
La enfermedad por el virus de Marburgo pasó a ganar esta semana la atención mundial. Porque se confirmó el primer brote de esa infección en Guinea Ecuatorial, África, donde han muerto al menos 9 personas. Es una enfermedad altamente infecciosa y mortal, similar al Ébola.
Aún no hay una vacuna o tratamiento probado específico para la enfermedad por el virus de Marburgo. Días atrás, se dieron a conocer los resultados de un estudio con una vacuna en desarrollo para prevenir esa infección en los Estados Unidos. El trabajo fue publicado en la prestigiosa revista The Lancet.
La búsqueda de una vacuna efectiva y segura fue precisamente el motivo de una reunión convocada con urgencia, este martes, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras la detección del brote en Guinea Ecuatorial.

La reunión se hizo con el consorcio MARVAC, que se formó para promover la colaboración internacional en el desarrollo de vacunas contra la enfermedad por el virus Marburgo. Incluye accionistas de la industria, organizaciones sin ánimo de lucro, el gobierno y el mundo académico que buscan investigar y desarrollar vacunas contra la infección.
Con respecto a la vacuna que se desarrolla en los Estados Unidos, el estudio clínico en Fase I demostró que es segura e indujo una respuesta inmunitaria en un pequeño ensayo clínico realizado por primera vez en seres humanos.
La vacuna es desarrollada por investigadores del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de EEUU. Los investigadores consideran que podría ser algún día una herramienta importante para responder a los brotes del virus de Marburgo.

Los investigadores llaman “cAd3-Marburg” a la vacuna. Ese desarrollo utiliza un adenovirus de chimpancé modificado llamado “cAd3″, que ya no puede replicarse ni infectar células, y muestra una glicoproteína que se encuentra en la superficie del virus para inducir respuestas inmunes contra el virus.
La plataforma de la vacuna cAd3 demostró un buen perfil de seguridad en ensayos clínicos previos, cuando se utilizó en vacunas en fase de investigación contra el virus del Ébola y el virus del Sudán desarrolladas por el mismo Instituto estadounidense.
El virus de Marburgo es un filovirus de la misma familia que el virus del Ébola. Causa una enfermedad febril rápidamente progresiva que conduce al shock y a la muerte en una gran proporción de individuos infectados.

Muchos científicos creen que los brotes de enfermedad por el virus Marburgo en humanos comienzan cuando el virus da el salto desde su huésped animal primario, que probablemente sean algunas especies de murciélagos crónicamente infectados del África subsahariana.
Los síntomas son similares a los de la enfermedad por el virus del Ébola y pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, erupción cutánea, dolor abdominal, vómitos y diarrea. A medida que la enfermedad progresa, los pacientes pueden sufrir disfunción orgánica múltiple, delirio y hemorragias importantes en el tracto gastrointestinal u otras localizaciones que pueden causar la muerte.
En el estudio de la vacuna participaron 40 voluntarios adultos sanos, que se inscribieron en el Centro de Ensayos Clínicos del Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed de Silver Spring, Maryland. Recibieron una dosis única de una dosis baja de la vacuna (1x1010 unidades de partículas) o de una dosis más alta (1x1011 unidades de partículas).

Por motivos de seguridad, los voluntarios se inscribieron en un plan de escalado de dosis. Tres participantes recibieron la dosis más baja. Después, cuando no mostraron reacciones adversas graves tras los primeros siete días, se procedió a inscribir a los 17 voluntarios restantes.
El mismo procedimiento se utilizó para el grupo de dosis más alta. Se vigiló a los voluntarios para detectar reacciones adversas a la vacuna en investigación y se les evaluó a intervalos regulares durante 48 semanas para hacer un seguimiento de sus respuestas inmunitarias.
“Los resultados de seguridad del ensayo fueron alentadores: no se produjeron efectos adversos graves y la vacuna experimental fue bien tolerada”, afirmaron los investigadores en un comunicado.
Un participante del grupo de dosis más alta presentó fiebre tras la vacunación, pero se le pasó al día siguiente. Además, la vacuna experimental pareció inducir una inmunidad fuerte y duradera frente a la glicoproteína del virus de Marburgo: el 95% de los participantes en el ensayo mostraron una sólida respuesta de anticuerpos tras la vacunación, y el 70% mantuvo esa respuesta durante más de 48 semanas.

Existen planes para realizar nuevos ensayos de la vacuna en Ghana, Kenia, Uganda y Estados Unidos. “Si los datos adicionales confirman los prometedores resultados del ensayo de Fase 1, la vacuna cAd3 contra el virus de Marburgo podría utilizarse algún día en respuestas de emergencia a brotes de virus de Marburgo”, expresaron.
El virus se describió en 1967, cuando se produjeron simultáneamente dos brotes en laboratorios de Marburgo y Frankfurt en Alemania, y en el actual territorio de Serbia. Esos brotes causaron 31 casos y siete muertes. Se han producido 16 brotes con un total acumulado de menos de 500 casos notificados, según informó un editorial en The Lancet.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
¿Dormir 8 horas es una regla universal para la salud? Qué dicen los expertos
Las recomendaciones sobre el descanso varían según predisposición genética y bienestar individual, mientras nuevas investigaciones exploran el impacto de la privación crónica en el desarrollo de enfermedades, según especialistas de la Universidad de Oxford

Crean una pulsera que controla robots con movimientos de la mano en tiempo real
El dispositivo creado en Estados Unidos consigue que una prótesis mecánica imite gestos humanos. Cómo podría servir en procedimientos quirúrgicos

Descubren un mecanismo que favorece la metástasis del cáncer en el cerebro e investigan cómo frenarlo
Un estudio internacional identificó el papel clave de la proteína MIF. Cómo el avance, liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España, abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas

Cómo el estrés crónico puede acelerar la progresión del cáncer, según un nuevo estudio
Investigadores detectaron que este proceso impulsa indicadores biológicos que aceleran tumores como el de páncreas y ovario

IA, robótica y biotecnología: los tres ejes de Stanford para enfrentar el reto de una sociedad envejecida
El informe ‘Stanford Emerging Technology Review 2026’ examina el impacto de sistemas inteligentes, avances biomédicos y procesos automatizados sobre la economía, la atención sanitaria y la organización laboral en un escenario de cambio poblacional sostenido



