Así como las últimas dos semanas mostraron el pulso de la Cámara de Diputados, lo que sucederá durante los próximos días será una muestra de cómo se empiezan a configurar las relaciones de poder en el Senado de la Nación.
Por primera vez desde el regreso de la democracia en 1983, el Senado de la Nación tendrá una sesión en donde no hay un sector que tenga el quórum propio. Y no solo eso, la otra novedad será que el que no tendrá el número propio para sesionar será el peronismo.
Así, mientras en Diputados el oficialismo y la oposición midieron fuerzas y nadie salió conforme, lo que se verá ahora en la Cámara alta es quién convence más a los aliados circunstanciales para poder avanzar con las leyes, si el Frente de Todos o Juntos por el Cambio.
El primero de los datos es que no pasaron ni siquiera 24 horas desde que el proyecto de ley de Bienes Personales obtuvo media sanción en Diputados para que se conformara la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, se establecieran las autoridades y se obtuviera un dictamen de mayoría.
El jefe del bloque del oficialismo, José Mayans, en los últimos días contó con el apoyo de un aliado clave, el ex gobernador Alberto Weretilneck (JSRN) y logró sacar el dictamen de mayoría.
Pero los números son muy cortos, ya no existe más el beneficio de sesionar cuando lo definía el bloque oficialista. De ahora en más será necesarios acordar, por lo menos, con dos senadores más por afuera del bloque. Uno en este caso quedó claro que será el ex gobernador de Río Negro pero en el Frente de Todos estiman que también se sumará la misionera Magdalena Solari Quintana, que suele comportarse como aliada del oficialismo.
“Aunque sumemos a los dos senadores de Río Negro y de Misiones, si hay algo que dejó de enseñanza la sesión de esta semana en la Cámara de Diputados es que sí o sí necesitás que los tuyos estén todos”, explicó un senador del Frente de Todos en referencia a que Juntos por el Cambio no logró siquiera sumar los 129 diputados que necesitaban para dar comienzo a la sesión que ellos pidieron.
El bloque del Frente de Todos hoy está compuesto por 35 senadores y sólo necesita sumar a dos para conseguir el quórum. En un momento se especuló con la necesidad de alcanzar los dos tercios y tratarlo las misma semana que los diputados, pero el oficialismo decidió esperar los 7 días que establece el reglamento y “jugarse” a que el 29 de diciembre, dos días antes de Año Nuevo, tenga sentados en sus bancas a todos sus legisladores. “No podemos errar en esto”, agregó el senador del oficialismo. “Ya todos saben con anticipación, el que no tiene vuelo, viene en auto, pero viene”, dejó en claro.
El problema es que si no logran conseguir el número estará a la expectativa Juntos por el Cambio que intentará dar vuelta la derrota en Diputados. Así lo adelantó el senador Martín Lousteau: “Vamos a insistir con la media sanción del Senado”. Por eso llevaron adelante un “dictamen de minoría”.
Así lo sostuvo en la reunión de la Comisión de Presupuesto que se desarrolló en el Senado. “Si queremos construir una estructura tributaria que tienda a la progresividad, tenemos que construir una estructura previsible en el tiempo y confiable, no tiene que estar sujeta permanentemente al Poder Ejecutivo en facultades delegadas”, dijo Lousteau.
Por ahora, todo está listo para el 29. Así lo entienden en el entorno de Cristina Fernández de Kirchner quienes, frente a la consulta que se repetirá mucho durante los próximos dos años, no lo dudan y aseguran que “está todo listo para avanzar”.
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