Quién es James Talarico, el demócrata que ganó en Texas y logró una histórica victoria en un bastión republicano

Su triunfo puso fin a una ausencia de más de tres décadas de los demócratas en los cargos estatales de Texas, donde el último triunfo de un candidato de ese partido se remonta a 1994

James Talarico ganó en Texas y logró una histórica victoria demócrata en un bastión republicano (REUTERS)
James Talarico ganó en Texas y logró una histórica victoria demócrata en un bastión republicano (REUTERS)
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El demócrata James Talarico derrotó el martes al republicano Ken Paxton en la contienda por un escaño en el Senado de Estados Unidos por Texas y consiguió una victoria histórica para su partido en uno de los estados tradicionalmente dominados por los republicanos. El resultado representa un duro golpe para el presidente Donald Trump, quien respaldó con fuerza a Paxton y viajó cuatro veces al estado durante el último mes para impulsar su candidatura.

Talarico, de 37 años, es un exmaestro y seminarista presbiteriano cuya campaña se apoyó en la denominada “política del amor”, una combinación de enseñanzas bíblicas, propuestas progresistas y críticas a las élites económicas. Su triunfo puso fin a una ausencia de más de tres décadas de los demócratas en los cargos estatales de Texas, donde el último triunfo de un candidato de ese partido se remonta a 1994.

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La derrota de Paxton, fiscal general de Texas y uno de los aliados más cercanos de Trump, también representa un revés para el mandatario, que convirtió la contienda en una prioridad política. El republicano, de 63 años, había sobrevivido a un proceso de destitución impulsado en 2023 por la Cámara de Representantes estatal, controlada por su propio partido, a raíz de acusaciones de corrupción y abuso de poder. El Senado de Texas finalmente lo absolvió. Paxton negó las acusaciones y sostuvo que se trataba de un ataque político.

El resultado se produjo en una jornada que también dejó otra victoria de alto impacto para los demócratas en Texas. Gina Hinojosa, una abogada y legisladora de 52 años, derrotó al gobernador republicano Gregg Abbott, quien buscaba la reelección. Su triunfo forma parte de una serie de resultados que podrían modificar el escenario político del segundo estado más poblado de Estados Unidos, que cuenta con 40 votos en el Colegio Electoral.

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Hinojosa representa a una nueva generación de dirigentes demócratas que busca ampliar la base electoral del partido entre los votantes independientes y los republicanos desilusionados con Trump. Entre los temas que contribuyeron a ese distanciamiento figuran la guerra en Medio Oriente y el aumento de los precios de la gasolina y los alimentos.

Talarico, de 37 años, es un exmaestro y seminarista presbiteriano cuya campaña se apoyó en la denominada “política del amor” (REUTERS)
Talarico, de 37 años, es un exmaestro y seminarista presbiteriano cuya campaña se apoyó en la denominada “política del amor” (REUTERS)

Las victorias demócratas abrieron interrogantes sobre el futuro del mapa electoral estadounidense y la posibilidad de que Texas se convierta en un estado competitivo en las próximas elecciones nacionales. Durante décadas, el territorio fue uno de los principales bastiones republicanos y un componente central de las posibilidades electorales del partido.

La campaña de Talarico también estuvo marcada por el enfrentamiento con el multimillonario tecnológico Elon Musk, quien se convirtió en uno de sus principales adversarios durante las últimas semanas de la contienda. Musk, que trasladó las sedes de Tesla, SpaceX y X a Texas y amplió su presencia empresarial en el estado, gastó más de 200 millones de dólares en apoyo a Paxton, de acuerdo con documentos federales.

La elección se convirtió en la contienda más cara de la historia de Estados Unidos, sin contar las presidenciales. Los gastos destinados a publicidad política superaron los 560 millones de dólares, según la firma especializada AdImpact.

En la recta final, Talarico presentó la disputa como una batalla entre David y Goliat y convocó a los republicanos disconformes con su partido a sumarse a su candidatura. “Unimos a los texanos de diferentes contextos y creencias en un equipo para desmantelar este sistema corrupto y roto”, dijo la semana pasada ante periodistas en Austin.

Trump, por su parte, viajó cuatro veces a Texas durante el último mes para respaldar a Paxton. El presidente había apoyado al fiscal general en las primarias republicanas frente al senador John Cornyn, quien llevaba cuatro mandatos en el cargo.

En sus actos de campaña, el mandatario advirtió a los votantes que una victoria demócrata provocaría la apertura de las fronteras y perjudicaría la economía. También se burló en varias oportunidades de Talarico, quien centró buena parte de su discurso en las desigualdades económicas y las críticas a los sectores más ricos.

En la recta final, Talarico presentó la disputa como una batalla entre David y Goliat y convocó a los republicanos disconformes con su partido a sumarse a su candidatura (REUTERS)
En la recta final, Talarico presentó la disputa como una batalla entre David y Goliat y convocó a los republicanos disconformes con su partido a sumarse a su candidatura (REUTERS)

“Contra los multimillonarios corruptos”

Talarico llegó a la política estatal en 2018, cuando consiguió un lugar en la Cámara de Representantes de Texas. Desde entonces, construyó una base electoral con discursos que combinaron posiciones progresistas, referencias religiosas y cuestionamientos a las élites adineradas.

Su proyección nacional creció después de una participación de dos horas en el podcast del conductor Joe Rogan en 2025, que le permitió llegar a una audiencia más amplia que la de los círculos tradicionales del Partido Demócrata.

Antes de enfrentar a Paxton, derrotó a la congresista Jasmine Crockett en las primarias de su partido. También intentó ampliar su respaldo entre sectores independientes y republicanos con críticas a algunos aspectos de las políticas migratorias del expresidente demócrata Joe Biden.

Sin embargo, sus posiciones sobre el acceso al aborto y los derechos de la comunidad LGBTQ provocaron cuestionamientos de organizaciones religiosas conservadoras.

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