegería la vista infantil de la miopía
Investigadores de Cincinnati descubrieron que una longitud de onda específica del espectro del sol, prácticamente ausente en la iluminación artificial convencional, suprime el avance de la afección en experimentos con modelos animales de estructura ocular similar a la humana

La terapia hormonal con estrógenos podría tener un efecto protector contra el Alzheimer, sugiere un nuevo estudio
La investigación de Stanford, publicada en Neurology, evaluó dos señales patológicas características de la enfermedad y la densidad de placas amiloides en cerebros de mujeres que habían usado este tratamiento durante la menopausia

Cómo transforma la paternidad el cerebro de los hombres: los cambios en la materia gris, testosterona y comportamiento
Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares

Fertilidad femenina: el doctor Adán Nabel reveló cuál es el factor determinante para lograr un embarazo
El especialista en medicina reproductiva explicó qué sucede con las posibilidades de embarazo a medida que pasan los años y por qué recomienda informarse y consultar con anticipación



