Toros Hereford a campo: una prueba que pone a la genética bajo las mismas reglas

Cuarenta toros participaron de una evaluación pastoril de 240 días para medir su desempeño en condiciones reales de producción

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Cuarenta toros participaron de una evaluación pastoril de 240 días para medir su desempeño en condiciones reales de producción
Cuarenta toros participaron de una evaluación pastoril de 240 días para medir su desempeño en condiciones reales de producción (inta)

La genética puede marcar diferencias, pero ¿qué ocurre cuando todos los animales enfrentan exactamente las mismas condiciones? Esa fue la pregunta que impulsó una nueva edición de la Prueba Pastoril Hereford Bonaerense Sudeste, una experiencia que reunió a 40 toros provenientes de 15 cabañas de Buenos Aires y La Pampa para evaluar su desempeño en sistemas pastoriles reales.

El objetivo fue analizar la performance productiva de reproductores con distintos orígenes genéticos cuando son sometidos a las mismas condiciones de alimentación, sanidad y manejo.

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Para Lucas Vagnoni, coordinador de Investigaciones y Desarrollo del INTA Cuenca del Salado, la experiencia permite identificar animales que se destacan por su eficiencia y adaptación a este tipo de sistemas productivos.

Además de comparar resultados, la prueba busca mostrar el comportamiento de los Hereford a campo, utilizando recursos forrajeros y esquemas productivos habituales de la región.

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La prueba representa una instancia de generación de conocimiento para la ganadería
La prueba representa una instancia de generación de conocimiento para la ganadería (inta)

Información para decidir

Durante la presentación, Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, destacó que la prueba representa una instancia de generación de conocimiento para la ganadería. Según señaló, la información obtenida aporta herramientas para la toma de decisiones en un contexto que exige mayor eficiencia, bienestar animal, trazabilidad y sustentabilidad.

En la misma línea, Alejandro de La Tour, presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, remarcó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones y criadores para impulsar la innovación y detectar líneas genéticas capaces de producir más con menos recursos.

Ocho meses de seguimiento

Los animales ingresaron a la prueba con alrededor de 15 meses de edad y permanecieron unos 240 días bajo un sistema de recría pastoril. Durante ese período se alimentaron principalmente con pasturas, complementadas con verdeos de sorgo durante el verano.

Los técnicos realizaron pesadas periódicas, evaluaciones fenotípicas, controles sanitarios, estudios de calidad seminal y análisis de calidad de carcasa mediante ecografía. Con esos datos se elaboró un ranking final que combinó variables productivas, reproductivas y morfológicas.

Según Vagnoni, uno de los aspectos centrales de la metodología es que todos los toros compiten en igualdad de condiciones, lo que permite atribuir las diferencias observadas a la capacidad individual de cada animal para expresar su potencial productivo.

Tras ocho meses de trabajo, los responsables destacaron el valor de la articulación entre instituciones y productores para generar información objetiva que contribuya a mejorar los sistemas ganaderos.

Fuente: Inta

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