De administradora en Perú a limpiadora en España: “En comparación con mi país, me siento muy tranquila”

El testimonio de una peruana, que dejó su país para establecerse en la ciudad de Madrid, expuso las dificultades que enfrentan los migrantes sin residencia legal, desde el acceso al empleo formal hasta la búsqueda de vivienda en condiciones dignas

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Al menos 840.000 migrantes se encuentran en situación administrativa irregular, lo que dificulta el acceso a derechos laborales y servicios básicos. (Glòria Sánchez - Europa Press)
Al menos 840.000 migrantes se encuentran en situación administrativa irregular, lo que dificulta el acceso a derechos laborales y servicios básicos. (Glòria Sánchez - Europa Press)

Una joven peruana relató cómo su llegada a España transformó por completo su vida profesional y personal. Tras estudiar Administración de Empresas en su país, migró con la esperanza de ejercer su carrera y potenciar sus conocimientos, pero terminó insertándose como personal de limpieza o cuidadora de niños y ancianos, mientras solucionaba su situación migratoria.

Marita, ciudadana de Perú, llegó a Madrid hace cuatro años. La decisión de emigrar estuvo motivada por la búsqueda de mejores oportunidades, según compartió en declaraciones recogidas por El Español.

En su país, la joven había completado estudios universitarios en Administración de Empresas en Negocios Internacionales, una formación que le daba confianza sobre su futuro laboral en Europa. “Lo tenía prácticamente todo”, explicó al medio español, refiriéndose a su situación previa en Perú.

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Imagen dividida en tres: hombre en el campo, mujer camarera y mujer limpiadora trabajando en España.
Un hombre en el campo, una camarera y una limpiadora, inmigrantes latinoamericanos en España, desempeñan sus labores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al aterrizar en territorio español, la realidad fue distinta a la esperada. Las dificultades para regularizar su situación migratoria y las trabas para acceder a un empleo vinculado a su formación universitaria la llevaron a aceptar trabajos en el sector doméstico.

“Aquí trabajo de lo común: limpieza, cuidar abuelos, niños, hogar... Hago de todo para poder buscarme la vida”, relató Marita.

Situación de los migrantes

España alberga más de 6,9 millones de personas de nacionalidad extranjera, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2025. De ese total, al menos 840.000 migrantes se encuentran en situación administrativa irregular, lo que supone un obstáculo para acceder a derechos laborales y servicios básicos.

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La historia de Marita ilustra las barreras que enfrentan quienes llegan sin papeles. Sin documentación, conseguir un contrato formal resulta casi imposible, lo que condena a muchos migrantes a empleos informales y pagos en efectivo. “En todos los trabajos que he estado me han pagado en efectivo; esto es cuando se puede”, comentó la joven administradora.

Ilustración de una barrendera en uniforme azul y chaleco naranja barriendo hojas en una acera de Barcelona, junto a su carrito de basura. Se ven edificios y palmeras.
Una trabajadora de limpieza urbana, vestida con uniforme y chaleco reflectante, barre hojas caídas en una calle de Barcelona mientras empuja su carrito de basura en un día soleado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acceso a la vivienda representa otro reto importante. Los precios altos y la exigencia de documentación legal por parte de los propietarios dificultan encontrar alojamiento estable. Marita logró alquilar una habitación en Villaverde Alto, un barrio en las afueras de Madrid, tras un proceso que calificó como complicado.

Un giro político

A comienzos de este año, un pacto entre el Gobierno español y Unidas Podemos abrió una posibilidad para regularizar la situación de cerca de 500.000 inmigrantes irregulares.

Según El Español, la medida, formalizada mediante un Real Decreto, permite a los extranjeros o solicitantes de asilo acceder a la documentación si han residido al menos cinco meses antes del 31 de diciembre y no cuentan con antecedentes penales.

El anuncio generó un profundo impacto en la comunidad migrante. “Fue una alegría para mí; más que toda la alegría, fue una emoción y un llanto porque tantas cosas que he pasado y la frustración de no poder sacar los papeles...”, expresó Marita.

La historia de Marita, joven peruana migrante en España, revela los desafíos para acceder al empleo según su formación universitaria. (EFE/CATI CLADERA)
La historia de Marita, joven peruana migrante en España, revela los desafíos para acceder al empleo según su formación universitaria. (EFE/CATI CLADERA)

El nuevo proceso evita exigir un empadronamiento concreto, permitiendo acreditar la residencia mediante todo tipo de documentos, como recibos, certificados médicos o escolares.

La regulación incluye la posibilidad de obtener un permiso de residencia y trabajo de un año, mientras que los hijos menores pueden acceder a una autorización de cinco años.

La administración se comprometió a resolver las solicitudes en un plazo máximo de tres meses, permitiendo trabajar desde los primeros quince días tras la admisión a trámite.

Trabajo, protección y perspectivas

La experiencia de Marita refleja el aporte de la migración al tejido económico español. Entre 2019 y 2025, el 80% del crecimiento del empleo y gran parte del PIB en España se atribuye a la población extranjera, de acuerdo a cifras oficiales en ese país. Además, el empleo doméstico y de cuidados en el país depende en gran medida de mujeres migrantes.

Miembros del servicio de limpieza municipal de Málaga recogen restos de basura en la playa de La Malagueta tras la celebración de la noche de San Juan, a 24 de junio de 2025. (Álex Zea / Europa Press)
Miembros del servicio de limpieza municipal de Málaga recogen restos de basura en la playa de La Malagueta tras la celebración de la noche de San Juan, a 24 de junio de 2025. (Álex Zea / Europa Press)

Pese a las dificultades, Marita afirma que su vida en España le ha proporcionado una sensación de seguridad y bienestar. “En comparación con mi país, me siento muy tranquila, ya que aquí la salud y todo lo demás es muy diferente y aquí hay mucha protección”, resaltó la joven peruana.

A fines de enero de este año, Marita compartió su historia públicamente. Su situación actual podría haber cambiado, con oportunidades laborales diferentes y un nuevo horizonte profesional tras la aprobación del proceso de regularización.

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