
La Fundación Mediterránea presentó el informe “Menos retenciones al agro: alivio fiscal acotado y desafíos pendientes”, elaborado bajo la coordinación de Juan Manuel Garzón, responsable de la sección Agroindustrial de la entidad. Allí se analizó el impacto económico y fiscal de la reciente reducción de derechos de exportación anunciada por el Gobierno nacional para distintos productos agropecuarios.
El trabajo señala que la medida constituye “una señal positiva para el sector y va en la dirección correcta”, al reducir parcialmente “el impuesto más distorsivo que enfrenta el agro argentino”. Sin embargo, advierte que los derechos de exportación no son la única carga tributaria que afecta a la actividad, ya que también existen impuestos nacionales, provinciales y municipales que impactan sobre los costos, los márgenes y los incentivos de inversión.
PUBLICIDAD
Según el informe, en el caso de los cereales la reducción tendrá un efecto particularmente relevante para trigo y cebada, cuya alícuota bajará de 7,5% a 5,5% desde junio de 2026. Los economistas señalaron que este cambio mejora los precios netos esperados y fortalece la capacidad de pago de la exportación, en un contexto donde las decisiones de siembra y adopción tecnológica son muy sensibles a las expectativas de rentabilidad.

No obstante, la entidad aclaró que el impacto inmediato sobre la campaña 2025/2026 será limitado, debido a que la medida alcanzará principalmente a los saldos remanentes aún sin precio fijado. En cambio, estimó que el efecto será más significativo sobre la próxima campaña, ya que las decisiones productivas y comerciales para el nuevo ciclo comienzan a definirse en estas semanas.
PUBLICIDAD
En relación con la soja, el estudio remarcó que la baja de retenciones comenzaría recién en enero de 2027 y tendría una aplicación gradual. “La señal es importante porque se trata del principal complejo exportador del país y de uno de los sectores donde la carga de DEX continúa siendo más elevada”, sostiene el documento. Aun así, la Fundación Mediterránea consideró que, incluso en los escenarios más optimistas, la carga tributaria seguirá siendo alta y que el objetivo de fondo debería ser la eliminación definitiva del impuesto.
En materia fiscal, las estimaciones preliminares del trabajo indican que el costo directo de la reducción en cereales no superaría los USD 30 millones durante 2026, mientras que en 2027 rondaría los USD 90 millones. Para la soja, el impacto dependerá del ritmo de reducción aplicado: podría ubicarse entre USD 300 millones y USD 600 millones anuales. En conjunto, la menor recaudación estimada equivaldría a entre 0,06% y 0,10% del Producto Bruto Interno proyectado para 2027.
PUBLICIDAD

El informe también puso el foco en la experiencia histórica de reducción de retenciones durante el período 2016-2019. Allí recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri los derechos de exportación para trigo fueron eliminados inicialmente, aunque luego volvieron a incrementarse debido a las restricciones fiscales y financieras. “La experiencia 2016-2019 deja una lección importante: la dificultad no es solo bajar DEX, sino sostener la baja en el tiempo”, advirtió la entidad.
Finalmente, la Fundación Mediterránea planteó que la reducción de retenciones debería complementarse con una agenda tributaria más amplia que involucre tanto a Nación como a las provincias. En ese sentido, propuso avanzar también sobre tributos distorsivos como Ingresos Brutos y Sellos, para reforzar el impacto positivo sobre la competitividad del sector agropecuario y consolidar un esquema de mayor estabilidad macroeconómica e integración comercial.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La chicharrita empieza a retroceder: el frío frena las poblaciones y aleja nuevos daños en maíz
El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis confirmó comportamientos dispares según la región, aunque destacó que las heladas y la amplitud térmica empiezan a limitar la presencia del vector

Fertilización bajo la lupa: planificar el manejo nutricional gana peso en una campaña desafiante
Especialistas remarcan la necesidad de diseñar estrategias de fertilización más eficientes para sostener la productividad y optimizar el uso de insumos
Las exportaciones agroindustriales crecieron 16,2% en el primer cuatrimestre
El Consejo Agroindustrial Argentino destacó el fuerte aporte de las economías regionales y los cultivos de invierno, en un contexto donde la agroindustria volvió a consolidarse como uno de los principales motores de generación de divisas del país

Biofertilizantes en papa: evalúan una tecnología que elevó hasta 7 toneladas por hectárea los rindes
Ensayos mostraron que el uso de biofertilizantes junto con esquemas tradicionales mejoró el rendimiento y optimizó la absorción de nutrientes

“No hay que hacer producir solo el cultivo, hay que hacer producir el agua”
El especialista Martín Díaz Zorita advirtió sobre la necesidad de replantear el manejo agronómico en regiones semiáridas y subhúmedas, con foco en la sustentabilidad, la eficiencia hídrica y la planificación frente a la incertidumbre climática


