
La catástrofe sanitaria en la que nos sumergió esta pandemia no hizo más que enrostrarnos el déficit estructural preexistente respecto a la salud mental, al que se suma el desamparo público.
El confinamiento, la incertidumbre y las noticias descontextualizadas sobre el aumento de casos genera pánico y retroalimenta un caos coronado por un insuficiente sistema de atención y contención.
El estallido de los casos de secuelas en la salud mental fue alrededor del mes de septiembre del 2020, cuando los pacientes se multiplicaron exponencialmente. A los nuevos casos se sumó el empeoramiento de los preexistentes y todavía podemos decir que este flagelo acaba de empezar. Las consecuencias de este dolor social extendido se verán por mucho tiempo y atravesarán distintas edades.
La American Psychiatric Association sostiene que la pandemia ha causado casi dos años de trauma colectivo y que muchas personas están cerca “del punto de quiebre”. La misma entidad afirma que la variante Ómicron genera un “estrés familiar” inédito, a medida que va invadiendo los planes de vacaciones y empañando las fiestas de fin de año.
¿Seremos capaces de tener la plasticidad necesaria para adaptarnos a esta nueva modalidad de vida basada en la incertidumbre constante o pagaremos un costo muy alto que dejará por siempre las huellas del trauma?
El interrogante está abierto y dar una respuesta sería muy aventurado, ya que las circunstancias cambian vertiginosamente y, aparentemente, sólo va a poder “sobrevivir” el que mejor se adapte al cambio. Igual que en la naturaleza misma.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
Setenta veces siete
Reflexionar sobre el verdadero sentido del perdón implica enfrentar los episodios más oscuros de la humanidad, donde la memoria y la justicia deben convivir con la fe y la capacidad de superar el odio

La codicia, la corrupción y la desintegración en Latinoamérica
Los líderes políticos priorizan intereses personales mientras aumenta la brecha social y económica en Argentina y la región

Por qué Belgrano fue el primer liberal
El creador de la Bandera no sólo tuvo un rol protagónico en el proceso de la Independencia, también fue un defensor de la libertad de comercio y de la competencia en tiempos dominados por monopolios y privilegios coloniales

“No lo vi venir”: cuando el dolor adolescente llega tarde a los adultos
El encierro y la apatía en los jóvenes suelen pasar desapercibidos hasta que el dolor se manifiesta de manera irreversible

El efecto “cascada” que arrastra a Milei
El caso Adorni opaca los pocos logros económicos del oficialismo y alimenta tensiones internas




