
Ahora que el thriller psicológico You bate récords globales de audiencia en Netflix y la plataforma ya anunció que el psicópata Joe Goldberg cerrará su historia en una quinta y última temporada, el mundo mira a su protagonista con una atención que antes le fue esquiva. Con 36 años, el actor Penn Badgley comienza a ser llamado por su nombre por primera vez, aunque lleve más de veinte como una cara reconocida por todos.
En realidad, lo primero que lo hizo famoso no fue su cara, sino su voz. Tenía doce años y sus padres –un periodista y constructor y una ama de casa que tuvo todo tipo de trabajos para sostener la carrera de su hijo– acababan de separarse cuando comenzó a hacer doblajes y participaciones en radio. Fue poco después de mudarse con su madre –Lynne– desde su Baltimore natal a Los Ángeles para estar cerca de los grandes estudios.
Ya había dejado la educación formal para adaptar su rutina a los castings y pequeños contratos que lograba y su compañera de homeschooling era una niña actriz rubia y simpática que con el tiempo se convertiría en su pareja dentro y fuera de la ficción –Blake Lively– cuando fue elegido para uno de los trabajos que definieron su suerte: ser la voz del popular videojuego Super Mario Bros. Fue su primer crédito en una producción; el segundo, ya en pantalla, fue en un episodio de Will & Grace. Después siguieron otras apariciones menores en shows como Daddio, The Brothers García y What I Like About You.

En 2001, a los 15 años, fue nominado para el premio Young Artist como Mejor actuación en serie diaria por su performance en la telenovela The Young and the Restless (2000-2001), como uno de los niños que interpretaron al personaje de Philip Chancellor IV. Un año después fue fichado para protagonizar la comedia Do Over como Joel Larsen, un hombre de 34 años al que un accidente le da una segunda oportunidad para enderezar su vida al catapultarlo de regreso a 1980, cuando era un adolescente de 14. Después encabezó otras series y películas que pasaron sin gloria, como The Mountain (2004- 2005), The Bedford Diaries (2006) y John Tucker Must Die (2006) y Drive-Thru (2007).
Tenía 21 y hacía una década que él y Lynne habían apostado todo a su talento actoral cuando consiguió el papel de Dan Humphrey en el drama teen Gossip Girl, basado en la saga de Cecily von Ziegesar. En ese set se reencontró con su antigua compañera de educación a distancia, ahora en el rol de Serena van der Woodsen, la protagonista de la serie a quien Dan debía enamorar. No pasó mucho para que el amor trascendiera el guión y, en pleno éxito de la tira sobre los chicos ricos del Upper East Side de Manhattan, generara cientos de tapas de las revistas para adolescentes y corridas de paparazzi detrás de cada uno de sus pasos juntos.
“Estábamos inmersos en la serie, que en sí misma fue una prueba de resistencia durante seis años. Nuestra relación fue parte de eso y nos ayudó a pasar por todo aquello. Como todo lo valioso, fue bueno y fue malo y también fue una experiencia de aprendizaje”, confió Badgley en una entrevista con Elle, en 2013, sobre el final de Gossip Girl. Su relación, que duró tres de esos seis años, siempre fue discreta y, mientras ella parecía tan It girl como la chica de la serie, poco se hablaba del actor que hacía de Dan más que como el novio de Lively.

Incluso aunque su papel fue elogiado por la audiencia y la crítica y le valió seis nominaciones para los Teen Choice Awards, para la mayoría ese joven carilindo era apenas Dan Humphrey o el “chico solitario”, sin ninguna mención a Penn Badgley: “No es que odiara del todo mi papel en Gossip Girl. Es que, después de un tiempo, acabé siendo conocido por ser alguien que realmente no era. Él (Dan Humphrey) no era real, yo sí, pero la gente me llamaba Dan por la calle. No culpo a nadie, pero odiaba la situación”, dijo en una entrevista con Vulture cuando comenzaba a promocionar You, en 2018.
Tal vez fue por eso que, después de Gossip Girl, Badgley pasó un par de años alejado de las cámaras después de más de media vida actuando. En ese tiempo mantuvo una relación –también muy privada– con la actriz Zoe Kravitz y se concentró en su banda de música indie –Mothxr– y en una búsqueda espiritual que lo ayudara a lidiar con la superficialidad de la fama. Así fue como se hizo devoto de la fe bahaí, un culto fundado en Irán a mediados del siglo XIX que cree en la unidad de Dios y de la humanidad.
Cuando en 2014 Badgley conoció a la cantante y doula Domino Kirke, hermana de Jemima Kirke –una de las actrices principales de la icónica serie Girls– e hija de Lorraine Kirke –la interiorista estrella detrás de Sex & The City y dueña de la casa de decoración del West Village que aman las celebrities, Geminola– y el percusionista británico Simon Kirke, el flechazo fue casi una revelación: “No creo que haya valorado realmente el amor humano antes de desarrollar el amor divino. Domino y yo tuvimos un comienzo muy romántico, y pienso que uno descubre cuando se casa qué es lo que sostiene a un matrimonio en el tiempo, pero siento que tiene que ver con el amor divino”, dijo a People en 2018, tras el estreno de You.

Hacía un año que se habían casado en una ceremonia íntima en Brooklyn, primero, y por segunda vez en una finca al norte de Nueva York junto a amigos famosos como Debra Messing, Mariska Hargitay, Heidi Klum, Zac Posen. Y más de dos desde que convivían con el hijo de ella, Cassius Riley (hoy de 14) y su perro Terrence. Fue Domino quien le insistió para que aceptara el papel del femicida serial Joe Goldberg, que desde 2018 marcó el gran salto de su carrera.
El mismo actor contó que le pidió a la showrunner de You, Sera Gamble, que limitara las escenas de sexo de Joe por respeto a su mujer: “Le pregunté: ‘¿Puedo no hacer más escenas íntimas en esta temporada?’. Es una decisión que ya había tomado antes de participar en la serie. La fidelidad en cualquier relación, especialmente en el matrimonio, es importante para mí. Y creo que no lo dije nunca en público, pero una de las principales razones también es: ‘¿De verdad quiero que mi carrera vuelva a cuando siempre era el protagonista romántico?”, dijo en su podcast, Podcrushed.
Padre de James, de dos años, la de él y Domino fue una búsqueda intensa que incluyó el trance de dos pérdidas de embarazos. La cantante lo confió a sus seguidores de Instagram al anunciar en redes que esperaban un hijo: “Otra vez en el camino… el embarazo después de la pérdida es algo muy distinto. Después de dos abortos espontáneos estábamos listos a abandonar nuestro deseo. Dejé de confiar en mi cuerpo y aceptar que ya estaba. Como partera, lo he visto y oído todo. Y sé que desprenderme con amor de las pérdidas por las que pasé para vivir esta experiencia requiere todo de mi”.
James nació el 20 de septiembre de 2020, cuando la cara de su padre ya era una de las más reconocidas de Netflix. Joe, el tipo que parecía una versión peligrosamente aumentada del bloguero de Gossip Girl, era un acierto porque mostraba la peor cara de los femicidas: una cara linda y cercana, de esas que nunca pensamos que podrían dañarnos. Y Penn, el chico que soñaba con el reconocimiento del público, finalmente se había consagrado con su nombre.
Badgley todavía se entretiene poniéndole la voz a Mario Bros, pero su foto está en la portada de todas las revistas del mes pasado, cuando la serie estrenó su cuarta temporada. Como le dijo a people: “El fenómeno de la fama es invisible, pero, si no tenés cuidado, influye y domina tu vida. Aprender a aceptarlo y asumir que muchas personas creen que te conocen es, en última instancia, lo que me llevó a buscar un camino espiritual”.
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