
Desde que comenzó la pandemia, se menciona una nueva normalidad a la que asistimos a nivel mundial para vincularnos en la vida social, para compartir los espacios públicos, y que atraviesa y atravesará -de ahora en más, al menos hasta que se encuentre una vacuna- nuestra cotidianeidad en la vida pública.
Dicha situación no es ajena al análisis sociológico, a partir del momento que involucra a toda la humanidad, e impregna las formas en las que nos relacionamos, tanto en los espacios micro sociales, como en los macro sociales. Por ello, es preciso mirar atentamente las dimensiones sociales y culturales que intervienen en este proceso, y que tienen lugar en torno a la pandemia.
Por un lado, hasta la aparición del coronavirus, la vida en sociedad se desarrollaba con cierta “normalidad”, que se caracterizaba fundamentalmente, por compartir el espacio público sin atender a la distancia social, sin tener en cuenta la posibilidad de “contagio” del virus, por compartir espacios comunes con otras personas. Sin embargo, por otro lado, y paralelamente a esta situación, durante las últimas décadas se extendió a nivel global el uso de la tecnología en el desarrollo de nuestra vida cotidiana, y se difundió masivamente el uso de internet, y el teléfono celular, entre otras herramientas tecnológicas.
Con la pandemia, este proceso sociocultural que veníamos asistiendo en los últimos años, se profundizó aún más. El uso de la tecnología impregnó la mayoría de las relaciones sociales, las relaciones laborales, las relaciones personales; de modo que la tecnología posibilitó, en algunos contextos, atravesar la pandemia mediante el trabajo virtual, reuniones virtuales, contactos con familiares y amigos, y otras tantas cuestiones vinculadas a nuestra vida cotidiana.
En este sentido, la virtualidad se impuso en nuestras formas de relacionarnos, y al mismo tiempo, y como consecuencia de la pandemia, la necesidad de mantener el distanciamiento y el aislamiento social puso de relieve una vuelta a lo local, a lo micro social, a los espacios de cercanía. Y es allí donde también es preciso detenerse a mirar la pandemia. Mirar cómo se construyen y sostienen los lazos sociales desde las particularidades propias de lo local nos permitirá comprender qué aspectos de la dimensión sociocultural se ponen de relieve para los distintos sectores sociales, y qué formas adquieren los vínculos sociales, mediados por el uso de la tecnología, en el devenir de la vida en sociedad, en el contexto de pandemia.
La autora es socióloga, profesora titular Sociología de la Salud de la Carrera de Sociología de UCES
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