Ricardo Lorenzetti: “El gran ideal de nuestro tiempo es defender lo humano y la posibilidad que cada uno tiene de desarrollarse”

El juez de la Corte Suprema analizó los desafíos del liderazgo en el siglo XXI, la inteligencia artificial, la crisis de las instituciones y el futuro del trabajo. Fue en la Universidad Nacional de La Matanza ante un auditorio de mas de mil perosnas

Guardar
Google icon
Conferencia magistral de Ricardo Lorenzetti en la Universidad de la Matanza + Daniel Martinez
El juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, el rector de la UNLaM Daniel Martínez y el juez federal Jorge Rodríguez

El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Ricardo Lorenzetti brindó una conferencia magistral en el Salón de las Américas de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) ante alrededor de 1200 asistentes. Allí, advirtió sobre los riesgos de la deshumanización tecnológica, analizó la crisis de las instituciones y llamó a defender los valores humanos frente a las transformaciones del siglo XXI.

La exposición, titulada “El liderazgo del siglo XXI: inteligencia artificial, ambiente, crisis sociales y Estado de derecho”, reunió a una amplia audiencia integrada por estudiantes, académicos, miembros del Poder Judicial, entre otros.

Conferencia magistral de Ricardo Lorenzetti en la Universidad de la Matanza + Daniel Martinez
Los tres oradores disertaron ante un Salón de las Américas colmado

La actividad fue organizada por el Departamento de Derecho y Ciencia Política de la UNLaM, el Instituto de Ciencias Jurídicas, la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial La Matanza (AMAFULAM), el Colegio de Abogados de La Matanza y el Centro de Estudiantes Liga Federal Universitaria (LFU). Participaron además el rector de la universidad, Daniel Martínez, y el juez federal Jorge Rodríguez, director del Instituto de Ciencias Jurídicas.

PUBLICIDAD

“Nunca vi este salón tan lleno, con tanta cantidad de gente deseosa de participar y de conocer las opiniones del Dr. Lorenzetti”, destacó Martínez durante la apertura. “Tenemos la oportunidad de escucharlo. No es una persona que concurra habitualmente a las universidades, pero es interesante conocer la opinión de quien tiene la máxima autoridad del país en materia de Justicia”, agregó.

Por su parte, Rodríguez resaltó la trayectoria del magistrado y recordó el trabajo conjunto realizado en la ejecución de la sentencia del caso Mendoza (Riachuelo), al que definió como “un leading case para el mundo”. Además, destacó el carácter plural del encuentro: “Esto pretende ser un espacio integrador, donde están representados distintos sectores de la sociedad, y eso también lo logra el Dr. Lorenzetti. Estamos todos acá para escucharlo”.

PUBLICIDAD

Ante un Salón de las Américas colmado, Lorenzetti expresó su preocupación por los desafíos que enfrenta el desarrollo humano en el actual contexto global. Según explicó, existe una creciente desconexión entre las instituciones y la sociedad, un fenómeno que se refleja en la caída de la participación política y en el debilitamiento del interés por la democracia en distintos países.

Conferencia magistral de Ricardo Lorenzetti en la Universidad de la Matanza + Daniel Martinez
Ricardo Lorenzetti

“Esa desconexión se ve muy claramente cuando observamos estadísticas que muestran que cada vez hay menos interés en la democracia y en las elecciones. La participación ciudadana disminuye y quienes ganan representan a minorías”, señaló.

En ese marco, el magistrado sostuvo que la política tradicional enfrenta dificultades para interpretar las transformaciones sociales y culturales de las últimas décadas, ya que “utiliza discursos y mensajes que ya no coinciden con la realidad. Está dirigida a un público que ya no la escucha y a una realidad que ha cambiado”.

Otro de los ejes centrales de su exposición estuvo vinculado con el impacto de la tecnología y, en particular, con el desarrollo de la inteligencia artificial. Para Lorenzetti, el nuevo ecosistema tecnológico introduce una novedad sin precedentes: mientras las tecnologías del pasado ampliaban las capacidades humanas, las actuales pueden reemplazar algunas de ellas.

Esta transformación tendrá, además, consecuencias profundas en el mundo del trabajo. En ese sentido, Lorenzetti sostuvo que numerosas profesiones podrían verse afectadas por la automatización y advirtió sobre el riesgo de un desempleo masivo, comparable al que generó la Revolución Industrial. “Cuando tengamos un 20, un 30 o un 40 por ciento de desempleo global, no solo va a sufrir mucha gente, sino que también los sistemas políticos van a estallar. Es un tema muy serio del que tenemos que ocuparnos ahora”, afirmó.

En ese escenario, Lorenzetti consideró indispensable repensar la educación y orientar la formación hacia el desarrollo de capacidades analíticas y críticas. “Saber analizar los datos es algo típicamente humano; la decisión es humana. Uno puede tener muchísimos datos, la inteligencia artificial puede tomar decisiones, pero el valor de las decisiones es típicamente humano”, explicó.

Y agregó: “Tenemos una experiencia humana sobre cómo resolver los grandes problemas y eso es lo que hay que enseñar: debatir sobre sabiduría, no sobre información”.

Para Lorenzetti, uno de los principales problemas de la actualidad es que estas transformaciones avanzan sin un debate profundo sobre sus consecuencias. En ese contexto, cuestionó el funcionamiento de la política contemporánea y sostuvo que “la política se volvió un proceso de ocupación de espacios”.

“Cuando uno llega al poder, y esto está ocurriendo en gran parte de Occidente, se ocupa el Poder Ejecutivo; después el Legislativo, porque hay que tener su control; después el Judicial; después la asociación de empresarios y después el gremio. Es una ocupación de espacios, y ahí no hay gestión”, agregó.

Hacia el final de su exposición, el magistrado sintetizó el eje de su mensaje en una pregunta: “¿Cuál es el gran ideal hoy, en el mundo que nos toca vivir?”. Y respondió: la defensa de lo humano. “Defender lo humano significa defender la posibilidad que cada uno tiene de desarrollarse en su vida. Es algo simple, pero que está en riesgo. Porque si seguimos con muchos de los modelos actuales, va a haber muy poca gente con mucho dinero y mucha gente triste y desplazada”, advirtió.

Finalmente, recordó que hace medio siglo la preocupación central era el vínculo entre el ser humano y la naturaleza, mientras que hoy emerge un nuevo desafío: la relación de las personas con las tecnologías que ellas mismas crean. “Ahora estamos preocupados no solo por la influencia de lo humano en la naturaleza, sino por la influencia de lo humano sobre lo humano: la deshumanización tecnológica”, sostuvo.

Y concluyó con un mensaje de esperanza: “Es una buena razón para movilizarnos, para trabajar y para cambiar, porque eso siempre fue lo que movilizó a las juventudes y a las personas. Tenemos que creer en algo. Hay que terminar con esta desazón y esta desilusión; vivimos una era de la desilusión, pero yo creo que hoy estamos en una era de la esperanza, de creer y de tener un futuro”.

“Creo que lo podemos lograr porque hay muchísima gente en todo el mundo, y mucho más en la Argentina, que cree que vale la pena luchar por eso. Esa es una razón para vivir y para luchar, porque sin ideales no somos nada. Tal vez el mensaje más importante que les pueda dejar es este: luchemos por los humanos, tengamos esperanza”, concluyó.