
El nuevo y revolucionario proyecto del puerto de Chancay ha llamado la atención de muchos de los peruanos debido a la gran oportunidad que este podría significar para la industria de la logística en el Perú. Este proyecto, gestionado por la empresa china Cosco Shipping Ports Limited y la peruana Volcán, promete reducir el tiempo de transporte entre Sudamérica y China de 45 a 10 días. Se prevé que esté concluido a fines de 2024, con un millón de contenedores en su primer año de operaciones. Su objetivo principal es impulsar el desarrollo económico del Perú y sus países vecinos. Sin embargo, es crucial evaluar tanto sus impactos positivos como las posibles consecuencias negativas.
Actualmente, las importaciones y exportaciones entre Sudamérica y China tardan unos 45 días debido a la falta de un puerto con conexión directa al continente asiático. El puerto de Chancay eliminaría intermediarios, permitiendo una ruta directa con China y otros países asiáticos, posicionando al Perú como una potencia mercantil en Sudamérica. Se proyecta un crecimiento en exportaciones y la creación de más de 10,000 empleos, mejorando el comercio internacional y aliviando la congestión del puerto del Callao. Sin embargo, surgen preguntas sobre la capacidad del Perú para convertirse en un punto clave del comercio internacional.
El Perú, reconocido por su espíritu emprendedor, enfrenta desafíos con la sostenibilidad de sus emprendimientos, con un alto porcentaje fracasando en los primeros años. Comparativamente, los emprendimientos en EE.UU. son más sostenibles debido al apoyo gubernamental, incluyendo programas financieros y educativos. Imitar estas estrategias podría ayudar al Perú a cubrir la demanda de servicios logísticos del nuevo puerto.
El puerto de Chancay también plantea riesgos. Según Rubén Tang de la PUCP, su ubicación estratégica podría beneficiar a China más que al Perú. La empresa china Cosco Shipping Ports Limited posee el 60% del puerto, lo que podría influir en decisiones estratégicas. Además, la infraestructura actual del Perú, particularmente en términos de transporte, no está preparada para un megaproyecto de esta magnitud, como lo demuestra el colapso parcial del túnel de conexión con Lima.
Para que el Puerto de Chancay sea una oportunidad real, es esencial mejorar significativamente la infraestructura y contar con un sistema de transporte eficiente. Sin estas mejoras, el proyecto podría aumentar el tráfico y afectar negativamente la logística peruana. Además, la autosuficiencia del Perú en gestionar sus necesidades es crucial para que los países sudamericanos puedan beneficiarse de este proyecto. A pesar de estar dirigido por empresas privadas, el puerto necesita el apoyo del gobierno peruano para alcanzar sus metas y posicionar al Perú en el mercado internacional.

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