Detectar la preñez a los 19 días: el avance que busca acelerar las decisiones en la cría bovina

Investigadores desarrollaron un modelo predictivo que permite identificar tempranamente hembras no gestantes y mejorar el manejo reproductivo de los rodeos

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Vaquillona en el campo
Investigadores desarrollaron un modelo predictivo que permite identificar tempranamente hembras no gestantes y mejorar el manejo reproductivo de los rodeos (Revista Chacra)

En la ganadería de cría, muchas decisiones dependen del tiempo. Saber con anticipación si una hembra quedó preñada puede marcar la diferencia entre aprovechar una nueva oportunidad reproductiva o perder semanas valiosas dentro del ciclo productivo.

Con esa premisa, un equipo de investigación del INTA Santiago del Estero desarrolló una herramienta capaz de predecir el estado gestacional de vaquillonas para carne apenas 19 días después de la inseminación artificial, un plazo que abre nuevas posibilidades para el manejo de los rodeos.

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La propuesta combina biotecnología reproductiva, ganadería de precisión, análisis computacional y estrategias de aprendizaje automático para construir un modelo predictivo basado en ultrasonografía color. El objetivo es detectar lo antes posible a las hembras no gestantes y generar información que permita intervenir de manera más eficiente.

Vaquillona en el campo
El equipo trabajó en el desarrollo de un método objetivo, automático y rápido para predecir tempranamente el estado gestacional en bovinos(Revista Chacra)

Una herramienta para ganar tiempo

Según explicó Sergio Roldán, investigador del INTA Santiago del Estero, el equipo trabajó en el desarrollo de un método objetivo, automático y rápido para predecir tempranamente el estado gestacional en bovinos. En esta primera etapa, los modelos lograron predecir de manera aceptable la gestación en vaquillonas de carne a los 19 días posteriores a la inseminación artificial. Uno de los datos más destacados de los resultados fue la sensibilidad alcanzada por la herramienta, cercana al 90 %.

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De acuerdo con Roldán, esto significa que de cada 100 vaquillonas no preñadas, el sistema identificó correctamente a 88. La información adquiere relevancia porque permite tomar decisiones clave dentro de los establecimientos de cría, con potencial para mejorar la eficiencia productiva, optimizar recursos y reducir impactos asociados al sistema.

Lo que sucede detrás del diagnóstico

Para desarrollar el modelo, los investigadores evaluaron trece variables relacionadas con el estado reproductivo de los animales. Entre ellas se incluyeron características del aparato reproductor, condición corporal, peso vivo, presencia de cuerpo lúteo, concentraciones hormonales y parámetros obtenidos mediante ultrasonografía color.

A partir de imágenes ultrasonográficas y una herramienta informática diseñada especialmente para el estudio, se analizaron de forma objetiva y semiautomática el área vascularizada y el flujo sanguíneo del cuerpo lúteo.

Posteriormente, toda esa información fue procesada mediante una estrategia de aprendizaje automático para determinar cuáles eran las variables con mayor capacidad predictiva.

Según explicó Juan Aller, investigador del INTA Balcarce, el área vascularizada del cuerpo lúteo, el flujo sanguíneo y la concentración de progesterona fueron los factores que más contribuyeron a la precisión del modelo.

Incluso cuando los investigadores construyeron una versión reducida basada únicamente en esas tres variables, los resultados continuaron mostrando una capacidad aceptable para predecir el estado gestacional a los 19 días.

Un paso hacia aplicaciones más amplias

La detección temprana de la gestación tiene implicancias directas sobre el manejo reproductivo. Permite acortar los intervalos entre resincronizaciones de la ovulación y generar nuevas oportunidades para la inseminación artificial o la transferencia embrionaria.

Pablo Reineri, investigador del INTA Santiago del Estero, indicó que actualmente se trabaja con protocolos que permiten realizar inseminaciones artificiales cada 29 días en los animales que no quedaron preñados en el servicio anterior. De esta manera, en un período de 60 días pueden realizarse dos servicios de inseminación artificial y un repaso con toros.

Los investigadores consideran que los resultados obtenidos justifican avanzar hacia una segunda etapa de validación de los modelos. Aunque la herramienta ya funciona, todavía requiere asistencia técnica especializada.

Fuente: Inta

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