
El Día Nacional de las Flores, instaurado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), tiene el propósito de resaltar la importancia de la floricultura como motor económico y social.
Este evento se celebra cada segundo viernes de noviembre, alineado con una política de desarrollo que busca apoyar a productores locales y fortalecer la industria de flores y plantas ornamentales.
La resolución que dio origen a esta celebración fue emitida en 2021, reflejando el compromiso de unir esfuerzos entre el sector público y privado para el crecimiento sostenible de esta actividad en el Perú.
Fuente de trabajo

La floricultura es una actividad que, con más de 4 mil hectáreas en producción y 8 mil productores, ha sabido posicionarse como un pilar de la economía familiar en distintas regiones del país.
Las variedades de flores que se cultivan responden a la diversidad agroecológica que caracteriza al territorio peruano, haciendo de la sierra un terreno fértil para la producción de especies únicas y de gran valor ornamental.
Las más reconocidas

La riqueza natural del Perú se refleja en la multiplicidad de flores que embellecen su costa, sierra y selva. Entre ellas, la flor de la cantuta, símbolo nacional y emblema de los incas, destaca por su vibrante gama de colores y por crecer en arbustos que pueden alcanzar tres metros de altura. Estas plantas, cultivadas en regiones como Áncash y Cusco, son reconocidas no solo por su belleza, sino también por sus usos en cestería y medicina tradicional.
La flor de retama, con su característico color amarillo y tallos que pueden medir hasta tres metros, es otro espectáculo de los Andes. Esta flor se utiliza en la creación de alfombras florales en festividades religiosas, especialmente en Ayacucho y Junín, donde las tradiciones combinan la devoción con el uso de elementos naturales.
En los Andes

Las tradiciones andinas también celebran a la flor de papa, que, con sus tonos morados y centro amarillo, es tanto símbolo de la biodiversidad alimentaria como de la riqueza cultural del Perú.
La mashua, con flores de colores que varían entre el amarillo oscuro y el rojo, también es notable por sus cualidades nutricionales y medicinales. Originaria de zonas altoandinas de Cusco y Huancavelica, ha sido valorada por sus propiedades y cultivada a más de 3,000 metros sobre el nivel del mar.
Desde los incas

En la historia precolombina, la flor de achira fue reverenciada por culturas como los Chavín y Nazca. Esta planta, de pétalos rojos y amarillos, se caracteriza por su alto contenido de azúcar y ha sido un elemento nutricional desde tiempos antiguos. Los descubrimientos arqueológicos en La Libertad han sacado a la luz su relevancia en la vida cotidiana de los antiguos peruanos.
El Día Nacional de las Flores invita a redescubrir y valorar la riqueza de la floricultura, una actividad que no solo embellece paisajes, sino que también fortalece la identidad y economía de miles de peruanos.
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