Un viaje por la cocina armenia en pleno Buenos Aires: platos tradicionales y vinos que cuentan historias

El restaurante Naní combina herencia familiar, sabores auténticos y cultura

Guardar
BDFDM PARA USO DE INHOUSE
El restaurante Naní propone un recorrido por la gastronomía armenia con recetas familiares y vinos seleccionados para acompañar cada preparación (Rodrigo Ruiz Ciancia)

Hay cocinas que logran trascender el paso del tiempo porque conservan historias, costumbres y recuerdos en cada preparación. Más allá de las recetas, representan una forma de mantener vivas las raíces familiares y de transmitir una identidad que encuentra en la mesa su principal punto de encuentro.

Bajo esa premisa surgió Naní: un restaurante ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo inspirado en la cocina armenia. Con platos para compartir y una historia atravesada por la memoria, el espacio invita a descubrir una gastronomía que mantiene vivas sus raíces generación tras generación.

Situado en Gurruchaga 1088, el establecimiento propone un recorrido por la tradición de Medio Oriente. Cada preparación recupera parte de la historia de la familia de Natalia Demirdjian, su fundadora.

Una historia familiar convertida en restaurante

Desde muy joven, esta emprendedora soñó con abrir un local gastronómico que reflejara la forma en que creció. Rodeada de madres, abuelas y tías abuelas, aprendió que cocinar también era una manera de recibir, compartir y demostrar afecto.

BDFDM PARA USO DE INHOUSE
Natalia Demirdjian, creadora de Naní, recupera recetas heredadas de su familia en un restaurante que celebra la cultura armenia (Rodrigo Ruiz Ciancia)

"Desde los 20 años soñaba con tener un restaurante. La idea de ser anfitriona, de preparar los platos para agasajar a los invitados. Nos criamos con las mujeres de la familia cocinando", recordó.

Ese espíritu atraviesa toda la propuesta de Naní. El lugar recupera recetas con las que se crió la fundadora y las acerca al público con una mirada contemporánea, respetando técnicas, ingredientes y sabores tradicionales.

El nombre del establecimiento también refleja esa herencia: significa “madre” en un dialecto armenio. Fue elegido como homenaje a la mamá de Natalia y a las mujeres de su familia que mantuvieron vivo ese patrimonio gastronómico.

Para la fundadora, cocinar representa mucho más que elaborar platos típicos. También es una forma de preservar la cultura de sus ancestros y acercarla a nuevas generaciones a través de una experiencia cercana y auténtica.

BDFDM PARA USO DE INHOUSE
El medzé, el chi kofte, el mante, el hummus, el jhorovats y el sarmá son algunas de las opciones perfectas para recorrer la variedad de la cocina armenia tradicional (Rodrigo Ruiz Ciancia)

“Tanto la gastronomía armenia como el resto de sus áreas culturales las entiendo como la manera de homenajear a los ancestros. De correr la tristeza de los sobrevivientes del genocidio armenio y, como argentina, recuperar los valores culturales de toda la historia milenaria armenia”, explicó.

Además, el restaurante despierta emociones entre muchos de sus visitantes. “Los aromas y sabores llevan el tiempo atrás. A muchos clientes les pasa: se emocionan recordando un plato que les hacía su mamá o su abuela”, contó Demirdjian.

Los platos que invitan a descubrir la gastronomía armenia

Para quienes visitan Naní por primera vez, una de las sugerencias es comenzar con el tradicional medzé, una selección pensada para compartir que permite conocer diferentes preparaciones típicas de la cocina armenia y de Medio Oriente.

Entre las especialidades más elegidas aparecen el chi kofte, el manté, el sarmá, el hummus y el khorovatz, recetas que forman parte de la identidad gastronómica del restaurante.

Durante los meses más fríos, la propuesta incorpora “Naní a la olla”, un ciclo dedicado a platos históricos que durante años reunieron a las familias armenias alrededor de la mesa. Allí sobresalen preparaciones como el bamiá, distintas sopas tradicionales y el herisé, elaborado con trigo y carne mediante una técnica similar a la del risotto.

BDFDM PARA USO DE INHOUSE
La sugerencia de la casa es maridar sus platos con etiquetas de Karas Wines, la bodega armenia de la familia Eurnekian (Rodrigo Ruiz Ciancia)

Una propuesta que también encuentra su complemento en el vino

La experiencia se completa con una carta que incorpora etiquetas de Karas Wines y Bodega Del Fin Del Mundo, dos proyectos de la familia Eurnekian seleccionados para acompañar los diferentes sabores de la cocina armenia.

Entre las recomendaciones aparecen Karas Reserve Areni-Sireni, elaborado con cepas autóctonas de Armenia; Surpina, un blend patagónico de Bodega Del Fin Del Mundo; y FIN Single Vineyard Syrah, sugerido para preparaciones de mayor intensidad.

“Armenia forma parte de nuestra historia de una manera muy profunda. Con Karas buscamos honrar esa identidad y compartirla desde el vino. Por eso, que estos vinos estén en Naní, acompañando una cocina armenia hecha desde la memoria y el afecto, tiene un sentido muy especial”, afirmó Juliana Del Águila Eurnekian, presidenta de Bodega Del Fin Del Mundo y Karas Wines.

Así, Naní propone mucho más que una salida gastronómica. A través de recetas familiares, platos pensados para compartir y una cocina que preserva las raíces armenias, el restaurante ofrece una experiencia donde tradición, identidad y hospitalidad ocupan el centro de la escena.