Thank You For Your Application: El estresante simulador que convierte el trabajo de oficina en una distopía

Una intensa propuesta interactiva de lógica y burocracia que te obliga a elegir entre el corporativismo o la revolución

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Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.
Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.

El género de los simuladores burocráticos (si es que se le puede llamar así) ha encontrado un nuevo y asfixiante rincón en Steam de la mano de IceLemonTea Studio con Thank You For Your Application. Ambientado en el año 2066 dentro de la corporación Aeropolis Lab, el juego nos pone en los zapatos de un candidato fracasado a quien se le ha instalado un monitor en lugar de su cabeza y cuya única opción para no ser “descartado sutilmente” es convertirse en un implacable entrevistador para la empresa, el encargado de subir o bajar el pulgar sin escrúpulos. Lejos de ser una experiencia relajante para jugar de fondo al mejor estilo cozy, esta propuesta de deducción lógica en 2D transforma la revisión de currículums en un denso panorama interactivo de alta presión donde el más mínimo error de atención se paga con el desempleo o algo peor.

El bucle jugable es un descenso acelerado hacia el caos y la locura administrativa que se gestiona mediante un sistema de carpetas verdes (para los aceptados) y rojas (para los rechazados). Cada jornada laboral dura diez minutos reales en los que debemos procesar entre 8 y 10 candidatos bajo un estricto temporizador. Lo que empieza como una simple y cálida verificación de títulos universitarios pronto escala en un organigrama mental de más de ocho requisitos simultáneos, incluyendo historiales clínicos de salud mental y horas de pasantías. Si fallamos al cruzar los datos, la calificación diaria (de la A a la F) se va en picada, el sueldo sufre recortes inmediatos y, si no hacemos bien nuestro trabajo y tenemos muchos errores, el juego castiga con distorsiones visuales en la pantalla que dificultan aún más la lectura de los documentos.

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Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.
Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.

Al terminar la jornada, la tensión no disminuye, sino que se traslada a un departamento donde el jugador debe administrar -literalmente- su propia miseria. El salario ganado se evapora rápidamente entre el pago de alquiler, los servicios públicos y la gestión del estrés de nuestro personaje, el cual puede quedar emocionalmente devastado si cometemos demasiados errores en la oficina. Para sobrevivir, el juego implementa una sutil meta-progresión que permite decorar la habitación con objetos que funcionan como potenciadores de estado de ánimo, obligándonos a equilibrar la economía doméstica mientras financiamos misiones secundarias vitales como enviar dinero y medicinas para mantener con vida a nuestra madre y hermana en la zona marginal de la ciudad. Cualquier similitud con la realidad, es pura coincidencia.

Acá es donde la recepción se divide. Por un lado, hay una parte que señala que el título vive bajo la sombra de Papers, Please (una comparación obvia, pero injusta al mismo tiempo) o incluso contra Contraband Police, criticando que su carácter repetitivo le quita peso emocional a la narrativa, lo que irónicamente termina fomentando que el jugador obedezca las reglas de la corporación por pura apatía al contexto. En pocas palabras: no hay motivación real que nos haga sentir qué está bien y qué está mal, más que el simple hecho de conocer el concepto de ganar o perder. Por el otro, defensores del género lo aclaman como un brillante rompecabezas de lógica pura al estilo Phoenix Wright (Ghost Trick: Phantom Detective también, por ende), Profesor Layton o Carmen Sandiego, donde la satisfacción no proviene de la empatía hacia los NPCs ni del propio contexto, sino de la adrenalina de resolver un laberinto que genera un desafío mental.

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Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.
Thank You For Your Application, de IceLemonTea Studio.

Como decía, el análisis global sobre “el género” donde se encasilla a Thank You For Your Application, es completamente injusto. Porque el juego cuenta con múltiples subtramas en que están constantemente cruzándose, donde las misiones de la resistencia o el bienestar familiar pueden entrar en un estado de fallo permanente de un día para otro, obligándonos a gestionar múltiples archivos de guardado para no perder horas de progreso. También existen los interrogatorios extremos, donde el sistema permite aplicar descargas eléctricas a los postulantes si sus respuestas no se alinean con la filosofía corporativa (como admitir abiertamente que detestan el trabajo en equipo). Todos estos detalles le otorgan una dinámica interesante, que le termina dando un aire positivo a la jugabilidad.

Sin embargo, el verdadero enemigo en la obra de IceLemonTea Studio es que si bien es un juego que en su discurso busca cuestionar la monotonía del trabajo y el hecho de cumplir órdenes como soldados, su propuesta es justamente esa: convertirnos -como jugadores- prácticamente en androides repitiendo tareas. El juego no deja lugar a la emocionalidad y exige aplicar el sentido común más estricto, casi como un software que procesa entre 0 y 1. Si el nombre en el diploma de graduación tiene un error con respecto al documento de identidad, el candidato debe ser rechazado, aunque dicha regla no figure explícitamente en el manual corporativo del día. Esta insistencia en la lectura minuciosa y la constante sospecha de fraude construyen una atmósfera de paranoia laboral que generalmente van en contra de la moral, convirtiendo el papeleo diario burocrático casi en una cuestión de rangos militares.

Con un apartado artístico en pixel-art muy bien pensado para generar ese sentimiento tan tácito de distopía laboral, y una banda sonora de fondo que mitiga el peso de mirar los mismos menús durante más de diez horas, Thank You For Your Application es una experiencia estresante pero adictiva al mismo tiempo. No busca generar conversación sobre el capitalismo salvaje y maneja ideas bastante vistas, pero acierta en el hecho de capturar la asfixia del entorno laboral moderno. Lo importante, más allá de sus intenciones, es que, al menos, plantea una temática que no te va a dejar indiferente. Quizás no sea un título de rejugabilidad extrema, pero así lo juegues durante una hora, es de esas experiencia que te dejan pensando más allá de lo palpable.

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