
La política peruana volvió a sacudir a la sociedad tras la censura y destitución de José Jerí, quien ocupó la presidencia apenas cuatro meses. La rápida salida del mandatario en un pleno extraordinario del Congreso, realizado en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión, reavivó la sensación de inestabilidad institucional que ha caracterizado al país durante la última década.

Mientras el Perú intenta asimilar el impacto del ‘Chifagate’, el mundo ya ha dictado sentencia: la prensa internacional observa con una mezcla de cinismo y alarma cómo José Jerí, el séptimo presidente peruano en diez años, cae por la misma puerta trasera que sus predecesores.

La destitución de José Jerí volvió a estremecer el escenario político peruano en un momento clave: a escasas semanas de las elecciones generales de abril. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Congreso aprobó la censura del mandatario en una sesión realizada en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión. De esta manera, el Parlamento deberá elegir a su nuevo titular, quien asumirá automáticamente la Presidencia de la República hasta el 28 de julio, cuando el próximo jefe de Estado electo tome el mando.

El blindaje de los congresistas de Fuerza Popular no fue suficiente para evitar la censura de José Jerí como presidente del Congreso y, en consecuencia, su cese como presidente interino de la República.
En una jornada histórica, el Congreso destituyó por mayoría a José Jerí como presidente del Perú. Mientras el pleno debatía y aprobaba la moción de censura que ponía fin a su mandato, Jerí se encontraba en Palacio de Gobierno, asistiendo al último cambio de guardia de su gestión. La imagen del mandatario en la ceremonia militar, mientras el país seguía expectante el desenlace político, marcó uno de los momentos más simbólicos de la crisis institucional.

El Congreso de la República del Perú afrontó horas decisivas para definir el futuro de José Jerí, presidente interino, cuya permanencia en el cargo se tambaleó por una serie de mociones de censura y cuestionamientos públicos.
El mandato de José Jerí llegó este martes 17 de febrero a su fin de manera abrupta en el edificio Faustino Sánchez Carrión. Con un total de 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Congreso de la República aprobó la censura del mandatario, y activó de inmediato al mecanismo de sucesión constitucional.
El expresidente Francisco Sagasti sostuvo que el Perú atraviesa una crisis institucional profunda, en la que el problema principal radica en el Congreso y la coalición de partidos mayoritarios. Sagasti afirmó: “El Gobierno, luego de la actitud y de los actos que ha cometido el presidente, era insostenible. Pero esto no es solo responsabilidad del presidente, sino del Congreso, que ya nos ha puesto dos presidentes que terminaron en situaciones críticas”.
Al referirse a las bancadas responsables, Sagasti evitó individualizar partidos, pero enfatizó que tanto agrupaciones de izquierda como de derecha han contribuido al desorden actual. Señaló que existen partidos “abanderados de la corrupción y de la delincuencia”, y recordó que, según información difundida por los medios, uno de ellos cuenta con 38 candidatos al Congreso con sentencias firmes.
Sagasti instó a la ciudadanía a asumir la responsabilidad en las próximas elecciones generales, advirtiendo: “No volvamos a elegir candidatos de los partidos responsables del desorden total de los últimos años”. Además, destacó que en la última década, Perú ha tenido ocho presidentes, lo que, a su juicio, refleja la magnitud del daño causado por un Parlamento irresponsable.

Alianza para el Progreso emitió un comunicado en el que mencionan que fue de los primeros en exigir la renuncia presidencial “porque el país no puede continuar enfrentando crisis, mentiras y pérdida de confianza”.
Según APP, ante el debilitamiento de las instituciones corresponde actuar para recuperar la estabilidad necesaria que permita fortalecer la economía y cerrar brechas sociales. Además, el partido respaldó la moción de censura y aseguró que las elecciones generales de abril se celebrarán bajo un sistema electoral sólido, garantizando la decisión ciudadana en las urnas.

El Congreso informó que mañana, miércoles 18 de febrero, se realizará el Pleno extraordinario para la elección de lo que será el nuevo presidente del Parlamento y la Mesa directiva de donde saldrá el nuevo mandatario o mandataria





