Las confesiones de Domi Faena: la “domigamia”, los celos que la llevaron al límite y la polémica con la actual de su ex

En Casino Deluxe, la creadora de contenido repasó el giro que dio su vida con la llegada al streaming, habló de la disputa que mantiene tras la difusión de conversaciones privadas y recordó el proceso personal que atravesó en terapia, donde transformó su manera de vincularse

Guardar
Google icon

“Yo sentía una amenaza en todas las mujeres porque estaba tan mal conmigo que sentía que a él le iba a gustar cualquiera menos yo”, reconoció Dominique Faena en Casino Deluxe, el ciclo de entrevistas de Infobae, al recordar la relación tóxica que la llevó a replantearse muchos aspectos de su vida.

La creadora de contenido y streamer repasó su carrera, habló de sus vínculos más personales y reflexionó sobre las contradicciones de la exposición pública, en una charla atravesada por confesiones sobre el dinero, el amor y la vulnerabilidad. También destacó el profundo impacto que tuvo en su vida el vínculo con dos niños de un hogar al que acompaña desde hace años.

Domi alcanzó popularidad en TikTok gracias a sus videos de humor, lifestyle y tendencias, y más tarde consolidó su presencia en el mundo del streaming como integrante de Luzu TV. En los últimos años se destacó por hablar con naturalidad sobre salud mental y compartir públicamente su experiencia con la ansiedad y la depresión, una decisión que le permitió construir una comunidad que valora tanto su faceta humorística como su compromiso con la concientización. Además de su actividad en redes sociales, participa en distintos proyectos audiovisuales y podcasts, consolidándose como una de las figuras jóvenes de mayor crecimiento dentro del ecosistema del entretenimiento digital argentino.

Domi Faena - Casino Deluxe
Domi Faena: "Lo primero que haría con un millón de dólares sería comprarme una casa y asegurarles un futuro a los nenes que cuido". (Jaime Olivos)

—¿Qué harías con un millón de dólares?

—Me compro una casa, primero. ¿Cuánto se me va ahí? ¿400 mil?

—Depende qué tipo de casa quieras.

—Una casa en zona norte, donde me crie.

—Hay casas que no te van a alcanzar con el palo, pero yo diría que inteligentemente agarres 200. Ahí en el norte hay unos muy lindos departamentos por esa plata.

—Perfecto. 200 para una casa y 100 mil para que lo tengan los nenes que yo cuido, para su vida. 50 para cada uno. Claramente que los tengo que poner en un banco...

—Muy lindo.

—Después 200 invierto en la Bolsa, qué sé yo. Yo no sé nada de inversiones, pero hay que meter ahí para que se mueva. Porque la plata quieta no... Ahí tengo 500 ya. Después, creo que le doy 100 a mi mamá y 100 a mi papá.

—Para decir gracias por el trabajo que hicieron.

—“Gracias por todo, arregláte con esto”. Y ¿qué más haría?

—Te quedan 300 mil.

—Un auto. Quiero un auto. Y me voy a Ibiza con mi mamá otra vez. Me volví hace muy poco de Ibiza con mamá y nos quedamos locas. Yo igual sé usar mal la plata, ¿eh? Pero fue muy divertido. Nos volvimos locas de ir a todas las playitas, a los barquitos, a las calas. No hicimos vida nocturna, pero estábamos fascinadas.

—¿Formentera?

—Sí, nos fascinó. Pero administro muy mal la plata, así que ahí ya un poco me sobró y capaz que un poco la tiré... Así que la idea es darle un poco de familia, un poco a los nenes que cuido e invertir. Las prioridades son esas.

Domi Faena - Casino Deluxe
"Yo jamás le escribí cuando él estaba con ella; ella no existía cuando yo estaba con él", explicó Domi con respecto a los chats que se filtraron recientemente. (Jaime Olivos)

—Quiero que me cuentes cómo estás, de tu presente, de cómo te cambió la vida estos últimos años.

—Me cambió muy rápido la vida. Yo estudiaba, no tenía nada que ver con las redes, no hacía stream. Estudié un tiempo trabajo social, después organización de eventos y mi hice amiga de un grupo de streamers que un día me dijeron: “Queremos hacer tipo una radio streaming”. Yo no conocía nada, me mandé a hacerlo y ahí fue como real de un día para el otro. Lo hicimos en el departamento de uno de los chicos. En ese momento creo que estaba Nadie dice nada y uno o dos más, pero no había una...

—Fue el boom del streaming.

—Claro, fue en 2022. Y ahí Nico nos vio, le gustó lo que hicimos y nos llevó al Luzu. Y ahí también, de vuelta, otro giro, de repente marcas, más exposición. Te tenés que cuidar con lo que decís, que no me sale en lo absoluto. Y estoy chocha, yo amo laburar de esto. Hoy en día estoy con otro equipo del que empecé. Yo estaba en Entre nosotros hasta el 2024 y desde 2025 arranqué en Se fue de larga y estoy feliz. O sea, mi equipo es mi familia, real. Es muy cursi decirlo, pero genuinamente somos una familia.

—Bueno también de ahí surgió un vínculo más allá de lo laboral, ¿no? ¿Cómo convivís con eso hoy en día?

—Con Fer (Fermín Bo) nos amamos. Fue muy loco lo que nos pasó porque ninguno lo planeó. Iba a ser dos meses de programa, ni siquiera iba a durar durante el año. Entonces fue como: “Bueno, divirtámonos, vemos qué pasa”. Y como que hubo de verdad un enganche ahí, un enamoramiento que dijimos: “¿Para qué lado va esto?” No funcionó, lamentablemente, pero nos llevamos muy bien. O sea, realmente él es un líder del carajo, es muy buen conductor, muy buena persona y muy buen amigo. Aprendo mucho de él y él aprende mucho de mí. Él no tenía capaz la sensibilidad que tiene hoy cuando yo lo conocí. Un poco por mí, un poco por el grupo. Lo aprendió. Y es un placer trabajar con él. Aprendemos mucho del otro, nos queremos mucho también y tenemos una confianza de poder decirnos todo lo que nos pasa con el otro. Es muy lindo trabajar con él.

—Qué lindo es eso porque ustedes vivieron algo muy fuerte que inició un poco como un chiste. Pero contame cómo fue la situación de unos chats que vos tenías con él antes de conocerlo.

—Yo estaba enamorada de él (risas).

—¿Pero es verdad que vos borrabas los mensajes pensando que los estabas borrando del chat y era para tu chat individual?

—Claro. Decía: “Anular envío”. Cuando vos ponés anular envío en Instagram, se supone que se le anula a los dos. Teóricamente sí, se anulan. Pero como los mensajes eran de hace siete años, no se borraban. Yo le mandaba mensajes en 2016, 2017: “Te amo”, “sos el amor de mi vida”, “quiero que seas mi novio”. Lo seguía de redes, del colegio.

—¿Y cuándo decidiste borrar esos mensajes? ¿Cuando ya era tu compañero de trabajo?

—Siete años después, cuando me dicen: “Che, Domi, necesitamos que hagas una semana de reemplazo en este programa porque Sofi no está”. El conductor es Ferbo. “Dale, re”, les dije. Lo arranco a seguir en redes porque íbamos a convivir un mes. Pero entro a los mensajes y vos no tenés la cantidad de mensajes que yo le mandaba a ese hombre. Un horror. Los borro, los borro, los borro. Y cuando él me manda un mensaje por Instagram, me pone: “Domi, estoy muy contento de que vamos a trabajar juntos, te veo siempre en redes, sos muy capa”. Y le digo: “Fer, un placer. Menos mal que llegué a borrar los mensajes de antes”. Y me dice: “¡Uy! No, no vi nada”. Y después me entero por una amiga que tenemos en común que a él no se le borraron nunca. Y fingió demencia (risas).

—Y te hizo sentir bien diciéndote que no los había visto.

—Sí, para que yo no me sienta mal. Me quería morir, pero al primer día de programa yo tiré la anécdota en joda (risas). En el momento ni siquiera me gustaba, habían pasado siete años y por eso se generó algo en joda que después pasó en serio.

Confesiones sobre toxicidad y el proceso de sanación personal

—Vamos a empezar por nuestro primer juego, que se llama Por cuánta plata, y esto es imaginar un monto de plata por lo cual dejarías o harías lo que te plantea la pregunta. La primera dice: ¿Por cuánta plata venderías contenido hot?

—Lo he pensado, ¿eh? En donde me pregunto: “¿Qué hago con mi vida? ¿Nunca me voy a poder comprar una casa?”. Bueno, en esos momentos he dicho: “Che, lo que se cobra por esto”. Y la verdad que un millón de dólares por mes, te lo hago. Cero alocado.

—Yo vendería un solo contenido que me la pongas toda.

—O sea, hacés una foto. Sí, puede ser. Vendo una foto por quinientos mil dólares. Cosa de que si se difunde una foto, tengo una casa asegurada. Aparte no tiene que ser todo desnudo, ¿eh? La gente pide hasta foto de pies, imaginate. Me contaron, me lo dijeron (risas). Se me cruzó en la cabeza porque me da mucho miedo el futuro, que el día de mañana se muera el streaming, se mueran las redes, no ganar plata y no tener algo asegurado. Conozco mucha gente que le va bien en eso y digo: “¿Cómo se gana tanta plata con eso? ¡Qué locura!”. Pero por ahora no.

—¿Por cuánta plata dejarías que tu terapeuta publique todas las cositas más peligrosas que hablaste en sesión?

—Se me arruina la carrera, directamente. Si alguien sabe esas cosas, yo me muero. No es que hecho cosas como para estar presa, pero tiene que ver con pensamientos míos.

—¿Qué cosas quisieras que no sepan nunca?

—Y de una de mis últimas relaciones amorosas que tuve, que ahora justo está saliendo un poco a la luz todo, pero...

—No se sabe públicamente.

—Algunas cosas sí, otras cosas no.

—¿Pero se sabe quién fue la persona?

—No es una persona pública, yo hice pública a mi pareja. Pero bueno en ese momento hubo comportamientos raros de ambos lados.

—¿Y esa persona está contando cosas ahora o por qué están saliendo a la luz?

—La actual de él está saliendo a ventilar cositas...

—¿Un chat que se conoció en las últimas semanas?

—Exactamente, eso.

—Ella fue la que publicó eso.

—No sé por qué. Porque ella no existía en ese momento, ¿eh?

—¿Y por qué se mete? ¿Hubo un contacto con ella después de eso?

—No, porque prefiero dejarla ahí, que haga lo que quiera. Estoy tramitando cosas con abogados también. Ya me fui para el otro lado. Conmigo no jodes, amor... Está loca pobrecita. Pero bueno, que se cuelgue de otra persona. Yo no le voy a dar mucha más bola que la que le di. Pero mi psicólogo de ese vínculo sabe bastante y me muero, así que ahí te tiro 100 palos.

—¿Le dirías algo a esa persona que se cuide de tu ex?

—No. Ella que se la pegue sola, que aprenda solita. Yo ya no me voy a meter en ese vínculo. Yo jamás le escribí cuando él estaba con ella. Ella no existía cuando yo estaba con él. No tiene por qué meterte en algo donde nada que ver. Que se cuelgue de otra. Yo no la voy a dejar. Estoy un poquito enojada con la situación. Es muy reciente.

—¿Por cuánta plata mostrarías tu historial de búsquedas?

—Por 500 mil dólares, para comprarme otra casa. No van a encontrar nada igual. Nada que ocultar.

—Si en este momento abrimos la lupita de Instagram, ¿qué encontramos?

—Páginas de chismes, porque me estuvieron levantando.

—¿Estuviste buscando qué es lo que la gente está opinando de lo que pasó?

—Sí, me gusta ver los videos de la gente hablando de mí. Twitter me lo borré porque es mucho hate. Pero en TikTok tengo una comunidad muy fiel que sale a hacer videos bancándome, tipo: “¿Quién no le mandó mensaje a un ex?" o “no podemos juzgar como que nunca hicimos nada mal”.

—Pero aparte, ¿quién no lo hizo? ¿Quién no tuvo una amiga que lo hizo? ¿Quién no lo haría?

—Total. Todos nos las mandamos, todos le escribimos a un ex. Obviamente, no estando en pareja. Cuando él me dijo: “Yo estoy en pareja”, nunca más existió un mensaje. Pero bueno, sí, me gustaba a mí ex, ¿qué vamos a hacer? Por algo fue mi novio (risas). Lo busqué de vuelta, porque él me había dado bola de nuevo, ¿eh? Como que no fui yo sola la que me la mandé. Fue mutuo. Pero no quiero decir nada porque no quiero alimentar más el fuego y seguir con el quilombo mediático.

—¿Qué es lo más tóxico que hiciste vos?

—¡A mi juego me llamaron! Amor, escúchame. Yo te tengo todos los tips…

—Dame una clase de toxicidad.

—Mirá, cosas que tenés que hacer. Por ejemplo, te dice que va a fútbol, vos le ponés clavos en los botines, tornillos. Entonces, si él nunca te dice: “Che, ¿qué era esto?”, es porque nunca jugó al fútbol. Si ves el tornillo puesto, se fue a culear.

—Te das cuenta (risas).

—Sí, hay muchos. Tenés que revisar la escoba por el tema de los pelos que se quedan ahí y esas cosas. Pero me curé, ya no lo hago. Eso lo hacía antes.

—¿Qué cosas humillantes has hecho?

—No sabés lo que he llorado para que un hombre no se vaya a un boliche y me deje sola. O sea, real he tenido ataques de ansiedad, tipo: “Por favor, no me dejes sola, por favor”.

—¿Actuado o de verdad?

—No, de verdad. Me pasó que yo me creí mucho un personaje que al principio hice en Luzu. Yo tenía un mandamiento que se llamaba domigamia, que era más allá de la monogamia, era como un vínculo tóxico. Gente que hoy en la calle me para y me dice: “Soy superdomigámica, te amo”. Y es como: “Curate”. Yo ya me rehabilité, pero me creí tanto ese personaje que explotábamos en vivo que lo largué todo con esta pareja que te digo que hice un poco mediática. Yo también tenía muchísima ansiedad, fue un momento que estuve super deprimida y todo se me iba a ese vínculo. Y me puse de verdad tóxica. Yo no confiaba en él, no confiaba en mí, no confiaba en nadie. Y era como: “Por favor, no salgas, porque, por favor, me voy a morir”, ¿entendés? El día que él me dejó, yo le dije: “Me quiero matar”. Estaba súper deprimida. No fue manipulación, en el momento me quería matar. Y eso lo he dicho. Fueron cosas tóxicas. A mí me daba ansiedad que él salga con la camisa abierta, él volvía con la camisa abierta y era como: “Yo me voy a morir”.

Domi Faena - Casino Deluxe
"Yo contaba los preservativos que él tenía y cada vez que iba a la casa los recontaba para ver que no haya usado ninguno", confesó Domi sobre su última relación tóxica. (Jaime Olivos)

—Todo te disparaba a la traición, el perderlo...

—Que encima no lo hizo o al menos nunca me lo contó. Yo confío en que nunca pasó, pero era algo tan mío, de tanta inseguridad que lo trabajé mucho en terapia. Ahora me curé. Tengo un celito, soy un poco celosa. No es que no, pero ni en pedo tengo esa toxicidad que supe tener. Él vio lo peor de mí.

—¿Y hoy en día te sigue pasando algo internamente y te refrenás? ¿Tenés tips de cómo frenar eso cuando te agarra o no te agarra más?

—El ataque no me agarra. Tampoco tuve con quién que me agarre, porque nunca nadie me dio esa inseguridad. La única persona con la que volví a estar después de él era Fer, como en un vínculo y siempre me dio super confianza y seguridad. Me demostraba todo el día que quería estar conmigo y con nadie más.

—No es que te agarra de la nada.

—No, no. No era que me quedaba loca y chau. Fue un vínculo raro que por lo único que seguía adelante era porque nos amábamos un montón, porque en realidad todo lo demás no sé si estuvo tan bueno. Me pasó que yo contaba los preservativos que él tenía y cada vez que iba a la casa y los contaba para ver si no haya usado ninguno. Capaz tenía más escondidos y yo nunca lo supe, puede pasar. Me han dicho tipo: “Mírale en el auto de aplicación las direcciones que tiene guardadas, fíjate en Google Maps qué es lo que miró último que vio”. No llegué a hacer eso.

—Es un camino de ida que no es sano para uno mismo.

—Te destruye la cabeza. Yo sentía una amenaza a todas las mujeres porque yo estaba tan mal conmigo que sentía que a él le iba a gustar cualquiera menos yo.

—Está bueno que vos fuiste muy honesta, lo viviste y lo contás. Porque hay muchas personas que viven ese nivel de ansiedad, toxicidad y está bueno contar el lado B de la situación.

—Sí. Eso se trabaja. Yo lo re trabajé y lo sané bastante. Mi mensaje es: cúrense. Hagan terapia.

El vínculo con los niños del hogar: una relación que transformó su vida

—¿Cuál es tu mejor terapia de rescate?

—Y… lo primero o más inmediato es cine con amigas, cena con amigas, shopping. La segunda es ver a los nenes del hogar que yo apadrino.

—¿Cómo se dio eso? ¿Cómo fue?

—Yo termino el colegio en 2018. Arranco a estudiar trabajo social porque era lo que me dio el test vocacional. Me encanta la carrera, arranco a estudiarla. Hice todo 2019 y la mitad del 2020. Pero en la pandemia dejé. Cuando arranqué con todo eso, mi mamá me dice: “¿Por qué no empezas a hacer algo social que te lleve por esa rama de lo que querés hacer cuando trabajes?”. Entonces arranqué a ser voluntaria en hogares. Con la pandemia se frenó y después, cuando se reinicia todo en 2022, me convierto en voluntaria en un hogar nuevo, en provincia, cerca de donde vivía yo. Arranco como voluntaria, ya sin estudiar la carrera, y al poco tiempo que entro llegan dos nenitos que tenían tres y cuatro años.

—Re chiquititos.

—Sí. Yo iba a jugar y se me re pegaban. Querían jugar conmigo todo el día, eran los únicos que sabían mi nombre. Yo iba hace dos meses y nadie sabía tanto mi nombre como ellos que acababan de entrar. Y se los notaba la carencia de afecto, ¿viste? Fui a la directora y le digo: “Yo sé que tienen este mecanismo de familia de apoyo, ¿cómo puedo hacer?”. Y me cuenta que había mil cosas legales, proyecto del gobierno, antecedentes penales y el motivo por el que lo quería hacer. Yo en ese momento estaba por arrancar a estudiar de vuelta organización de eventos. Tenía mucho tiempo libre. No salía porque estaba mal, estaba en un momento medio depre. Y digo: “Yo le quiero dar amor a estos nenes. Tengo tiempo, tengo la plata, las ganas, tengo el amor, tengo todo”. Así que los sacaba todo el fin de semana: los buscaba el viernes y los devolvía el lunes.

—¿Pasabas el día, dormían en el hogar y volvían?

—Al principio sí. Pero en un momento después de buscarlos todos los sábados y los domingos era: “Bueno, que se queden a dormir”. Se quedaban a dormir, pasaban las fiestas con nosotros, los llevábamos a Necochea. O sea, mis hijos, real. De hecho, mis papás al principio me dijeron: “Domi, ¿estás segura que lo querés hacer? Porque tenés que renunciar a las salidas, tenés que estar pendiente de ellos...

—Si aparte vas a generar un vínculo que después no podés deshacer.

—Sí. No podés desaparecer sabiendo que vienen con esa herida. Es comprométete y no falles. Yo pensaba que iban a ser, no sé, tres meses. Pero es el día de hoy que están recién ahora en esa tratativa, que no puedo decir porque son temas legales, pero ojalá pronto pueda. Ahora ya cumplen 8 y 9 años. O sea, pasó mucho tiempo, más de la mitad de su vida con nosotros. No sé cómo se ama a un hijo, pero para mí se ama así porque son lo más lindo que me pasó en mi vida.

—¿Pero vos los adoptarías?

—Legalmente no puedo.

—¿Apareció una familia que los quiere adoptar?

—Sí, apareció ahora.

—¿Y no te da miedo de que no quieran que vos los veas más?

—Ya está hablado. Imaginate, fue lo primero que hablamos. Yo a la trabajadora social le dije: “Por favor, decime que este vínculo no se va a cortar, porque yo me muero”. Obvio que me re alegro por ellos, pero ¿qué hago sin poder verlos? Me dijeron que lo iban a hablar con los vinculantes, hicimos una videollamada y lo que más quieren es que tengan vínculo con nosotros toda la vida. Me dicen: “Lo que los nombran a ustedes es impresionante, cómo los aman, cómo hablan todo el día de ustedes”. O sea, yo chocha, imaginate, si esto sucede, poder tener el vínculo con ellos es lo mejor que me puede pasar. Son dos soles. Siento que un poco me salvaron ellos a mí también. Los amo.

Últimas Noticias

Alejandra Martínez: su paso por Gran Hermano, cómo llegó a la Fórmula 1 y los detalles de su entrevista con Messi

En Citados, la periodista y conductora recordó sus inicios en Córdoba, donde estudió Ciencias Económicas. Por qué le ocultó a su familia su participación en el reality y los detalles de la entrevista a la “Pulga” el día que lo conoció a Colapinto

Alejandra Martínez: su paso por Gran Hermano, cómo llegó a la Fórmula 1 y los detalles de su entrevista con Messi

El día que Nelson Castro recibió la extremaunción y la íntima confesión de cómo perdió al amor de su vida

En el quinto episodio de Proyecto 86, conducido por Fernando Marín, el periodista habla de la corrupción estructural en la política, el error del papa Francisco ante Cristina Kirchner y revela la tragedia amorosa que le impidió formar su propia familia

El día que Nelson Castro recibió la extremaunción y la íntima confesión de cómo perdió al amor de su vida

Diego Castro: “A los 14 años tenía 7 fracturas y 95 puntos; cuando no hay salida, aparecen pensamientos oscuros”

No veía el futuro, lo acorralaba la insatisfacción y llegó a fantasear con la peor de las salidas. Es actor, guionista y director, su ex mujer, Momi Giardina, lo acercó a Luzu y hoy es protagonista de dos programas del canal. Sin pareja desde hace casi diez años, tiene miedo de enamorarse porque enamorado se siente vulnerable. Muestra en redes sociales cómo se tiñe el pelo y dice que si no tuviera pelo usaría peluca

Diego Castro: “A los 14 años tenía 7 fracturas y 95 puntos; cuando no hay salida, aparecen pensamientos oscuros”

Esteban Lamothe: “Lo único que quería era que volviera y siguiera enamorada de mí”

El actor vive un presente pleno: protagoniza “Secreto en la montaña”, prepara nuevos proyectos y está por mudarse con Débora Nishimoto. En una charla relajada con Infobae repasa su historia de amor, la relación con su hijo, los trabajos que tuvo antes de vivir de la actuación, el odio en las redes y compartió las historias más insólitas de su vida, como el robo de un lechón

Esteban Lamothe: “Lo único que quería era que volviera y siguiera enamorada de mí”

Tenía 8 años cuando su padre mató a su madre: “Durante años me quedó esa pregunta: ¿por qué no cerré la puerta?”

Tras presenciar el femicidio de su madre a manos de su padre, quien luego se suicidó, Cintia Soledad Zabalo atravesó abusos, obesidad, años de silencio y hasta pensó en quitarse la vida. A los 41 años escribió un libro para sanar, darle voz a una madre que nunca fue escuchada y demostrar que es posible reconstruir una vida después del horror

Tenía 8 años cuando su padre mató a su madre: “Durante años me quedó esa pregunta: ¿por qué no cerré la puerta?”
MÁS NOTICIAS