
Sin señales de colapso macro, Argentina combina desinflación más lenta, actividad heterogénea y restricciones fiscales. El frente externo aporta estabilidad vía cosecha y superávit comercial, pero faltan reservas netas y más inversión. Con 2026 ordenado y 2027 más exigente, el ciclo electoral condiciona reformas productivas.
La economía continúa transitando un sendero relativamente favorable, aunque todavía enfrenta desafíos coyunturales y estructurales. El escenario actual está lejos de una crisis macroeconómica, pero aún no consolidó un modelo de crecimiento sólido y sostenible.
PUBLICIDAD
En el plano internacional, varios factores inciden sobre la coyuntura local:
- El precio del petróleo continúa elevado, lo que beneficia a las exportaciones energéticas argentinas.
- La Reserva Federal mantiene una política monetaria restrictiva y no parece dispuesta a reducir de forma significativa las tasas de interés, una variable clave para los flujos de capital hacia países emergentes.
- Conviene seguir de cerca la creciente competitividad manufacturera de China, que impacta sobre el comercio global mediante precios muy bajos, muchas veces asociados a subsidios estatales.
- La moderación reciente del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos contribuyó a reducir la volatilidad financiera internacional.
- Las materias primas agrícolas sostienen precios relativamente favorables, aunque todavía lejos de niveles excepcionales.
- En el plano político, las elecciones legislativas estadounidenses podrían debilitar a Trump y generar un escenario menos favorable para Argentina, dada la importancia del apoyo republicano para el gobierno actual.
- En la región, la disputa entre Lula y el espacio de Bolsonaro también merece atención: un eventual triunfo de la centroderecha en Brasil podría modificar el vínculo entre Estados Unidos y Brasil y reducir parcialmente la centralidad política que hoy tiene Argentina.
En el frente doméstico, la economía muestra una dinámica conocida:
- Inflación todavía elevada, crecimiento heterogéneo y fuerte dispersión sectorial. El proceso de desinflación se desaceleró, a pesar del buen dato de abril, y la actividad económica presenta señales mixtas.
- La política monetaria enfrenta, además, un equilibrio delicado: endurecerla podría ayudar a moderar la inflación, pero también afectaría el nivel de actividad.
La economía crecería alrededor de 2,7%, por debajo del 5% proyectado originalmente por el Gobierno. El REM proyecta una economía creciendo cerca del 3% anual en los próximos dos años
Aun así, el año no resulta negativo. La economía crecería alrededor de 2,7%, por debajo del 5% proyectado originalmente por el Gobierno. El REM proyecta una economía creciendo cerca del 3% anual hacia 2027 y 2028.
PUBLICIDAD
Marzo mostró buenos datos de actividad según el EMAE, aunque persisten debilidades: consumo masivo frágil, construcción sin despegar e industria con sectores claramente rezagados. El empleo total permanece prácticamente estancado, aunque la tasa de desempleo se mantiene en niveles moderados.
En materia fiscal tampoco aparecen cambios sustanciales. Continúan los reclamos por mayor gasto público en un contexto de caída sostenida de la recaudación tributaria, y no existe margen para una baja significativa de impuestos porque el superávit primario sigue siendo el fundamento del programa económico.
PUBLICIDAD
En este marco, la promesa de eliminar retenciones parece responder más a necesidades electorales que a una posibilidad inmediata. Al mismo tiempo, avanzar con mayores recortes de gasto también podría afectar el nivel de actividad. El Fondo Monetario Internacional insiste en ampliar la base tributaria y reformar el monotributo, aunque esas medidas no parecen políticamente viables en el corto plazo.
En el sector externo, el panorama luce relativamente más favorable. La buena cosecha agrícola y el fuerte superávit comercial constituyen uno de los principales pilares de estabilidad del año. Sin embargo, todavía no ingresan con fuerza los dólares asociados al RIGI y la inversión extranjera directa continúa siendo baja.
PUBLICIDAD
Aunque persiste un problema: pese a las compras de divisas del Banco Central, las reservas netas siguen prácticamente en cero
El tipo de cambio permanece estable, un factor central desde el punto de vista político y electoral. El REM proyecta un dólar cercano a $1.700 hacia fin de año, aunque persiste un problema: pese a las compras de divisas del Banco Central, las reservas netas siguen prácticamente en cero.
En el plano financiero, el oficialismo continúa mostrando capacidad de gestión. El frente financiero de 2026 aparece relativamente ordenado, aunque 2027 presenta un perfil de vencimientos mucho más exigente. En este contexto, sigue siendo difícil reducir el riesgo país por debajo de los 400 puntos básicos. Sobre este indicador pesan el temor a un eventual triunfo opositor, la falta de reservas netas, la debilidad de la actividad y el historial argentino de defaults recurrentes.
PUBLICIDAD
Los mayores desafíos
Finalmente, uno de los mayores desafíos sigue siendo la reconfiguración productiva de la economía. Existe el riesgo de avanzar hacia un modelo excesivamente concentrado en recursos naturales. Como señalan diversos especialistas, Argentina todavía exporta muy poco en relación con su potencial: mientras países como Australia o Canadá exportan alrededor de USD 7.000 per cápita en recursos naturales, Argentina apenas supera los 1.000 dólares.
El próximo año estará condicionado por la dinámica electoral y ofrecerá poco margen para reformas profundas. Si el Gobierno logra consolidar políticamente su posición, quedará pendiente una agenda orientada a fortalecer el modelo económico, mejorar la productividad y avanzar en transformaciones estructurales de largo plazo.
PUBLICIDAD
El autor es profesor de Economía en IAE Business School. Esta nota se publicó en el IEM de mayo del IAE, Escuela de Negocios de la Universidad Austral
Últimas Noticias
La indecibilidad del derecho de la tierra o la relativización de lo absoluto
El derecho a la propiedad privada, según el Papa Francisco, no es absoluto: el destino universal de los bienes debe prevalecer sobre los intereses particulares

De la sociedad de la información a la sociedad de la decisión
El verdadero desafío de la sexta revolución industrial no consiste en desarrollar mejores algoritmos, sino en fortalecer y desarrollar mejores instituciones

Adorni es solo el espejo
La figura del jefe de Gabinete funciona como síntesis de una lógica política que prioriza lealtades personales y debilita los estándares de ética pública prometidos en campaña
La geopolítica de la pelota
El Mundial de fútbol expone tensiones del siglo XXI como la migración, la demografía y la disputa por el talento, con Europa y África como protagonistas de un intercambio desigual

La paradoja inmobiliaria
Durante años, la ausencia de crédito hipotecario fue señalada como una de las principales causas de la crisis habitacional argentina. Sin embargo, el regreso de los préstamos y la caída de las tasas de interés dejaron al descubierto una realidad más compleja




