Yuyito González: “Me han dicho casi prostituta, gato, pagada, el insulto no es forma de relacionarse”

No le gustan los insultos del presidente y se lo diría, pero asegura que hoy no tienen contacto. Cómo fue la relación con Milei, el “te amo”, la hecatombe y el final. Por qué dice que esa ruptura le costó mucho. La decisión de aprender a ser paciente, pero no dejarse pisotear. Cuándo fue la crisis más importante de su vida. La autoestima baja y la necesidad de aceptación de una mujer que parecía que se comía el mundo. El día que quiso dejar de ser sex symbol y se bajó para siempre de los escenarios

Guardar
Google icon
María Laura Santillán Con Yuyito González

Amalia fue sex symbol durante muchos años. Despampanante, fue la figura femenina de los programas de humor del horario central de la televisión y de las películas de Jorge Porcel y Alberto Olmedo. En un momento de su vida, en marzo de 2005, vivió una crisis muy profunda: la incomodidad y la saturación de ese lugar de exposición y de la exhibición de su cuerpo. Se bajó de los escenarios para siempre y de a poco fue encontrando otro sentido y otro modo de vivir. Amalia Yuyito González es madre, abuela, profesa la fe evangélica y sigue siendo figura.

– Estudiaste periodismo y coach ontológico. ¿Qué te define de todo?

– Madre. Ese es mi todo. Abuela también, son como hijos. Madre es mi sentido de la vida.

– ¿Cuánto tuvo que ver en ese quiebre la maternidad? En el momento en que dijiste “no quiero que se vea de mí lo que se está viendo”?

– No, los hijos son un llamador, son esas personas que están observando aunque no digan nada. En ese momento yo ya me estaba sintiendo incómoda con mi rol en la profesión, pero no por la gente, no por lo que dirían, sino porque yo empecé a perder la identidad como sex symbol.

“TUVE QUE IR A LO MÁS PROFUNDO DE MI SER A VER DE DÓNDE PROVENÍA ESA NECESIDAD DE ACEPTACIÓN”

– ¿Ya no te representaba?

– No me representaba. Me incomodaban hasta las medias dancing, la ropa de vedette, las propuestas periodísticas, las fotos. Durante la última temporada de teatro que hice en Mar del Plata, en ese rol de vedette divino, me incomodó. Todo era hermoso, los compañeros, el producto, el público, todo. Pero yo ansiaba el momento de poder terminar ese compromiso. Tanto es así que después de la temporada, volví de Mar del Plata y dije: basta, esto se terminó para mí.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Yuyito Gonzalez
"Durante la última temporada de teatro que hice en Mar del Plata, en ese rol de vedette divino, me incomodó", contó Yuyito González (Fotos de Gustavo Gavotti)

– ¿Y si no había más plata después?

– Basta, se terminó para mí. Empecé a no aceptar más contrataciones, tampoco quise continuar con esa obra. Y sí, empecé a pensar qué hago, de qué trabajo, qué voy a hacer si no hago esto. Pero era tan fuerte mi sentir que sabía que no iba más…

– De incomodidad.

– De incomodidad. No iba a negociar esa incomodidad.

– Fueron más de 20 años de ser sex symbol.

– Sí, más de 20 años. En ese momento se dio también una cosa para mí milagrosa, maravillosa. En medio de esa crisis, estaba en mi casa y recibí un llamado de teléfono de una mujer conocida, de una persona con la que no hablaba siempre, que me acercó a la iglesia.

– ¿La crisis fue antes de eso?

– Yo tuve un tema de identidad, literalmente. La mujer con la que conviví, no había empezado en la televisión o en el teatro, yo era la más linda de mi barrio, yo era la que todos los chicos buscaban, esa impronta la traía evidentemente de crianza. Tuve que ir a lo más profundo de mi ser, a darme cuenta de dónde provenía esa necesidad de aceptación.

“YO PERDÍ LA IDENTIDAD. NO ERA MÁS YO”

– Te diste cuenta que habías cambiado.

– Yo perdí la identidad, la perdí. No era más yo. Y eso me trajo, por empezar, problemas económicos. Porque yo era una mujer tan colgada con temas de plata. Mirá que era una señora grande, con tres hijos…

– ¿No habías ahorrado?

– Había ahorrado, viví de mis ahorros, había ganado mucho dinero. Gran parte de mi carrera la hice en el exterior, muchos años viajé a Venezuela en la época floreciente de Venezuela. Viví un año en México, trabajé en Puerto Rico, en Perú, en El Salvador, o sea, dólares. Heredé de mi padre que tenía que tener mi techo, al tiempo de empezar a trabajar ya tenía mi casa propia.

– ¿Por qué decís que eras muy colgada con la plata?

– Yo no sabía lo que era pagar un impuesto, un servicio, un ABL. Cuando empecé a sanar mi vida interior, me di cuenta que era un desastre, que era gastadora. Yo era la que invitaba, la que invitaba a los viajes, cuando no estaba en pareja invitaba a mis amigos, era la que pagaba todo. Era lindo ser siempre la que podía. Después tuve que empezar a ver cómo pagar mis cosas, se me fue terminando la plata y ya no fui más la que podía. Fui la que necesitaba, es horrible, es horrible.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Yuyito Gonzalez
"Era lindo ser siempre la que podía", confesó Yuyito González

– Pasaste de una bonanza gigante a …

– A tener que registrar cada cosa que pagaba. A hablar con mis hijos y decirles: chicos, mamá no va a estar trabajando un tiempo, vamos a tener que acomodarnos a una nueva situación. Mi hija Bárbara (Coppola) tenía el soporte de su papá, para su trabajo, para sus estudios, para todo. Bárbara trabajó desde los 18 años y los mellizos desde los 18. Son unos genios con la plata, no saben lo que es no trabajar. Fue un shock para ellos, pero se volvieron hiperinteligentes .

– ¿En qué dejaron de gastar?

– En montones de cosas. Cuando yo entro en esa crisis, a mí me llevan a la iglesia. Yo entré a ese lugar y ¿podés creer que sentí que era mi lugar? Dije: por fin.

“YO IBA AL SUPERMERCADO LLORANDO, CON ANTEOJOS NEGROS”

– ¿Cómo fue organizar la economía?

– En 2005 empiezo a enterarme que en mi casa había un horno y una cocina, por ejemplo. Era tremenda.

– ¿No hacías nada? ¿Tenías empleados para todo?

– Para todo, absolutamente para todo. Empiezo a entender cómo es la vida desde otro lado.

– La vida real.

“EL EXHIBICIONISMO VIENE DE COSAS VIVIDAS Y ESCUCHADAS, EL RECHAZO A LO DOMÉSTICO VIENE DE HISTORIAS DE MI MADRE”

– La vida real. Y fue un aprendizaje enorme el de administrar, de ahorrar, de no tener más personal. Yo te digo iba al supermercado llorando con anteojos negros. Es muy tremendo, la gente va a decir “esta mujer es una idiota”. Desde hacía 20 años que no era mi tarea. Esto fue hace 21 años, si en un programa de televisión te veían entrando a un supermercado, te sacaban una foto, te escrachaban. Hoy serían unos ridículos si lo hicieran.

– En bancarrota.

– En bancarrota. Yo estaba en la iglesia, amparada, cuidada, mimada, querida, ayudada, amigas nuevas, amigos nuevos, para mí era el cielo. Te soy sincera, era haber encontrado el cielo literalmente. Era muy necesitada, esa es la realidad, era una persona espiritualmente muy necesitada. Desde chica yo no solamente iba a la Iglesia Católica y a todo lo que proponía la Iglesia Católica, que es un montón porque cada santo tiene su fecha y su por qué, sino que también me metía en cosas esotéricas, oscuras, me metía en todo. Es una necesidad espiritual, yo después dentro de la iglesia lo estudié mucho. Yo venía de ser Yuyito González, ¿cómo supermercado? ¿Ocuparme de la casa? Tenía una disociación… Todas las cosas tienen un por qué. El rechazo a lo doméstico viene de las historias de mi madre, el exhibicionismo viene de historias de cosas vividas y escuchadas. Todo tiene un por qué.

– En algún momento dejó de darte vergüenza ir al supermercado. ¿Cómo lo resolviste?

– Me fui animando porque fui entendiendo que Dios me ama como soy, me ama en la simpleza, y fui recibiendo ese amor. No te olvides que a la iglesia evangélica en general va la gente que tiene una crisis afectiva o de salud, o de drogadicción, o salió de la cárcel. La iglesia evangélica es literal, un hospital. Con tanto amor y tanto soporte y ver gente feliz en esos roles, me empecé a sentir bien y cómoda y cuidada. Fui muy protegida y fui muy mimada.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Yuyito Gonzalez
"Me fui animando porque fui entendiendo que Dios me ama como soy, me ama en la simpleza, y fui recibiendo ese amor", dijo Yuyito González en entrevista con María Laura Santillán

– ¿Tenés rollo con la edad y con el paso del tiempo?

– El tiempo me parece maravilloso y me encanta. Me encanta mi vida, soy muy feliz con mi vida. Hace más o menos 20 años, desde que nací de nuevo, como nos llamamos los convertidos, dejé de vincularme con mi número de cumpleaños.

Hay un número que es real, también de años que quedan por vivir

– No, yo no hago esas cuentas. Soy una creyente, la vida es eterna para mí y esto es un paso.

– ¿No trae ninguna complicación el paso de los años para vos?

– Nada, para nada. El número es muy condicionante en la sociedad, en el mundo, en la vida, en la profesión, en todo. Yo dije chau, mi número se terminó, en mi torta nunca más número y así vivo. Para decirte cuántos años tengo, tengo que hacer memoria.

“ERA MUY INSEGURA. YO TENÍA LA AUTOESTIMA MUY BAJA A PESAR DE QUE PARECÍA QUE ME COMÍA EL MUNDO”

– ¿De qué te arrepentís? ¿Hay momentos en que decís, cómo hice esto?

– El arrepentimiento es una cosa maravillosa que está muy mal vista. En la enseñanza de Dios arrepentimiento significa metanoia, cambio de mentalidad. Cuando uno asume que es necesario un cambio de mentalidad empieza a entender todo. Ya no mirás para atrás echándote culpas.

María Laura Santillán con Yuyito González: “yo era muy insegura, tenía la autoestima muy baja"

– Fuera de las culpas a veces uno a veces dice: esto no lo volvería a hacer.

– Playboy no lo haría nunca, nunca más en mi vida, ni se lo recomendaría a nadie.

– ¿Porque estabas desnuda en las fotos de la revista?

– Por el hecho de comerciar con la desnudez, de comerciar con el exhibicionismo, de comerciar con la sexualidad del otro. Porque el consumidor de la revista generalmente era una persona que se encuentra en medio de algún tipo de acto íntimo, ese era el objetivo de la revista. Todas esas ondas bajas, muy del cerebro reptil, por llamarlo así, yo no me identifico, no lo recomiendo, no me gustaría que mis hijas, la gente que más quiero, lo hicieran. Creo en valores un poco más elevados, creo en una conciencia más elevada que algo tan mercantilizado, el cuerpo puesto al servicio de eso. Igualmente hice tres, cuatro. O sea, esto te lo digo ahora. Yo no pensaba así, no conocía mi valor. Hoy yo no lo haría, pero no por un tema moral, ni por un tema físico, sino porque no es mi valor, no es mi estado de conciencia.

– ¿Eras muy insegura?

– Creo que era muy insegura, porque al tener necesidad permanentemente de la aprobación y necesidad de la validación del deseo del otro, sí, seguramente. Yo tenía una autoestima muy baja, a pesar de lo que hacía, de que parecía que me comía el mundo. Tenía una autoestima muy baja y descubrí esa herida fuerte cuando entré al camino de Dios. Esa es la realidad.

“ESTOY EN UNA ETAPA DE FELICÍSIMO CELIBATO, NO TENGO EXIGENCIAS NI SEXUALES, NI SOCIALES, NI DE VÍNCULOS NI DE NADA”

– Tuviste dos matrimonios, pero estuviste mucho tiempo sola. ¿Estás sola ahora?

– Estoy en una etapa de felicísimo celibato. He tenido dos parejas con las que tuve hijos. Con el segundo me casé y lamentablemente nos divorciamos. Tuve un noviazgo donde me sentí muy enamorada después de estos dos hombres, y después de Javier.

– Un tiempo largo sola.

– Un tiempo en el medio, si, no soy nada enamoradiza. No te voy a decir que me cuesta vincularme, pero por ahí un poquito sí.

– Además la pasás muy bien sola.

Lo paso muy bien sola verdaderamente, porque tengo mucha vida.

– ¿Te gustaría volverte a enamorar?

– En este momento no tengo exigencias sexuales, ni sociales, ni de vínculos, ni de nada. Estoy muy bien. No lo tengo en este momento en el radar.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Yuyito Gonzalez
"No soy nada enamoradiza", aseguró Yuyito González

– Pero no está cerrado del todo.

– No, no del todo. Porque sería para mí un desafío y un logro muy importante poder tener una relación. Que inclusive sea sanadora, a pesar de que estoy muy sana interiormente siempre nos falta un poco más, ¿no? Tal vez poder tener una pareja, un matrimonio, una relación distinta a la que yo vi de crianza. Si Dios quiere, que sea así y si no quiere estoy muy bien.

– ¿Los chicos se fueron de tu casa? ¿Desde cuándo vivís sola?

- Este año. Nunca jamás viví sola, me encanta. Vivía con mis padres, después con Guillermo, después con mi marido, con mis hijos. Me gusta mucho, no hago nada. Si abrís mi heladera está vacía, no me ocupo de nada. Soy vegetariana desde hace 20 años, mi alimentación es muy sencilla.

– Dijiste que no te enamoras fácilmente.

– Han sido relaciones donde fue fuego, fuego, fuego. Hoy, después de un año de estar sin pareja, trataría de tomármelo diferente. Está lindo el fuego, es hermoso el te amo, pero hoy lo haría diferente.

– ¿Es un impulso que no podés manejar?

– Es un sentimiento, es una química. Con el papá de Bárbara estuvimos muy poco tiempo juntos. Tres años, cuatro con Coppola. Con el papá de los mellizos, tres años habremos estado. O sea, yo no sé lo que es una relación larga, una relación en la que te vas conociendo, vas superando obstáculos, vas atravesando situaciones. No tengo idea de que se trata, eso me faltaría. El fuego me encanta, lo disfruto. Soy muy entregada a una relación, soy bravísima con el tema de la lealtad, doy todo pero a la vez exijo todo. Pero ahora lo haría distinto. Seguiría con mi celibato, vamos a conocernos, conversemos, seamos amigos. Esa es una fantasía que tengo, en el próximo reportaje que me hagas, te cuento si lo cumplí.

“NO TENEMOS NINGÚN TIPO DE CONTACTO CON JAVIER”

– ¿Cuánto duró la relación con Javier Milei?

– Con Javier estuvimos casi un año.

– ¿Está totalmente cerrada?

– No tenemos ningún tipo de contacto desde principio de año, sacando un saludito de cumpleaños que me hizo y le contesté. Pero ya veníamos con contacto cero.

“APRENDÍ QUE EL AMOR ES UNA DECISIÓN, UNO DECIDE NO AMAR MÁS”

– ¿Internamente?

– Internamente también, sinceramente nos amamos, lo respeto y me quedo con lo más lindo de esa relación. Por otra parte, es una experiencia hasta histórica, puede estar tranquilamente en un libro de historia de alguien o mío. ¿Sabés qué pasa con el tema del amor? Yo lo relaciono con cualquier otra cosa viva, el amor si no se alimenta con más amor se muere. Aprendí también a través de todo este aprendizaje tan hermoso que vengo teniendo en estos 21 años, que el amor es una decisión. Uno decide seguir amando, uno decide no amar más. Es una decisión.

“ME VOLVÍ UNA PERSONA PACIENTE PERO NO LA PACIENTE SUMISA, NI LA PACIENTE QUE PISOTEAN Y SE QUEDA”

– Entonces no puede haber segunda vuelta, si se muere inevitablemente termina. ¿No fantaseaste nunca con una segunda vuelta con una pareja? ¿O con Milei?

– No, nunca jamás. Y en este caso tampoco. Yo no digo que no pueda ser, los tiempos son de Dios. Me volví una persona muy paciente, pero brava también. No soy la paciente sumisa ni la paciente que pisotean y se queda. Es una paciencia inteligente. Hoy por hoy no, contacto cero. Nunca sabe uno cómo sigue la vida. No sé. Yo creo en la resurrección porque soy cristiana, tal vez el amor también se puede resucitar. No conozco esa etapa. Sé cuando muere, no conozco la resurrección todavía. ¿Se entiende? El que escucha este reportaje va a decir: esta está más loca...

“LA RUPTURA CON JAVIER YO LA TUVE QUE TRABAJAR MUCHO, MUCHO”

– ¿No tenés melancolía con lo que fue?

– No, no tengo melancolía. Pero además. ¿Sabés qué, María Laura? Yo trabajo mucho las cosas con mi cabeza y con mi corazón. La ruptura con Javier yo la he tenido que trabajar, quise trabajarla mucho, mucho, mucho, mucho, mucho. ¿Qué me pasaba? ¿Qué me pasó? ¿Qué nos pasó? Hice un trabajo interno muy fuerte, acompañada por dos personas de intimísima confianza, una amiga psicóloga y una amiga pastora. Y me llevó a conocerme mucho más, estoy muy bien.

María Laura Santillán con Yuyito González y la ruptura con Milei: “la ruptura con el presidente tuve que trabajarla mucho mucho“

– ¿Qué cambió del afuera? No es lo mismo ser la novia del presidente que dejar de serlo, porque el afuera se pega en los momentos de brillo y de éxito.

“ENTRE EL “TE AMO” Y LA SEPARACIÓN UNA HECATOMBE HUBO”

– La vida al lado de un presidente te genera una vida social y una mirada social distinta. Yo soy mucho más libre ahora que en la relación. Entro contenta al supermercado, jajaja. Un tipo de relación así quita muchas libertades y yo circulo libre, feliz por la vida.

– ¿Es un alivio?

– Es un alivio en cuanto a lo social. No es un alivio porque atravesé el dolor de separarme de él. Nos queríamos, es extraño en un primer momento. Más allá de que entre el “te amo, te amo, te amo” y el momento en que te separás evidentemente algo en el medio sucedió, una hecatombe hubo. Esa es la realidad. Pero yo no me quedé con la hecatombe, con lo que provocó nuestra separación que es algo absolutamente de nuestra intimidad, sino que con el tiempo empecé a registrar lo lindo, la paz. Esa presión y esa falta de libertad se sostiene únicamente con amor, no hay otra manera, si estás en un vínculo que llega a tener un compromiso fuerte, que no fue nuestro caso. En nuestro caso, hubo fuego, hubo amor, hubo te amo, hermoso todo, pero no llegamos a una etapa de un compromiso.

– Cuando lo ves por la tele, ¿mejor apagar? ¿Tratar de ver que le está pasando?

– Para mí es el presidente. No lo analizo. Nunca tuve ningún interés político, me han ofrecido muchas veces cosas a lo largo de los años. No estoy preparada para eso, no me interesa en lo más mínimo. De hecho, salió ahora en un portal que la gente de Guebel me había ofrecido una candidatura, absurdo. Un disparate, un invento. Pongo el foco en muchas voces del periodismo, aplicaciones, plataformas porque posiblemente pronto esté conduciendo un programa donde vamos a hablar un poco de todo, de política, de economía.

– Escuchas otras voces.

– Hoy escucho todas las voces. Si estoy enamorada de alguien y tengo que evitar voces o evitar cosas, lo puedo hacer, no tengo ningún problema. Tengo un sentido de la lealtad muy fuerte aún por amor.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Yuyito Gonzalez
"Yo no me quedé con la hecatombe, con lo que provocó nuestra separación que es algo absolutamente de nuestra intimidad, sino que con el tiempo empecé a registrar lo lindo, la paz", destacó Yuyito González (Fotos de Gustavo Gavotti)

- Ahora no tenés novio

– Ahora no tengo novio y tengo una libertad absoluta de poder vincularme con todos. No milito nada ni lo haré jamás en mi vida.

– ¿Los entrevistarías a todos?

– A todos, tendría diálogo con todos, tendría entrevistas inteligentes. Necesito hablar con gente inteligente.

– Das pocas entrevistas. ¿Por qué no hablas con nadie?

– No, no hablo nada, nada, nada. Pero me gustaba venir a hablar con vos. Tener una conversación como esta.

“ME MOLESTA CUANDO PERIODISTAS, COMUNICADORES O POLÍTICOS SE METEN CON LA SEXUALIDAD DE ALGUIEN”

– El último programa del año de Magazine dijiste que no sabías si seguiría en el aire.

– No sabía si volvíamos. Me da mucha ternura el programa de Magazine que hacía por la mañana, era como un jardín de infantes y yo era tremenda. “Por favor, ninguno diga ni una mala palabra”, “chicos, no hablen mal de la gente, este no es un programa para arruinarle la vida a la gente”. Era la maestra jardinera, era tremenda, todo con buena onda. Ahora no, ahora voy a la selva, voy a Net.

“YO TAMBIÉN CAÍ EN LA VOLTEADA, ME HAN DICHO CASI PROSTITUTA, GATO TAMBIÉN. PAGADA”

– ¿Vas a hablar de política en el programa nuevo?

– No, voy a preguntar. Lo que vengo escuchando en los medios en general son muchas cosas muy feas. Por ejemplo, hay cosas que me parecen de un bajo nivel intelectual absoluto, cuando periodistas o comunicadores o políticos, se meten con la sexualidad de alguien. Cuando critican a las mujeres que están en el Congreso del partido que sean, cuando el agravio pasa por una supuesta actitud sexual, que son inventos. A mí todo lo que sea un ataque apuntando a la sexualidad de alguien me parece de un bajo nivel intelectual que raya con lo insoportable.

– Pero a veces lo ha hecho Milei también.

– Quien lo haga, quien lo haga.

– Y es muy agresivo.

– Quien lo haga.

– Con todos nosotros, con los periodistas.

– Bueno, pero no va lo sexual. Yo te hablo puntualmente de lo sexual. ¿Va a lo sexual?

– También, sí.

– Bueno, tal vez yo hice foco en cosas puntuales, que les digan gatos a mujeres que trabajan en el Congreso. No me importa ni de qué partido, ni por qué están, ni por qué están. Si están es que alguien las eligió. Hasta yo también caí en esa volteada de estas mismas personas, me han dicho casi prostituta o gato también, o pagada, o del botánico, cosas horribles de una bajeza intelectual, de una pobreza intelectual. Tenés tantas cosas para hablar de una persona si algo no te gusta… Hablá de su trabajo, pero hay cosas que son inadmisibles, el cuerpo, la sexualidad.

SOBRE LOS INSULTOS DE MILEI: “DE VERDAD A MÍ NO, NO ME GUSTA. SINCERAMENTE NO”

– Si te hace tanto ruido, ya que traés el tema, ¿nunca te hizo ruido lo violento que es Milei con la gente públicamente? ¿Cómo insulta, cómo putea?

– En el tiempo que estuvimos juntos, no le registré ese nivel. Creo que ese nivel se agudizó en este último año, será porque ya todo entró en una guerra de todos contra todos. Será campaña, será lo que será. Es una guerra de todos contra todos hoy, es muy fuerte lo que se vive. Y de verdad, a mí no, no me gusta, sinceramente no. Pero a ver, si de toda esta entrevista ahora sacaran de contexto “a Yuyito no le gusta…” Sería una bajeza más, otra bajeza intelectual.

María Laura Santillán con Yuyito González y los insultos del presidente Milei: “a mí no me gusta. me han dicho prostituta, gato. no es forma de relacionarse”

- El tema del insulto lo trajiste vos, trajiste el insulto a las mujeres. El presidente insulta.

– Sí, sí. Bueno, yo te tengo que decir. Para mí no, sinceramente, también se lo podría decir a él si me lo preguntara, no creo porque tenemos contacto cero. Pero no, no me parece. No me parece una forma de relacionarse en ningún ámbito de unos con otros. Yo he escuchado barbaridades de ambos lados, oposición y oficialismo.

– Yo hablaba de periodismo.

– No soy oposición, no soy nada, soy absolutamente yo. Mi única militancia es Cristo. No sé cuántos años más viviré, no me interesa meterme en batallas ajenas. Sí confío en una cosa que es la urna, es la única en que yo confío, en el voto que vamos a poner todos los habitantes de este país. Fuera de eso, todas estas batallas y guerras no tienen que ver con mi forma de vida ni con lo que sí quiero y me hace bien. A mí verdaderamente no me gusta, no me gusta nada. A veces te gusta casi todo, pero te hace mucho ruido algo, esas cosas que son muy agresivas…

– ¿Cómo vas a hacer con la política?

– Entender que es algo que les pertenece a los que estén hablando.

Últimas Noticias

“Margarita me llevó por delante”: Mora Bianchi habló de la fama repentina, la presión y su amor con Toti Spangenberg

La joven actriz, que conquistó a una nueva generación como protagonista de la serie de Cris Morena, estrenó la segunda temporada en HBO Max. En una charla con Infobae, compartió detalles sobre los meses vertiginosos que la llevaron al estrellato y sobre la necesidad de volver a conectar con su vida de antes, sus amigas y su propia identidad. Además, reveló cómo nació su historia de amor con su pareja en la ficción y también en la vida real

“Margarita me llevó por delante”: Mora Bianchi habló de la fama repentina, la presión y su amor con Toti Spangenberg

Secretos y misterios de trabajar en un avión: la tripulante de cabina que encontró su vocación en el aire y un amor en Corea del Sur

Alejandra de Picciotto responde dónde están los mejores asientos, cómo es el protocolo de emergencia, cuáles los beneficios de trabajar en compañías aéreas y otros enigmas relacionados a la vida en vuelo. En otro capítulo de Voces, la experiencia laboral de una profesional que cambió la docencia por la atención en el aire y cómo llegó a conocer a su esposo mientras recorría el mundo

Secretos y misterios de trabajar en un avión: la tripulante de cabina que encontró su vocación en el aire y un amor en Corea del Sur

Chechu Bonelli: “Mi separación fue un dolor tan fuerte, incluso más desgarrador que la muerte de mi papá y mi mamá”

En Ellas, la modelo y periodista habló sobre el impacto emocional que atravesó tras el final de una relación de 14 años, el proceso de terapia y autoconocimiento que inició para reconstruirse y cómo logró redescubrir una versión más auténtica de sí misma. Además, reflexionó sobre la exigencia con la que creció, la necesidad de soltar el control y el deseo de volver a apostar a un vínculo sano y en paz

Chechu Bonelli: “Mi separación fue un dolor tan fuerte, incluso más desgarrador que la muerte de mi papá y mi mamá”

Brian Sarmiento abrió su corazón: el romance con Danelik, la pelea por ver a sus hijas y su deseo de volver a Gran Hermano

En Casino Deluxe, el exfutbolista recordó la depresión que atravesó tras el final de su carrera y habló sobre el vínculo que construyó con la popular creadora de contenido dentro de la casa más famosa del país. Además, explicó por qué estaría dispuesto a pagar una fortuna para regresar al reality

Brian Sarmiento abrió su corazón: el romance con Danelik, la pelea por ver a sus hijas y su deseo de volver a Gran Hermano

Matías Lucuix: la grave lesión que cambió su futuro, cómo decidió ser entrenador y sus ganas de conocer a Messi

En Citados, el director técnico de la selección argentina de futsal repasó sus comienzos como jugador, explicó la adaptación que tuvo que atravesar en su paso por Europa y recordó la dura recuperación que sufrió luego de una fractura que fue un antes y después en su carrera

Matías Lucuix: la grave lesión que cambió su futuro, cómo decidió ser entrenador y sus ganas de conocer a Messi
MÁS NOTICIAS