
El nacimiento de esta famosa actriz en Liverpool es un dato poco conocido y que su tía fue babysitter del ex Beatle Ringo Starr, a la edad en que este tocaba el sonajero, menos aún.
Cuando fue invitada al programa británico de ITV ‘Piers Morgan’s Life Stories’ en 2017, la estrella que en agosto cumple 70 años, el conductor le dijo: “Sos scouser (gentilicio local), naciste en Liverpool, ¿Te consideras una liverpulense?”. Y ella respondió, compartiendo su acento de su ciudad natal: “Orgullosamente liverpulense, sí. Siempre lo fui”. En el mismo programa, Morgan continuó: “Tu tía Jean solía cuidar a uno de los liverpulenses más famosos de todos”. Ella reveló: “Uno de los bateristas más famosos del mundo: Ringo Starr. Ellos estaban en Dingle, eso es Toxteth. Ahí es donde vivían y ella era una chica joven que buscaba ganarse un dinero cuidando niños, y así fue como sucedió”.
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Si bien nació en la ciudad de Los Beatles, tenía tan solo tres meses cuando su familia emigró a Canadá y se estableció en Courtenay, British Columbia. Su familia estaba integrada por su padre Dennis, ingeniero civil, su madre Gladys, de profesión secretaria, dos hermanas y un hermano.
“Mi padre se había ido antes que nosotros. Había emigrado a Canadá por trabajo, y quería instalarse. Llegó a Montreal y ni siquiera tenía campera. Tenía una bicicleta y 20 dólares. Quería esperar hasta establecerse. También, mi madre quería tenerme, hacer las valijas y cerrar la casa, y luego subir al barco. Vivimos en pequeños moteles. Y cuando se acabó el dinero, mi padre había comprado un auto pequeño y dormimos en el coche por un tiempo”, relató en la misma entrevista. Y continuó: “Era un coche con el que remolcábamos otro auto abandonado. Básicamente, fuimos cruzando Canadá poco a poco. Mi mamá paraba en estaciones de servicio y ahí nos duchábamos o medio duchábamos. Mi madre lavaba mis pañales en el baño”.
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En una crianza británico-canadiense, volvió a su ciudad natal a los 11 años, cuando su abuela se enfermó y vivió con su tía abuela Mai Bradbury en Wavertree y asistió al St Edmund’s College for Girls en la zona de Princes Park. A esa edad ya sabía que quería ser actriz. Descubrió su vocación un año antes en una obra de teatro escolar.
Su primer papel como actriz fue la interpretación de un germen de resfrío. Llevaba puesto un extraño disfraz de mariposa y les hacía cosquillas a los alumnos con una pluma larga y los contagiaba a todos. “¡Hurra, hip hip, soy catarro nasal!“, recordó entre risas.
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Luego consiguió una beca de estudios para una escuela de verano y tuvo sus primeras certificaciones en la London Academy of Music and Dramatic Art.
En una entrevista de 2013 compartió los sentimientos sobre una infancia repartida entre Inglaterra y Canadá: “Muchas veces pienso en cómo habría sido mi vida si me hubiera quedado. En cierto modo creo que habría sido mucho más feliz rodeada de familia. En Canadá éramos solo nosotros”.
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“Cuando mi papá vino a buscarme para llevarme de vuelta a Canadá, recuerdo que todas las noches rezaba para volver a Liverpool. Él dijo que mis hermanos y hermanas me extrañaban, yo sabía que era lo correcto, pero estaba renunciando a tanto. Me encantaba St Edmund’s y no quería dejar a mis amigos y familia”, expresó.
Contó también que su padre fue fundamental en su carrera. Él, que había crecido sin un padre, hizo todo por sus cuatro hijos. “Realmente captábamos su atención cuando teníamos una meta. Me llevó al teatro. Realmente me cuidó y me inspiró”.
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Su carrera artística se inició tras graduarse de la escuela secundaria Georges P. Vanier en 1972. Ese año abandonó Canadá con destino a Nueva York, donde estudió en la Academia Estadounidense de Artes Dramáticas. Al terminar, firmó un contrato cinematográfico de cinco años con el director Otto Preminger, con quien debutó en la pantalla grande en Rosebud (1975), un thriller de acción.
Durante varios años participó de grandes producciones y de series. En 1979 interpretó a Gabrielle White en The Incredible Hulk. También formó parte de Porky’s, y Locademia de Policía, y más filmes. El protagónico que consolidó su fama mundial fue la película Mannequin, una historia de amor entre un maniquí de una tienda que cobraba vida solo ante la presencia de un empleado. Aunque la crítica fue negativa, recaudó más de 42 millones de dólares con un presupuesto de 8 millones, convirtiéndose en un clásico de culto de los 80.
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Más tarde la estrella se convertiría en la glamorosa y desprejuiciada Samantha Jones, de Sex and the City.
Respuesta: La joven de la foto es Kim Cattrall
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