Gran conmoción se generó entre los estudiantes de la Universidad de Lima el pasado martes 3 de octubre, cuando uno de sus compañeros tomó la decisión de lanzarse desde el quinto piso de la torre L-3, edificio mayormente concurrido por alumnos de las carreras profesionales de Comunicaciones y Arquitectura.
Fueron muchas las versiones que circulaban en redes sociales sobre lo ocurrido en la previa con el individuo de 33 años que tuvo que ser conducido a la clínica San Pablo ante la magnitud de sus lesiones y heridas. Su estado de salud continúa siendo de pronóstico reservado.
Según el parte policial, lo que realmente presenciaron universitarios, docentes y demás trabajadores de la casa de estudios ubicada en Surco fue un intento de feminicidio por parte del sujeto en cuestión. Este, en medio de una discusión con su expareja, habría “aprovechado para cargarla y tratar de aventarla del tercer piso” del mencionado pabellón.
Personal de seguridad y limpieza de la U. de Lima se percataron de lo que estaba pasando y trataron de evitar la tragedia. Sin embargo, cuando pensaron que estaba neutralizado, el estudiante se libera y “corre al quinto piso de la mencionada torre, aventándose repentinamente”.
Tras lo ocurrido, la institución privada informó que “el estudiante fue atendido en el Departamento Médico y trasladado inmediatamente a la clínica más cercana”, así como que colaborarán con la investigación que realice la Policía Nacional del Perú (PNP). Sin embargo, en los comentarios de la publicación, los estudiantes le exigían a las autoridades de la Universidad de Lima a tomar acciones concretas en relación a la salud mental del alumnado.
Soporte psicológico a jóvenes que fueron testigos
Un día después del lamentable suceso, la U. de Lima utilizó sus redes sociales para comunicar a los jóvenes que presenciaron la caída de uno de sus compañeros que brindarán soporte psicológico en el campus hasta el viernes a la 1 de la tarde.
“Sabemos que en estos momentos puedes sentirte confundido, abrumado y preocupado por los sucesos ocurridos el día de ayer. Recuerda que no estás solo. Hoy, mañana y el viernes 6 de octubre, a las 13.00 horas, ofreceremos un taller de apoyo emocional grupal dirigido por las psicólogas del Departamento de Orientación Psicopedagógica (Bienestar Ulima), en la Sala de Usos Múltiples ubicada en el tercer piso del F2″, se lee en su posteo en la plataforma X, antes conocida como Twitter.
“Si crees que necesitas un apoyo individual, puedes acercarte al Departamento de Orientación Psicopedagógica, ubicado en el primer piso del Edificio F1. Te esperamos”, continúa el texto.
Esto fue aplaudido por decenas de usuarios, entre estudiantes, exalumnos y padres de familia. No obstante, dieron cuenta que, en el portal oficial de la casa de estudios, cuando ingresaban al apartado “Equipo de Orientación Psicopedagógica”, les figura que la página no existe.
En diálogo con Infobae Perú, Liliana Tuñoque, psicoterapeuta de la Clínica Internacional, lamentó que la U. de Lima haya optado por continuar con las clases, sin considerar el evento postraumático que afrontaron los testigos y demás estudiantes que se enteraron del hecho.
“Si eso ya se vio y se escuchó, pongámonos un ratito en los pies de estos estudiantes y estos colaboradores. Tal vez no tenían la atención necesaria para poder continuar con sus actividades, En mi opinión, yo sí hubiera suspendido toda actividad porque esto genera un impacto negativo en las emociones y la conducta de ese momento en las personas que han estado cercanas al hecho y también para tener el campo limpio en beneficio de la investigación”, manifestó Tuñoque.
Cabe destacar que en Perú, existe un gran déficit de especialistas de la salud mental. Para los 33 millones de habitantes en el país, solo existen 54 mil psicólogos. Es decir, hay 600 mil habitantes por cada profesional.