
A nivel mundial, el 55% de la población recibió el esquema completo de vacunación contra el COVID-19. En la Argentina, más del 78% de la población general ya accedió a ese esquema primario al aplicarse las dos dosis de vacunas. Además el 33,1% recibió una tercera dosis como refuerzo o como adicional. En marzo próximo, se empezará a aplicar una cuarta dosis solo en las personas que han recibido la dosis adicional, según el plan estratégico de vacunación del Ministerio de Salud de la Nación.
Esa cuarta dosis ya se había establecido para un grupo específico de la población en el país. En noviembre pasado, la cartera de Salud había especificado en los lineamientos de vacunación que se iba a dar una dosis adicional como parte del esquema primario, cuando la respuesta inmune inicial fuera “probablemente insuficiente”.
Dentro del grupo de los que han recibido la tercera dosis como adicional, están las personas con inmunocompromiso. Se incluyó a las personas en tratamiento oncológico para tumores sólidos y onco-hematológicos, las que han recibido un trasplante de órgano sólido en tratamiento inmunosupresor, y las que recibieron trasplante de células progenitoras hematopoyéticas en los últimos 2 años o en tratamiento inmunosupresor.

También dentro del grupo de los que recibieron la dosis adicional están las personas con inmunodeficiencia primaria moderada o grave, personas que viven con VIH independientemente del recuento de CD4 y niveles de carga viral, personas en tratamiento activo con corticosteroides en dosis altas o medicación inmunosupresora, con insuficiencia renal crónica en hemodiálisis, con enfermedades autoinmunes y/o tratamientos con inmunosupresores, inmunomoduladores o biológicos.
Se incluyó también en el grupo de dosis adicional a las personas de 50 años o mayores que habían recibido un esquema primario de vacuna a virus inactivado, como la desarrollada por Sinopharm.
Después de los cuatro meses de haber recibido la dosis adicional, ese grupo de personas accederá entonces a la cuarta dosis que cumple la función de dosis de refuerzo como se viene dando en el resto de la población.
“Las únicas personas que recibirían una cuarta dosis son aquellos que por indicación recibieron dosis adicional en noviembre o en diciembre. Es decir, lo que reciben es el refuerzo pasado cuatro meses de la dosis adicional”, dijo hoy a Infobae Juan Manuel Castelli, Subsecretario de Estrategias Sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación y a cargo del plan de vacunación. En marzo, se cumplirán los 4 meses de intervalo para las personas que recibieron la dosis adicional en noviembre.

La “dosis de refuerzo” para COVID-19 se aplica por una razón diferente a la “dosis adicional”. Según la cartera de Salud, el refuerzo (o “booster”) se administra luego del esquema primario con respuesta inmunológica inicial suficiente. Tiene en cuenta la posible disminución de la respuesta en el transcurso del tiempo. En el país, otras vacunas también implican la aplicación de dosis de refuerzo como por ejemplo la triple viral y la doble bacteriana.
Las tercera dosis -tanto las que se aplican como adicionales como las de refuerzo- se habían empezado a dar en noviembre pasado. De a poco, las terceras dosis pasaron a ser la mayoría de las dosis semanales del plan de vacunación. En la primera semana de enero pasado, el 64% del total aplicado se usó como adicional o como refuerzo. En la última semana de enero, la proporción de aplicaciones de la tercera dosis (incluyendo las dosis como adicionales y las de refuerzo) pasó a ser el 69%.
En diciembre pasado el Ministerio de Salud con el Consejo Federal de Salud -que forman las autoridades sanitarias de las 24 jurisdicciones- consensuaron la aplicación de las terceras dosis como refuerzo con un intervalo mínimo de 4 meses de haber completado su esquema inicial. Durante enero, la aplicación de la tercera dosis como refuerzo empezó en los grupos sin factores de riesgo.

Consultada por Infobae, Andrea Uboldi, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONaIN), comentó: “Los que recibieron la dosis adicional como los inmunocomprometidos y los mayores de 50 que había recibido las dos dosis del esquema primario de Sinopharm tienen que recibir la dosis de refuerzo como cuarta dosis. Es decir, deben recibir la dosis de refuerzo cuatro meses después de haber recibido la dosis adicional”.
¿Debería aplicarse una cuarta dosis en el resto de la población?
En el futuro, según la doctora Uboldi, se planteará la cuestión sobre si toda la población tendrá que recibir una cuarta dosis. “Se abre la pregunta sobre si el resto de la población también tiene o no que recibir un segundo refuerzo (cuarta dosis). Quizá hay que revisar si será las mismas vacunas que se dan ahora o si tendrán en cuenta a las variantes. También hay que revisar si serán para toda la población o si será en un modelo como el de la vacunación contra la gripe. En este caso, anualmente la vacuna es obligatoria para los grupos con mayor riesgo de complicaciones para la gripe o con mayor exposición como el personal de la salud. También implica pensar si se van a usar las mismas vacunas monovalente como cuarta dosis de refuerzo en el futuro o si se podrá combinar con la vacuna antigripal”.

En Suecia, las autoridades sanitarias recomendaron hoy la inoculación de una cuarta dosis de vacuna contra el COVID-19 a todas las personas mayores de 80 años, así como para quienes residan en hogares para ancianos al margen de su edad.
Otros países, como Israel, Dinamarca y España también han anunciado que implementarán una cuarta dosis para personas vulnerables y/o mayores. No obstante, Dinamarca dejó claro el viernes pasado que no proyecta inocular con una cuarta a otros grupos de su población, ni tampoco una tercera a los menores de 18 años.
“Aun no se sabe si conviene aplicar una cuarta dosis de vacuna contra el COVID-19 en el resto de la población en Argentina″, dijo a Infobae la médica infectóloga Liliana Vázquez, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología y médica infectóloga de la Clínica Maternidad Suizo Argentina y el Sanatorio Finochietto.
“En otros países, priorizaron personas inmunocomprometidas o con enfermedades crónicas. Seguramente, la decisión dependerá de si hay una nueva variante de preocupación. En este momento, hay un descenso en la curva de casos confirmados de COVID19 en el país, y aún es bajo el porcentaje de la cobertura con la tercera dosis. Por lo cual, hoy habría que mejorar el ritmo de la aplicación de la tercera dosis y después evaluar cuál es la evolución de la pandemia”, agregó Vázquez.
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