Stephen Matthews, un cardiólogo de Colorado, fue sentenciado a 158 años de prisión tras ser hallado culpable de múltiples delitos de agresión sexual y relacionados con drogas. En una corte de Denver, el anuncio de la sentencia fue recibido con aplausos por parte de las víctimas y sus familias.
Matthews, de 36 años, fue condenado en agosto por 35 cargos, incluyendo agresión sexual y asalto de segundo grado, tras una investigación que reveló un patrón sistemático de abuso hacia mujeres que conocía en aplicaciones de citas.
El juicio, que duró varias semanas, detalló cómo Matthews empleaba aplicaciones como Tinder y Hinge para contactar a sus víctimas desde 2019 hasta principios de 2023. Según los testimonios presentados, invitaba a las mujeres a salir, las drogaba sin su conocimiento y posteriormente las agredía sexualmente.
Según CBS News, en total se identificaron 11 víctimas, de las cuales ocho sufrieron agresiones sexuales, mientras que otras tres experimentaron episodios de abuso físico y psicológico. Una de las víctimas, durante la audiencia de sentencia, expresó el impacto que la agresión había tenido en su vida: “Lo que sucedió esa tarde me dejó marcada. He estado en terapia durante 18 meses; Stephen Matthews me quitó la posibilidad de llevar una vida normal”.
Las pruebas presentadas en el tribunal incluyeron los testimonios de casi 60 testigos y más de 500 piezas de evidencia, que demostraron un patrón consistente en las acciones de Matthews. De acuerdo con la acusación, el hombre escogía a sus víctimas estratégicamente, encontrándolas en lugares cercanos a su residencia y llevándolas posteriormente a su casa, donde les ofrecía bebidas que contenían drogas.
Muchas de las mujeres describieron cómo, tras compartir una copa con el médico, perdían la memoria de lo sucedido y, al recobrar el conocimiento, se encontraban en situaciones comprometedoras o incluso sin recordar cómo habían llegado de vuelta a sus hogares.
La fiscalía describió a Matthews como un “depredador metódico” que empleaba su conocimiento médico para manipular a sus víctimas, vulnerando la ética de su profesión. “Como hombre educado y entrenado clínicamente, en sus treinta y tantos, era más que consciente de que sus víctimas no estaban en condiciones de consentir ningún tipo de contacto sexual,” expresó una de las víctimas durante su declaración.
La defensa de Matthews, por su parte, intentó argumentar la falta de pruebas concretas, señalando las lagunas de memoria de las víctimas y la supuesta inconsistencia en algunos testimonios. Sin embargo, los fiscales enfatizaron que, a pesar de la falta de recuerdos detallados por parte de las mujeres debido a las drogas administradas, los testimonios compartían detalles y patrones similares.
Esta consistencia en las historias de las víctimas reforzó la narrativa de la fiscalía y llevó al jurado a emitir un veredicto de culpabilidad en casi todos los cargos presentados, con la excepción de tres cargos específicos de agresión sexual.
Las víctimas, en sus testimonios, destacaron cómo los encuentros con Matthews impactaron profundamente sus vidas, afectando tanto su salud mental como sus relaciones personales. Una de ellas relató: “He perdido la confianza en los demás y en mí misma. Este hombre tomó algo que nunca podrá ser reparado”. El juez encargado del caso resaltó que la sentencia ejemplificaba la gravedad de los crímenes cometidos y la necesidad de proteger a la sociedad de individuos que abusan de su poder y posición.
El caso de Matthews también generó un debate sobre la seguridad en las aplicaciones de citas y la necesidad de una mayor regulación para proteger a los usuarios. Una de las víctimas ha presentado una demanda contra la plataforma Hinge, argumentando que debería existir un sistema de verificación más estricto y mayor supervisión para evitar que depredadores utilicen estos servicios, según USA Today.
Desde su arresto en marzo de 2023, Matthews ha permanecido detenido en la cárcel del condado de Denver con una fianza de 5 millones de dólares. Aunque el caso llegó a su resolución en esta fase judicial, su defensa ya ha expresado su intención de apelar la decisión. Douglas Cohen, abogado de Matthews, declaró a los medios que “si bien respetamos el tiempo y esfuerzo que los jurados dedicaron a este caso, no estamos de acuerdo con el veredicto y continuaremos luchando por la justicia”.
La sentencia de 158 años en prisión, que Matthews deberá cumplir de forma consecutiva por cada agresión, marca uno de los castigos más severos impuestos en el estado de Colorado por casos de violencia sexual y abuso de drogas. La fiscal Beth McCann expresó su esperanza de que el fallo proporcione un alivio a las víctimas y represente un paso hacia la justicia.