
La agricultura argentina enfrenta un desafío estructural: la brecha entre el rendimiento potencial de sus cultivos y los resultados que efectivamente se obtienen en el campo sigue siendo amplia. Cerrarla requiere combinar tecnología, conocimiento agronómico y mejores decisiones en cada lote.
Bajo este diagnóstico como punto de partida, el primer AgroBayer Forum, un encuentro de dos jornadas realizado en el Hotel Hilton de Pilar, reunió a cerca de 150 asesores agrícolas de distintas regiones del país para intercambiar experiencias sobre los principales desafíos productivos y presentar soluciones concretas orientadas a mejorar los rendimientos.
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“Con la mejora de los resultados del campo nuevamente en el centro de la conversación, la innovación vuelve a ocupar un rol protagónico”, expresó Juan Farinati, presidente y CEO de Bayer Cono Sur. Para el ejecutivo, el contexto actual abre una gran oportunidad para capturar el potencial de la agricultura nacional a través de más tecnología, más conocimiento y mejores decisiones.

El estancamiento en los niveles de cosecha
Octavio Caviglia, investigador del CONICET y profesor titular de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), presentó un diagnóstico contundente: la producción de maíz permanece prácticamente sin cambios desde hace 25 años en las principales zonas agrícolas, pese a los avances genéticos del período.
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Entre los factores que explican este escenario se encuentran el clima, la disponibilidad de agua, la fertilidad de los suelos y la sanidad. Pero Caviglia introdujo un matiz central: “Una parte importante de la brecha se explica por deficiencias en la aplicación de herramientas ya disponibles”. Caracterizar los ambientes y ajustar el manejo —fecha de siembra, densidad, elección de genotipo— aparecen como las palancas más accesibles para transformar el potencial en resultados concretos.

Año Niño y presión de enfermedades: el rol del control sanitario
Las condiciones de mayor humedad propias de este fenómeno favorecen la aparición de enfermedades fúngicas y ponen el manejo sanitario en el centro de la estrategia productiva. Leticia Borghi, gerente técnica de Fungicidas, Tratamiento de Semillas y Biológicos de Bayer Cono Sur, moderó un panel de especialistas que coincidieron en que la campaña es altamente predisponente a la prevalencia de estas afecciones en los cultivos.
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En ese marco, Bayer presentó Iblon Pro, un producto de triple acción formulado con Isoflucypram —carboxamida de última generación—, Prothioconazole y Trifloxistrobin, diseñado para el control de royas y manchas en trigo, cebada, soja y maní. Los especialistas también remarcaron que la Argentina tiene un amplio margen para optimizar tanto la utilización de productos para la protección de cultivos como la oportunidad de las aplicaciones.

El cogollero del maíz, una amenaza que gana terreno
En materia de plagas, el foco recayó sobre Spodoptera frugiperda, el cogollero del maíz. La problemática ya es de gran magnitud en Brasil, donde más del 80% del área en el norte del país recibe aplicaciones de insecticidas para su control y los casos de resistencia a la biotecnología avanzan.
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Marcelo Morris, gerente técnico de Protección de Cultivos de Bayer Cono Sur, subrayó la importancia del monitoreo y del momento oportuno de intervención, mientras que especialistas de Brasil y de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres coincidieron en la necesidad de rotar modos de acción insecticida.
Ante ese escenario, Bayer lanzó Vayego, basado en la molécula tetraniliprole. La Argentina es el primer país de América Latina donde se comercializa esta tecnología. Su principal atributo es la velocidad de acción: detiene el consumo de la plaga con rapidez, reduce el daño foliar y permite a la planta mantener una mayor fotosíntesis, con impacto directo sobre los rendimientos potenciales. Ofrece una residualidad de entre 7 y 10 días.
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PRECEON y el portafolio de innovación para la próxima década
Mariana Robles, consultora técnica de Bayer, presentó el nuevo sistema de precisión para maíz de baja estatura que integra genética, recomendaciones agronómicas, soporte técnico y herramientas digitales.
El primer material disponible es el PR125-10TRE, posicionado para ambientes con potencial mayor a 90 quintales por hectárea en siembras tardías. La menor altura de estos híbridos mejora la resistencia al vuelco y amplía las ventanas de ingreso al lote para aplicaciones de fertilizantes y fungicidas en estadíos avanzados del cultivo.
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El cierre estuvo a cargo de Luis Offa, director de Marketing para Protección de Cultivos de Bayer Latam, quien presentó el portafolio de innovación de la compañía para la próxima década: nuevos insecticidas, fungicidas, herbicidas y soluciones biológicas. “Nuestro desafío es seguir acercando innovación relevante al productor para que pueda transformar ese potencial en resultados concretos”, concluyó.
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