El arrepentido remisero Oscar Centeno, autor de los “Cuadernos de las coimas”, se negó a declarar este mediodía ante el Tribunal Oral Federal N° 7, a cargo del juicio.
El imputado colaborador, el primero de los arrepentidos de la causa, está bajo un programa de protección y por eso llegó a Comodoro Py 2002 desde un paradero desconocido y bajo custodia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Ya declararon ante los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Cantero y Germán Castelli los exfuncionarios kirchneristas Claudio Uberti y Rafael Llorens.

El juicio a Cristina Kirchner y otros 85 acusados entró en fase presencial el martes pasado, con la indagatoria de la ex presidente en los tribunales federales de Retiro.
Se juzga la presunta existencia de una asociación ilícita que durante los gobiernos kirchneristas montó un esquema de cobro de sobornos a empresarios para beneficiarlos con contratos de obra pública.
El Tribunal pasó de la virtualidad a extensas jornadas presenciales que se llevan a cabo los martes y jueves.
El Tribunal Oral Federal N° 7 dio por concluida la audiencia tras la declaración de Gutierrez.
El debate se reanudará el jueves 26 de marzo a las 9.
Gerardo Luis Ferreyra, exvicepresidente de Electroingeniería, describió el episodio que vivió apenas fue aprehendido: “Antes de ver al juez me recibe el fiscal Carlos Stornelli. Yo no conocía la ley del arrepentido”, comenzó.
Según su versión, el fiscal le habría dicho: “Si vos te arrepentís, te vas con tu compañera y tus hijos. Si no te arrepentís, lamentablemente vas a tener que ir a la cárcel”.
“¿Arrepentirme de que?”, contestó Gutierrez. “De haber colaborado estos mugrientos”, aseguró que le respondió Stornelli, señalado la Casa Rosada y en referencia al matrimonio Kirchner.
“Si es por eso yo no tengo nada de lo que arrepentirme porque lo único que hice durante 12 años fue competir, ganar y perder licitaciones”, continuó el exvicepresidente de Electroingeniería
“Ahí terminó el diálogo, me hacen esposar y me llevan a la cárcel de Marcos Paz”.
Gerardo Luis Ferreyra hará un descargo oral, pero no responderá preguntas. Empezó recordando que estuvo preso nueve años durante la última dictadura.
Los jueces del Tribunal Oral Federal 7 rechazaron los planteos de las defensas y ratificaron la incorporación por lectura de las indagatorias que prestaron los imputados colaboradores durante la instrucción, en este caso concreto la de Centeno.
Poco después subió al estrado el ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción y también arrepentido en la causa Carlos Wagner, quien se negó a declarar y otra vez dio lugar a planteos de las defensas.
El Tribunal entró en un cuarto intermedio luego de escuchar a la fiscal Fabiana León y a la querella de la UIF que piden rechazar los planteos de las defensas y confirmar la decisión de incorporar por lectura las anteriores declaraciones indagatorias del remisero Oscar Centeno.
El arrepentido se negó hoy a declarar en su indagatoria, dijo que lo hará más adelante.
La fiscal León solicitó al Tribunal que mantenga la decisión de incorporar por lectura las declaraciones indagatorias de los imputados colaboradores, en el marco del juicio. Según sostuvo, la cuestión ya fue saldada.
“El Tribunal ya se expidió, pueden patalear, hacer lo que quieran, el Tribunal ya se expidió”, afirmó. En la misma línea, remarcó que “los acuerdos ya están incorporados”.
Tras la negativa del remisero Centeno a declarar ante el Tribunal, las defensas reclaman que no se incorporen como prueba sus anteriores indagatorias en la investigación del caso y que el autor de los cuadernos hable en el juicio.
“Estamos frente a un juicio de enorme trascendencia pública, estamos frente a un tribunal que ha manifestado en reiteradas oportunidades su apego a las garantías constitucionales”, advirtió el abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi.
Las manifestaciones de Centeno fueron obtenidas “durante una etapa instructoria cargada de irregularidades que nos avergüenzan”, según señaló el letrado.
Beraldi, al igual que otros defensores, reclamó que los dichos de Centeno “de ninguna manera sean incorporados” y que “hable en el juicio en presencia de todos y bajo el control de las partes” para que “podamos saber si cada una de las cosas que dijo Centeno tienen lógica, coherencia y sustento probatorio”.
La defensa de Julio De Vido a cargo de Gabriel Palmeiro se sumó a los reclamos y cuestionó que se haya validado la incorporación por lectura de las indagatorias de los arrepentidos. Centeno “se remite a lo declarado en el marco de un legajo como arrepentido”, advirtió.

El exchofer de Roberto Baratta, autor de los cuadernos de las coimas, evitó hacer declaraciones.
Reapareció hoy en Comodoro Py después de años sin ser visto, ya que se encuentra bajo un programa de protección de testigos.
El ex jefe de Gabinete de ministros no hizo ningún descargo ni respondió preguntas.
Su exsecretario Hugo Martín Larraburu se sentó en el banquillo a continuación y también se negó a hacer declaraciones.
El ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) contó que sufrió múltiples amenazas para que deje de ser imputado colaborador, y afirmó que desde hace un mes está aislado en el Hospital Central Penitenciario de la cárcel de Ezeiza.
“Ratifico plenamente mi condición de colaborador arrepentido en este juicio. Hoy no estoy en condiciones de ampliar mi declaración”, comenzó el acusado, ante una sala casi vacía.

En el penal, pasa sus días “sin posibilidad de realizar alguna actividad, con la excepción de 15 minutos para llamar y otros 15 minutos para ducharme”, relató.
“Vivo en un estado de terror permanente. Para muchos soy un buchón y no un imputado colaborador”, siguió Uberti.
Y completó: “No soy un traidor, tampoco me considero un valiente, pero sí me siento indemne y con miedo, estoy cansado y sometido a una gran angustia desde 2007″.
El imputado arrepentido relató una reunión ocurrida en el 2016 con el empresario y primo del expresidente Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra: “Él tenía tres o cuatro contratos de sumo interés. El soterramiento del Tren Sarmiento, una central térmica en La Plata, con la que teníamos muchos problemas técnicos, y alguna otra obra más”.
Según Llorens, el Gobierno tenía “un interés y una necesidad práctica de que se ejecutara lo antes posible, porque teníamos problemas de luz y gas”.
Entonces, dijo, lo fue a ver “en un rol político”. Y se sinceró: “Lo fui a apretar”. Sorprendida, la fiscal Fabiana León le pidió que lo repitiera, y Llorens volvió a decirlo con una sonrisa.
“Le fui a decir que necesitábamos que se terminara la obra. Una central térmica implica que mucha gente tenga luz, en el marco de una crisis energética”, completó el exfuncionario.




