Ataque a Cristina Kirchner: declaró la custodia de la ex presidenta y defendió su actuación

Se trata de Daniel Carbone, custodio histórico de CFK. El diálogo con Sabag Montiel y los cruces en la audiencia ante el Tribunal Oral Federal 6, que juzga a los acusados de haber intentado matar a la entonces vicepresidenta

Juicio por el atentado a Cristina Kirchner: Declaración Diego Carbone, jefe de custodia de la ex vicepresidenta, interrogado por la defensa de Sabag Montiel

Daniel Carbone, jefe de la custodia de Cristina Kirchner, se presentó ante el Tribunal Oral Federal 6 para defender la actuación de los policías que, en la noche del 1 de septiembre de 2022, estaban encargados de la seguridad de la entonces vicepresidenta. Aquella noche, en medio de un público militante, Fernando Sabag Montiel le apuntó a Cristina Kirchner a la cabeza con un arma y gatilló. El arma no tenía bala en la recámara y el tiro no llegó a salir. El rol de la custodia es clave para determinar si, como sostiene la fiscalía, el atacante se aprovechó del estado de indefensión de la exjefa de Estado.

“La custodia hace normalmente lo que el custodiado le dice que haga. Sería insólito que la custodia hiciera algo en contra de lo que yo le dije”, había dicho la semana pasada Cristina Kirchner en el juicio oral en donde se juzga a los acusados de haber querido matarla: Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, como coautores de homicidio agravado en grado de tentativa; y a Nicolás Carrizo, el llamado jefe de los “copitos”, señalado como un partícipe secundario de ese plan.

“No, nadie vio, nadie escuchó y nadie se dio cuenta de nada, inclusive la funcionaria”, dijo Carbone cuando lo interrogaba la fiscal Gabriela Baigún. Carbone no estaba esa noche en el lugar. Aunque se lo conozca como el custodio de CFK, dijo que ya no tenía ese rol directo porque era el jefe de la Unidad. Pero además, en esa fecha se estaba recuperando de una lesión tras un torneo de full contact en Brasil.

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El momento donde un hombre saca un arma frente a la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner

No obstante, la fiscal quiso saber si, a través de los videos del hecho, podía definir si se hubiera podido advertir la presencia de Sabag Montiel. Carbone insistió en la figura del “lobo solitario”. “Usted va a una actividad al juzgado. Ahí hay detectores de metales y personal... En la vía pública no puedo chequear a todo el mundo. Se metió, se infiltró, un individuo hostil entre el público no hostil y se quedó ahí”, afirmó.

Carbone tuvo algunos cruces con la fiscalía en el interrogatorio, incluso cuando la fiscal quiso saber si un custodiado podría cambiar a un agente asignado. Pero también chocó con la defensora oficial de Sabag, Fernanda López Puleio, a quien acusó de mezclar “peras con manzanas”. Del interrogatorio de la defensora surgió un hecho que no estaba en la causa: apenas llegó al lugar, luego del hecho, Carbone se acercó al patrullero en donde ya estaba detenido Sabag Montiel y le preguntó por qué había querido dispararle a CFK. El acusado, según dijo, no le contestó. Cuando la defensora quiso saber si el testigo le había visto los golpes que el detenido tenía en el rostro (propinados por los militantes kirchneristas), Carbone se limitó a responder “no recuerdo”. Otros custodios sí dieron cuenta de esos magullones y cortes. Inicialmente, la querella eligió no preguntar.

“Antes del atentado no hubo ningún refuerzo de la custodia”, afirmó. Según explicó, había situaciones de potencial agresión contra la expresidenta desde 2008 con el conflicto con el campo. Ya le habían tirado huevos tanto en Recoleta como en el Instituto Patria. El comisario apuntó contra la Policía de la Ciudad (recordó el episodio de las vallas), aunque admitió que en ese momento la zona alrededor de la casa de CFK estaba bajo la órbita de la Policía Federal (a instancias del juez porteño Roberto Gallardo).

Fernando Sabag Montiel y atrás Brenda UIiarte (REUTERS)

La defensora de Sabag Montiel quiso reconstruir el momento en que Carbone llegó a la casa de Cristina Kirchner. Allí, afirmó que, al llegar al barrio de la Recoleta, fue informado por sus subordinados y subió a ver a la entonces vicepresidenta. Pero López Puleio volvió a insistir y allí el testigo recordó que había visto a Sabag en el patrullero y le habló. “Qué había pasado, por qué lo había hecho”, dijo que le preguntó.

“¿Observó algo en el aspecto físico?”, quiso saber. “Estaba tapado con una capucha”, respondió. Pero luego dijo: “Le miré la cara, miré la foto, vi que era el mismo”. La defensora quiso saber cómo le vio la cara si estaba con capucha. “Señor, usted está aclarando y está contestando mis preguntas -le insistió- ¿En qué momento observó la expresión de la cara?”. “¿Expresión? Vi una persona con dos ojos y una nariz”, dijo el testigo. Pero dijo “no recordar” si tenía lastimaduras.

El defensor de Nicolás Carrizo, Gastón Marano, buscó que le precisara cuál era la coordinación con el público militante. En la misma línea apuntó con los otros testigos, también custodios. Tanto el abogado querellante José Manuel Ubeira como la fiscal se quejaron porque -dijeron- “acá no se juzga a la Policía Federal” y la entonces vicepresidenta. Pero la jueza Sabrina Namer rechazó esas protestas. “Es una línea que se está llevando adelante y puede aportar claridad”, cerró la presidenta del tribunal.

En otro tramo, Carbone minimizó el pedido del borrado del video que habían hecho un grupo de militantes y donde se veía el ataque. Según precisó, él recibió el video del policía Guillermo Gallo -que declaró después-. Precisamente, Gallo devolvió esos videos a quienes lo habían registrado una vez que las imágenes ya estaban viralizándose.

Gallo, el subcomisario que estaba con Cristina Kirchner en el momento del ataque, también habló en esta audiencia. También señaló que hubo “un montón” de situaciones hostiles que vivía CFK desde que ejercía ese cargo. “Venían a insultarla con cacerolas”, dijo.

Cuando le preguntaron qué percibió cuando ese 1 de septiembre de 2022 llegó a la casa de la entonces vicepresidenta, Gallo respondió: “Público no hostil es el que siempre la saludaba y por eso ella también baja a saludar”. El testigo también dijo que se enteró de que alguien tenía un arma cuando vio el video. “Estaban a los gritos; para nosotros no fue más que una gresca. No era la primera vez que había una gresca ante una aglomeración de gente tan grande. Me muestran los videos y puedo vislumbrar lo que había sucedido. Yo me entero mucho después, cuando ya estaba en el domicilio”, añadió.

El tribunal también escuchó a los custodios Jorge Vicente Pellegrino, Santiago Guiglielmoni y Alberto Juárez. El juicio se retomará la primera semana de septiembre.

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