
El chico nació el 28 de junio de 1968 en San Lorenzo, un municipio de Puerto Rico. Sus padres Quintino e Irma lo llamaron Elmer, sin embargo, nadie lo reconoce por ese nombre, sino por el artístico, que también fue idea de su madre, en homenaje a una serie de la televisión estadounidense que le gustaba.
Cuando tenía 10 años participó de una audición de una agrupación juvenil y fue seleccionado como uno de los cuatro integrantes de Los chicos. Junto con Tony, Rey y Miguel grabaron cinco discos e hicieron giras por América Central, México y algunos países de América del Sur. Eran tan populares que incluso, en 1983, grabaron una película llamada Conexión Caribe. Durante la década del 80, además de cantar y mover las caderas, Elmer integraba elencos de varias novelas de la tarde.
Como suele suceder en las agrupaciones, comenzaron a rotar a los chicos y Elmer quedó fuera. Pero esto no significó el fin de esta aventura, sino el comienzo de su carrera solista. Tenía apenas 15 años, pero ya era evidente que reunía dos condiciones para triunfar en los escenarios: sabía cantar y bailar muy bien. Al tomar esta decisión se cruzó en su camino a quien se convertiría en su mánager a lo largo de 10 años, el empresario portorriqueño Gustavo Sánchez, quién le propuso inciar un nueva etapa artística en México. Al año siguiente, la joven estrella lanzó su primer álbum solista con su nombre, bajo el sello de RCA. Luego de publicar otro disco más, Sangre Latina, en un tercer lanzamiento en 1987 firmó contrato con CBS y dio el gran salto a Latinoamérica. Con ritmos alegres caribeños, también acompañados por baladas, el artista logró alcanzar un estilo personal, al mismo tiempo que mejoraba sus pasos de baile y grandes coreografías.
Todavía faltaba llegar a los 90 para convertirse en un sex symbol latino al ritmo de “Provocame”. A fines de esa década, protagonizó su primera película en Hollywood, en Dance with Me.
Respuesta: el adolescente de la foto es Chayanne
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