¿Quién cuida a las monjas ancianas?: la nueva longevidad también llega a los conventos

Una fundación creada para asistir a las congregaciones en la atención a las religiosas de edad avanzada, afrontar mejor los crecientes costos de los cuidados y garantizar bienestar y dignidad, propone un modelo de cooperación intercongregacional

Las monjas miran al Papa León XIV cuando llega al área de Notre-Dame en París, el viernes 25 de septiembre de 2026. (Foto AP/Aurelien Morissard)
Religiosas esperando al papa León XIV frente a la catedral de Notre-Dame en París, durante la visita del pontífice a Francia (25 de septiembre de 2026 - Foto AP/Aurelien Morissard)
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The Anna Trust es una Fundación creada para apoyar a las congregaciones religiosas de distintos países, pero especialmente las que se encuentran en situaciones vulnerables, y con la finalidad de garantizar un envejecimiento digno y en las mejores condiciones de salud para sus integrantes.

La Fundación busca favorecer “una hermandad católica de salud, amor y fortaleza espiritual a todas las edades y en todas las condiciones en las que viven y sirven las hermanas”.

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Dignidad y bienestar es lo que quieren brindarles, para así proyectar esos mismos principios hacia el conjunto de las comunidades en que están insertas esas congregaciones para promover “el respeto y la dignidad de todas las personas mayores en el mundo”.

En la atención a las religiosas mayores, sostiene la Fundación, se debe tener en cuenta “qué se necesita para satisfacer las necesidades de la persona en su totalidad, física, emocional y espiritualmente”, es decir, “un enfoque fundamentalmente integral”, anclado en la teología, basado en la tradición social católica y en los documentos de la Iglesia, como la encíclica papal Fratelli Tutti y la nota del Vaticano La vejez: nuestro futuro.

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La Fundación The Anna Trust fue creada para apoyar a las congregaciones religiosas en el cuidado de las hermanas mayores
La Fundación The Anna Trust fue creada para apoyar a las congregaciones religiosas en el cuidado de las hermanas mayores

Para ilustrar mejor el tema, un informe reciente de The Anna Trust, Juntos: Estudios de caso y principios de colaboración para el cuidado de monjas ancianas, incluyó varios ejemplos de apoyo entre religiosas de Canadá, Kenia, México, Estados Unidos y Zambia.

El informe señala que abordar las necesidades de atención médica cada vez más complejas, los crecientes costos económicos que ello acarrea y el cada vez mayor número de religiosas ancianas representan un desafío difícil de afrontar para cada vez más congregaciones religiosas.

La solución ha sido adoptar modelos de “colaboración intercongregacional”, necesarios para la atención de esta problemática pero también como forma de compensar la disminución del tamaño de las comunidades religiosas.

Las historias que presenta el informe muestran “el potencial transformador de un camino compartido”, pues la colaboración “permite a las congregaciones compartir recursos y experiencias, aunar sus carismas distintivos y responder eficazmente a las necesidades de las religiosas ancianas, al tiempo que fortalece la sostenibilidad a largo plazo de las comunidades y los ministerios”.

The Anna Trust promueve el modelo de la cooperación intercongregacional (imagen del informe de la fundación)
The Anna Trust promueve el modelo de la cooperación intercongregacional (imagen del informe de la fundación)

Entre los casos citados en el informe, está el de la congregación de Hermanas Religiosas de la Misericordia en Estados Unidos (la hermana Patricia Wolf), el de las Hermanas de San Luis, también de EEUU (Judith Dieterle), y de las Hermanas Franciscanas Isabelinas de Kenia, cuyas voceras destacan el valor de una red de aprendizaje, de la colaboración para crear infraestructura y servicios, y de la importancia del diálogo.

También menciona el caso de un grupo de monjas de Canadá que hablan de la importancia de ser una comunidad de comunidades. Y desde Zambia, dos religiosas exponen el desafío del envejecimiento.

Un último caso es el de México, desde donde también aportan su punto de vista acerca de cómo crear las condiciones para la colaboración entre religiosas en su país.

La doctora Susan Raymond, directora ejecutiva y editora del informe, concluye: “Las experiencias recogidas en este informe muestran lo que puede ser posible cuando las congregaciones se unen con una comprensión compartida de sus necesidades, la voluntad de escuchar y la confianza para trazar un camino común”.

La nueva longevidad también desafía a los conventos
La nueva longevidad también desafía a los conventos

The Anna Trust es una creación reciente, en línea con la nueva longevidad que también se vive dentro de las paredes de los conventos. Creada en 2024, por la Iniciativa de Hermanas Católicas y con el patrocinio de la Fundación Conrad N. Hilton, trabaja para garantizar que todas las religiosas católicas ancianas, en todo el mundo, puedan acceder a la atención necesaria y que la excelencia y la dignidad caractericen cada etapa del envejecimiento, según resume un artículo de Vatican News. “Nuestro sueño es crear una hermandad católica que una a las religiosas de todas las edades en salud, amor y fortaleza espiritual”, dice el informe de la fundación. Por eso quieren compartir las experiencia de colaboración exitosas.

El informe se hizo a partir de un taller convocado por The Anna Trust en Roma, en julio de 2026, durante el cual varias líderes de congregaciones religiosas reflexionaron sobre su realidad y compartieron enfoques y experiencias.

Desde la fundación consideran que es una retribución justa a quienes, como las religiosas, “siempre han estado en primera línea”, como sostiene la hermana Patricia Murray, de la Congregación de Jesús, presidenta de The Anna Trust. Las monjas están “dondequiera que se necesite ayuda: en educación, hospitales y asistencia social”, detalla. Y también están “en el ámbito del cuidado de las personas “, y en particular “de nuestras propias hermanas”.

De lo que se trata entonces es de ayudar a las congregaciones a “unirse, trabajar juntas y aprender unas de otras”, dice Murray.

Algunas de las religiosas que participaron del taller y del informe de la fundación The Anna Trust
Algunas de las religiosas que participaron del taller y del informe de la fundación The Anna Trust

La presentación del documento coincidió con la Asamblea del Centro de Recursos para Institutos Religiosos (RCRI), que se desarrolló del 2 al 5 de noviembre, en Saint Louis, Missouri, y con el estreno, también en noviembre de 2026, de un documental, Walking My Sister Home, emitido por PBS (Servicio Público de Radiodifusión) sobre los desafíos del cuidado de las monjas católicas ancianas.

Entre los principios de la Fundación The Anna Trust está “el respeto a la vida en todas sus etapas”, y en lo que respecta a la edad madura, en un enfoque diametralmente opuesto al edadismo y la cultura del descarte, valoran “la sabiduría y la presencia activa de las hermanas mayores en la vida de la misión y del ministerio, reconociendo que su contribución sigue siendo generativa incluso cuando adopta formas nuevas y cambiantes con la edad”.

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