Un día de lealtad y unidad

Antonio Arcuri

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El 17 de octubre de 1945 es una fecha emblemática para el peronismo, conocida como el Día de la Lealtad, en la que los trabajadores se movilizaron para reclamar la libertad de Juan D. Perón, detenido en la isla Martín García, quien había logrado el reconocimiento de la clase obrera al promover leyes y políticas que reconocían sus derechos.

La presión popular logró su liberación. Esa noche, reunidos en la Plaza de Mayo, en asamblea, líder y pueblo dieron inicio al movimiento político que marcó un cambio profundo en la Argentina moderna.

El joven coronel, en esa noche, decía: "Recuerden, trabajadores, únanse y sean más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa patria", como invitación a compartir el sueño de cambiar el país con nuevos derechos sociales y la inserción en la vida política del país al "subsuelo de la patria sublevada", tal como definiera al pueblo más sumergido la prosa maestra de Raúl Scalabrini Ortiz.

Año tras año, los peronistas recordamos ese día para reafirmar el compromiso con Perón y con el legado que son la razón de ser de nuestro movimiento: luchar por las reivindicaciones que nos encaminan a ser una gran nación con justicia social.

Este 17 de octubre, además, se cumplen diez años del traslado de los restos del general Perón a suelo bonaerense, a la quinta de 17 de Octubre, de San Vicente, hoy museo, lugar en que viviera momentos de felicidad con Evita.

El traslado de los restos fue un sueño que comenzó a materializarse, en 1989, con la ley 10856, que tuve el honor de presentar y que propició la creación del museo 17 de Octubre.

Años después, con el esfuerzo de muchos compañeros y a instancias del gobernador Eduardo Duhalde, se comenzó a gestar la idea de la construcción de un mausoleo que fuera definitivo lugar de descanso para los líderes del justicialismo.

Ese anhelo tuvo su primer impulso con la sanción de la ley 13062, que autorizó la construcción de la obra y luego se vio materializado con el aporte de la militancia. Así, el 17 de octubre de 2006, a pesar de los detractores, el pueblo cumplió con su líder y logramos que descansara en un lugar acorde con su investidura. Queda pendiente, y en manos del Estado nacional y provincial, cumplir con la seguridad y los honores que corresponden a la persona que fuera tres veces presidente de los argentinos.

Perón es un faro, hoy y siempre. Por él, nacimos como movimiento político, al calor de consignas que dignifican, para lograr una patria grande. Aún resuena el eco de su voz al regresar al país, transmitiendo una tarea vigente: "Para un argentino, no hay nada mejor que otro argentino".

Como peronistas, creemos que los hombres sólo se pueden desarrollar en una comunidad organizada y, a la luz de la realidad que atravesamos, consideramos que en esta fecha histórica debemos ser leales con el ideario de Perón, en pos de la unidad de los argentinos, porque: "No se vence con violencia; se vence con inteligencia y organización".

 

El autor fue presidente del ente que administró el Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano bonaerense entre 1993 y 1999, luego, secretario Legal y Técnico de la Presidencia durante la gestión de Eduardo Duhalde.