
La campaña agrícola en Córdoba ingresa en su tramo final con señales mayormente positivas para los cultivos extensivos, especialmente soja y maíz, que proyectan rendimientos y volúmenes por encima de los promedios históricos. En paralelo, las abundantes lluvias registradas durante marzo permitieron recomponer las reservas hídricas del suelo, consolidando un escenario favorable tanto para el cierre del ciclo actual como para el inicio de la próxima campaña invernal, señala en un informe especial la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA)
El girasol, por su parte, se encuentra prácticamente cosechado y cerraría la campaña con una producción superior al promedio provincial, superando el medio millón de toneladas. Aunque los rindes se mantienen en línea con la media histórica, el desempeño productivo confirma las buenas expectativas que se venían anticipando en relevamientos previos.
En contraste, el panorama es más ajustado para cultivos regionales como el maní y el sorgo. Si bien los rindes no presentan grandes desvíos respecto de los valores habituales, las producciones estimadas se ubicarían entre las más bajas desde la campaña 2022/23, un ciclo atravesado por condiciones de sequía. Esta disparidad refleja una campaña heterogénea, atravesada por diferencias en la respuesta de cada cultivo a las condiciones climáticas.

En cuanto al avance de cosecha, el maíz se posiciona como el cultivo más adelantado, con un progreso superior al esperado para esta época. El girasol ya se encuentra en su etapa final, mientras que la soja y el sorgo avanzan de manera incipiente. En el caso del maní, recién comenzaron las labores de arrancado, sin inicio aún de la cosecha. Este ritmo de trabajo, aunque sostenido, se ha visto levemente condicionado por las recientes lluvias.
Desde el punto de vista agronómico, la mayoría de los cultivos ya superó sus períodos críticos y transita etapas cercanas a la madurez, con los rindes potenciales prácticamente definidos. Sin embargo, el exceso de humedad generó complicaciones en algunos lotes, especialmente en soja, donde se reportan problemas de calidad y rendimiento asociados a vainas abiertas, granos dañados y aparición de enfermedades, advierten desde la BCCBA.
En materia sanitaria, la soja presenta principalmente enfermedades de fin de ciclo y presencia variable de chinches, mientras que en maíz se reportan niveles medios a altos de mancha blanca y una elevada presencia de chicharrita. El maní muestra incidencia de viruela tardía y tizón, y el sorgo ha estado condicionado por el pulgón amarillo durante gran parte de su desarrollo. De cara al cierre de la campaña, la estabilidad climática será clave para sostener los rindes proyectados y permitir un avance fluido de la cosecha en toda la provincia.
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