Desde la medianoche, rige el paro general de 24 horas, convocado por la CGT, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que será tratada hoy en la Cámara de Diputados. A la medida también se sumaron varios gremios vinculados al transporte, bancos y comercios.
Luego de que se descartara la realización de una movilización en las inmediaciones del Congreso de la Nación, el sindicato ratificó el cese de actividades durante una conferencia de prensa realizada el miércoles. Allí, explicaron que el objetivo será que “no haya nadie en la calle”, como muestra del rechazo a la iniciativa.
Por otro lado, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció su participación en la huelga, pero afirmaron que realizarán una manifestación frente al Palacio Legislativo. De forma paralela, el Gobierno comunicó que descontará el día a quienes se sumen al paro. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a la UOM, Aceiteros y las dos CTA, también confirmó su adhesión a la marcha.
Un puñado de manifestantes que aplauden y cantan sobre la vereda en la plaza se mantienen hasta la noche, por lo que de forma preventiva las fuerzas de seguridad refuerzan el operativo. Además del vallado, hay gran presencia policial. Dentro del recinto, se espera que la votación sea durante la madrugada.

Horas más tarde, cuando la situación ya se calmó, la Policía Federal confirmó cuatro detenciones más. Es decir, un total de ocho personas atrapadas tras los incidentes, además de las ocho de Policía de la Ciudad.

Tras las detenciones que realizaron la Policía Federal y la Policía de la Ciudad, los manifestantes se desconcentraron y abandonaron la Plaza Congreso y las zonas aledañas.
A su vez, el operativo de seguridad habilitó el tránsito y solamente quedaron algunos agentes junto al vallado del Palacio Legislativo.

Esta tarde el Ministerio de Seguridad de la Nación presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal a raíz de los hechos ocurridos en el Acceso Oeste del distrito de Moreno, sobre la Ruta Nacional N° 7.
Según la denuncia, un grupo de manifestantes obstruyó la vía pública mediante la quema masiva de neumáticos y el uso de vehículos de gran porte, lo que dificultó de manera deliberada la libre circulación y generó caos en uno de los principales accesos viales del país. Para las autoridades, estas conductas constituyen delitos graves, tales como entorpecimiento del transporte terrestre, daño agravado y resistencia a la autoridad, entre otras figuras previstas en el Código Penal.
La presentación solicitó la intervención inmediata del juez federal para que se ponga fin al “estado antijurídico” y se lleven a cabo acciones concretas para identificar a los responsables, incluyendo a eventuales organizadores y funcionarios locales que hayan participado en la logística de los hechos denunciados.
El Ministerio pidió también el resguardo de la integridad de las fuerzas federales, así como la preservación del derecho constitucional al libre tránsito y el ejercicio de actividades lícitas por parte de la ciudadanía.

Tras las corridas, cuando la Policía Federal salió a las calles y la plaza, generaron cuatro detenciones: dos hombres y dos mujeres, según supo Infobae.
A su vez, la fuerza de seguridad porteña confirmó otras tres detenciones. En este caso, tres hombres mayores de edad que fueron capturados por “daño” y “resistencia a la autoridad” durante la marcha. Se trata de tres argentinos de 34, 36 37 años. En total, son 12 aprehensiones, ocho por la Policía de la Ciudad y cuatro de PFA.
Además, la Policía de la Ciudad desplegó un cerco en el sector sur de la Plaza de los Dos Congresos, mientras la Avenida de Mayo permaneció totalmente tomada por efectivos de Infantería en el tramo comprendido entre 9 de Julio y el Congreso.


Previo a que los incidentes refloten y las fuerzas de seguridad apliquen el protocolo, la Policía de la Ciudad detuvo a cinco personas, entre ellas dos menores, en la esquina de Santiago del Estero y Avenida de Mayo por estar acusadas de cometer un “robo en modalidad piraña” contra una persona que se hallaba en la Plaza del Congreso durante la protesta por la reforma laboral.
Uno de los arrestados, de 17 años, registraba un pedido de captura vigente por tentativa de robo automotor con fecha del 26 de agosto de 2025.
En principio, el personal de Gendarmería y de la Policía Federal retiró a los marchantes de Plaza Congreso. Luego, la Policía de la Ciudad y un camión hidrante avanzaron por las calles aledañas para que los manifestantes queden a la altura de la 9 de Julio.
Personal de la policía motorizada y de la Policía Federal comenzaron a aplicar el protocolo antipiquetes. Sacaron parte del vallado y salieron hacia Plaza Congreso para detener a los manifestantes y dispersar los disturbios. Lanzaron gases lacrimógenos y se escucharon estruendos por disparos de balas de goma.
Alrededor de las 18:20, los manifestantes volvieron a lanzar objetos y tiraron dos vallas del operativo de seguridad. En principio, respondió el camión hidrante. Luego, cuando los agentes intentaron acomodar las vallas, también tiraron gases lacrimógenos. Como sucedió más temprano, los marchantes se los devolvían a la policía.

Tras el uso de agua y gas pimienta por parte de los camiones hidrantes de la Gendarmería y la Policía Federal sobre quienes protestaban, y después de que algunos manifestantes golpearan el vallado que los separaba del Palacio Legislativo y arrojaran botellas hacia la Infantería, la concurrencia en la movilización contra la ley de reforma laboral disminuyó de manera considerable.
Al intentar retirarse, cientos de manifestantes se toparon con calles bloqueadas por la Policía de la Ciudad justo después de los enfrentamientos en avenida Rivadavia y Callao. Oficiales de Infantería porteña se desplegaron en Rodríguez Peña, Montevideo, Paraná y Uruguay para impedir el acceso desde Rivadavia hacia Bartolomé Mitre, impidiendo el libre tránsito de quienes querían alejarse de la Plaza de los Dos Congresos.
En esos puntos, la fuerza dispuso un camión de Infantería y varias motos. Un agente declaró a Infobae: “Es por razones de orden público”. Ni él ni otros tres oficiales supieron especificar cuál era la vía habilitada para evacuar la zona.

En el sector de Hipólito Yrigoyen, la Plaza de los Dos Congresos se llena principalmente de residentes de la zona, habituales en ese espacio. Mientras tanto, hacia las 18, aún permanecen unos cientos de manifestantes en el lado de Rivadavia, donde se escuchan bombos, redoblantes y trompetas. Aunque ni la CGT ni las organizaciones peronistas participaron en la marcha de este jueves, algunos de los últimos autoconvocados que llegaron entonaron la Marcha popularizada por Hugo Del Carril.
Detrás del vallado, igualmente, se mantiene formada la policía motorizada y una segunda columna con personal de la Policía Federal.



