Es el verano de 1984, en el pequeño pueblo de Breathed, en Ohio, Estados Unidos, cuyos habitantes se ven envueltos en un misterio que desafía sus creencias y abre una ventana al lado más oscuro de su humanidad. El fiscal local, Autopsy Bliss, decide poner un anuncio en el periódico invitando al diablo a visitar su tranquilo rincón del mundo. Pronto, un niño negro de trece años llamado Sal aparece en escena afirmando ser el diablo en persona.
El protagonista de esta historia es Fielding Bliss, el hijo menor de los Bliss, quien narra los eventos de ese verano terrible. Sal, a quien vemos como el diablo, es un personaje sabio y, aunque parezca extraño, empático. Mientras la comunidad es hostil con él, los lectores llegamos a entenderlo. Quizá ese sea uno de los aciertos de esta novela, pues nos lleva a preguntarnos: ¿Es Sal realmente el mal encarnado o solo un niño escapado de circunstancias difíciles?
El verano que lo derritió todo fue la primera obra de Tiffany McDaniel, la autora que después sorprendería a los lectores y a la crítica con Betty, una de las novelas más notables del panorama actual de la literatura estadounidense. En estas páginas, la autora habla desde la lucha entre el bien y el mal hasta la existencia de Dios y el Diablo, y explora cuestiones de racismo, homofobia, justicia, amor, pérdida y la capacidad de la sociedad para juzgar a quienes son diferentes.
Publicado originalmente en 2016 por St Martin’s Press y más recientemente por Hoja de Lata en 2023, El verano que lo derritió todo es una novela rural que narra la inusual llegada del diablo a Ohio. La obra atrajo inmediatamente la atención en el mundo anglosajón y fue merecedora del prestigioso Premio Not the Booker, otorgado por el influyente periódico The Guardian, además de recibir el reconocimiento del Ohioana Readers’ Choice Award en 2016.
El verano que lo derritió todo es uno de los debuts literarios de mayor impacto en las últimas décadas. A través de la historia de Sal y los Bliss, McDaniel nos conduce a cuestionar nuestras propias creencias y prejuicios. Esta novela es un recordatorio de que las verdaderas historias de terror a menudo residen en lo más profundo de la humanidad, y que solo al mirar en nuestro interior podemos enfrentar los fantasmas que acechan en nuestra sociedad.
Si con su segunda obra consiguió deslumbrar, en la primera McDaniel ya daba cuenta de aquellos destellos de genialidad. Desde la primera página nos demostró que llegó para quedarse. Su talento es innegable, y aquí se destaca por su narrativa magistral y con buen tino logra fusionar la historia gótica clásica con una crítica social sobre el prejuicio y la intolerancia hacia lo que es considerado diferente en una sociedad tranquila.
La pluma Betty McDaniel se caracteriza por su profundidad lírica y oscura, así como por su compromiso con cuestiones feministas, ecologistas y de cultura indígena norteamericana. Su voz única y poderosa en la literatura contemporánea ha sido reconocida por su capacidad para abordar temas fundamentales con una perspicacia y sensibilidad incomparables.
De a poco, y sin muchos libros publicados, la autora continúa cautivando a lectores y críticos por igual, consolidando su posición como una de las voces más preciadas en el mundo de la literatura contemporánea y las artes visuales. Su impacto en la narrativa y la cultura no ha hecho más que comenzar, y su influencia perdurará en las generaciones venideras.