
(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump exigió cuatro condiciones políticas y militares al líder religioso Alí Khamenei para pactar un acuerdo diplomático que evite la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Esas condiciones son:
- Reducir el proyecto nuclear a su mínima expresión.
- Cancelar la fabricación de misiles balísticos con suficiente autonomía para impactar en Israel.
- Terminar con la financiación de los grupos terroristas Hezbollah y Huties, que operan desde El Líbano y Yemen.
- Suspender la represión a los movimientos civiles que rechazan al régimen fundamentalista.
Steve Witkoff -enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente- y Jared Kushner -yerno de Trump- transmitieron las condiciones de paz al canciller iraní Abbas Araqchi durante un cónclave en Ginebra.
“Al final, logramos alcanzar un acuerdo amplio sobre una serie de líneas generales, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible pacto”, declaró Araqchi tras concluir las negociaciones en la residencia del embajador de Oman en Suiza.
Fue una declaración para salvar las apariencias.
El líder religioso Khamenei no aceptó las condiciones de Trump: hacerlo sería terminar con el régimen fundamentalista que inició en 1979.
Trump se fijó un plazo tentativo de 10 días para asumir su propia decisión política.
Ese plazo se vincula con mantener abiertas todas las opciones diplomáticas, un viaje de Marco Rubio -secretario de Estado- a Jerusalén para tratar este complejo asunto geopolítico con Benjamín Netanyahu, y la necesidad de terminar con el despliegue militar que se ejecuta en Medio Oriente bajo las órdenes del Pentágono.
Rubio y Netanyahu se encuentran el 28 de febrero, y a partir de ahí iniciaría la cuenta regresiva, si finalmente Trump rechaza la respuesta que en los próximos presentará el canciller iraní Araqchi.
El premier israelí cree que la guerra es la única alternativa para Irán, mientras que el secretario de Estado todavía sostiene que es posible un armisticio por etapas con Teherán.

El Pentágono entregó al presidente de Estados Unidos una lista de blancos militares en caso de un conflicto armado con Irán.
Esa lista de posibles blancos establece:
- Aniquilación del líder religioso Khamenei y su hijo Mojtaba, así como toda la cúpula militar y de inteligencia.
- Destrucción de todas las plantas vinculadas al proyecto nuclear.
- Eliminación de los centros de fabricación de misiles balísticos.
- Anulación del arsenal de misiles que detenta el régimen iraní.
Trump aún no decidió su hoja de ruta ante un posible conflicto contra Teherán. “Todas las opciones están sobre la mesa, y sólo el Presidente sabe que hará”, explicaron a Infobae en la Casa Blanca.
A diferencia de su decisión política sobre Nicolás Maduro, que casi fue unánime en América Latina, una probable escalada bélica contra Irán es resistida por todos los países de la Liga Árabe.
No es que Jordania, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos compartan idéntica agenda geopolítica con Teherán, sino que asumen que una guerra declarada contra Khamenei implicaría convertir a sus territorios en posibles blancos militares.
Los misiles balísticos de mediano alcance de Irán tienen una capacidad de más de 1.900 kilómetros, lo que incluye bases estadounidenses al oeste de Turquía, Israel y los Estados del Golfo.
Los medios estatales iraníes informaron este sábado que Teherán había probado un misil de defensa aérea marítimo con un alcance de más de 150 kilómetros durante ejercicios militares en el estrecho de Ormuz.
“Los estadounidenses deben saber que, si inician una guerra, esta vez será una guerra regional”, afirmó Khamenei.
Y completó: “Los estadounidenses dicen constantemente que han enviado un destructor hacia Irán. Desde luego, un destructor es una pieza peligrosa de material militar. Sin embargo, más peligroso que el destructor es el arma que puede mandarlo al fondo del mar".
Una conflicto abierto con Irán no tiene antecedentes en la historia política de los Estados Unidos. Trump asume este hecho clave y ha dicho en el Salón Oval que la guerra contra Khamenei es su última opción.


