
Algunas personas que ya pasaron por la infección por el coronavirus continúan con tos persistente por varias semanas o meses. Incluso más: ya se ha identificado que el 2,5% de las personas con COVID-19 siguen tosiendo un año después de haberse infectado. Si bien no es un síntoma grave, la tos puede interferir en la vida cotidiana, y muchos no saben cómo lidiar con ella. Incluso son estigmatizados en lugares públicos porque los demás creen que al toser aún están propagando el coronavirus.
“La tos es un síntoma frecuente del COVID Prolongado. Estos pacientes pueden ser estigmatizados por el temor público al contagio y la reinfección. Así, la tos puede limitar la actividad social y perjudicar gravemente la calidad de vida”, señalaron investigadores del Imperial College del Reino Unido, junto con colegas de Corea del Sur y los Estados Unidos en un estudio de un caso de un paciente con el problema publicado en la revista Asia Pacific Allergy.
Desde la comisión directiva de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, la doctora Laura Pulido comentó a Infobae que “la tos después del COVID-19 es muy molesta. Algunos pacientes no la soportan, pero no significa que estén en la fase aguda de la infección. Es una tos irritativa, que afecta la calidad de vida”. En algunos casos, los pacientes tienen problemas para dormir o les provoca una incontinencia urinaria transitoria. También puede hacerlos que reduzcan sus reuniones sociales para evitar que otras personas piensen que están dispersando el coronavirus.

La tos después de la infección no es sorprendente para los profesionales de la salud. Según Pulido, “la tos post-infecciosa es bastante frecuente. Puede presentarse en pacientes que han tenido infecciones por el virus de la gripe u otros patógenos respiratorios o por infecciones bacterianas. Es una tos post-infecciosa inflamatoria e irritativa. No es grave, pero molesta”.
En el caso del coronavirus, el tracto respiratorio que va desde las fosas nasales hasta los pulmones puede verse alterado por la infección. Cuando se detecta algo extraño en el tracto respiratorio, se activa un reflejo para provocar tos como un modo de eliminar el irritante durante el momento de la infección. Pero puede persistir la inflamación que se genera como proceso defensivo del sistema inmunitario.
“La tos en el Covid-19 es uno de los síntomas cardinales de la infección. El 70% de los pacientes con la enfermedad aguda tienen tos. Después de un mes de la infección hasta un 25% de los pacientes tiene tos”, comentó a Infobae Ramiro Heredia, Médico Clínico de la División Urgencias del Hospital de Clínicas José de San Martín de la Universidad de Buenos Aires.

La tos luego de una infección por Covid-19 suele durar más tiempo que en otras infecciones virales como el resfrío y la gripe. El síntoma puede originarse porque la infección por el coronavirus afectó la mucosa que recubre la cavidad nasal, la garganta y laringe o por la infección del pulmón, en los pacientes con neumonía, comentó el doctor Heredia. “Una vez resuelta la infección, la tos puede persistir varias semanas, ya sea por seguir inflamadas las vías aéreas, o por distintos mecanismos irritativos. Luego de una neumonía, como la generada por el COVID-19, la tos suele persistir entre 4 y 6 semanas.
En general, “la tos es un síntoma que preocupa mucho al paciente. No es un signo sugestivo de gravedad en los pacientes con Covid-19. Pero es importante que se ocupe”, subrayó Heredia. “Cuando la tos es irritativa -que le llamamos de tipo de “perro o perruna”, que cansa y agota al que la padece- interrumpe su descanso nocturno, y genera dolores musculares en el tórax y abdomen. Además puede tener cefalea por el esfuerzo al toser. En estos casos de tos perruna, “se recomiendan medidas que van desde tomar líquidos calientes, cucharaditas de miel y caramelos, para mejorar la irritación de la vía aérea superior, hasta tratamientos antitusivos con opiáceos (con venta bajo receta médica), o antihistamínicos”, afirmó Heredia.

En cambio si la tos es húmeda o productiva, “se la puede ayudar a fluidificar con vapor o humidificadores de ambientes, y se pueden indicar expectorantes y mucolíticos, como la acetil-cisteína”, agregó Heredia. “Por supuesto se debe evitar fumar, y evitar la inhalación de irritantes del ambiente”, aconsejó. Se debe toser en el pliegue del codo.
Para tratar el problema de la tos, la doctora Pulido recomendó que se debería consultar a un médico clínico o a un especialista en medicina respiratoria. “Se debe consultar a un profesional de la salud y no automedicarse por tos postinfecciosa. En algunos pacientes con tos, se necesita indicar medicamentos corticoides -que pueden ser orales o inhalados- e antihistamínicos. Hay que considerar que se deben considerar los antecedentes de enfermedades de cada paciente antes de indicar el tratamiento”, afirmó la médica, que forma parte del plantel del Sanatorio Americano de Rosario.
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