Ningún algoritmo de IA hubiera llevado a Milei a la presidencia

La Inteligencia Artificial es una destilación del promedio, y el promedio es tibio. Pero cuando un país está quebrado, el centro no alcanza

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Javier Milei
Javier Milei

Si el presidente Javier Milei hubiera seguido el tono que normalmente recomienda la Inteligencia Artificial, moderado, conciliador y políticamente correcto, nunca habría sido presidente. La IA empuja al centro. Evita el conflicto. Sugiere suavizar, no confrontar, no insultar. Pero Argentina llegó a 2023 con más de 140% de inflación anual y alrededor de 40% de pobreza estructural tras años de kirchnerismo. El centro ya se había intentado. Macri gobernó con moderación entre 2015 y 2019 y terminó perdiendo frente al mismo sistema que decía querer cambiar.

Javier Milei hizo lo contrario. Llamó casta a toda la clase política. Atacó sin anestesia al kirchnerismo. Habló como ningún algoritmo recomendaría. Y pasó de outsider sin estructura a ganar el balotaje con 55,7% en noviembre de 2023, la mayor diferencia desde 1983 en una segunda vuelta. ¿Qué IA hubiera recomendado llamar a tus rivales “zurdos hijos de puta”?

El presidente Javier Milei
El presidente Javier Milei

Hoy la pobreza está en torno al 31%. Eso implica que millones de argentinos dejaron de ser pobres respecto al piso estructural en el que el país estaba atrapado gracias a la confrontación total de Javier Milei.

La Inteligencia Artificial es una destilación del promedio, y el promedio es tibio. Pero cuando un país está quebrado, el centro no alcanza. A veces solo se derrota un extremo enfrentándolo con otro extremo. Si Milei hubiera hablado como recomienda la IA, hoy seguiríamos en 40% de pobreza y resignación. La motosierra no la habría sugerido ningún algoritmo. Pero cambió la historia.

Cuento esto porque la moderación es uno de los mayores defectos de la IA en mi opinión si tu objetivo es hacer algo extraordinario. Y esto se aplica en la política pero sin duda también en la creación de empresas, a lo que me dedico yo.

*Este texto fue publicado originalmente en X, en la cuenta @martinvars