
Florida se prepara para enfrentar el impacto del Huracán Helene, el tercero en azotar la región en los últimos trece meses. Según informó el Servicio Meteorológico de los Estados Unidos, se espera que Helene, que tocará tierra el jueves 26 de septiembre por la noche, sea mucho más grande y fuerte que las tormentas recientes, con una marejada ciclónica de hasta 5.4 metros en la costa pantanosa al sur de Tallahassee.
La preparación para el huracán ha recaído principalmente en los residentes de la Costa del Golfo, quienes aún recuerdan vívidamente los estragos causados por tormentas anteriores. Amy Bormann, una camarera que vive en un velero de nueve metros en St. Marks, expresó su preocupación por la magnitud de Helene, recordando cómo la marejada ciclónica del Huracán Michael en 2018 superó su altura.
“Aquí somos fuertes”, dijo a The New York Times Bormann, de 45 años, que también vivió el huracán Katrina en Nueva Orleans en 2005. “Tiene mala pinta”, lamentó.

El condado de Wakulla, que incluye St. Marks, y varios otros condados costeros de la región de Big Bend están bajo órdenes de evacuación obligatoria. Helene sería la tercera tormenta nombrada en golpear la región en poco más de un año, después del Huracán Idalia en agosto del año pasado y el Huracán Debby el mes pasado.
Sin embargo, Helene se pronostica como una tormenta mucho más grande y fuerte, lo que llevó a emitir advertencias de tormenta y órdenes de evacuación en áreas densamente pobladas como Tampa y St. Petersburg.
En Cedar Key, Hannah Healey, propietaria de un café, expresó su agotamiento ante la preparación para otro huracán, mencionando las pérdidas económicas y de infraestructura que la comunidad ha sufrido debido a las tormentas anteriores. “Mi reacción inicial fue: ‘Dios mío, no puedo pasar por esto otra vez’”, dijo a The New York Times. Healey destacó la disminución del turismo en un 20% después de Idalia, lo que ha afectado gravemente a los negocios locales.

En Steinhatchee, un pequeño pueblo pesquero, la mayoría de los residentes del Coastal River R.V. Resort ya había sido evacuado el miércoles 25 de septiembre por la tarde. Krysty Lynn, empleada de un resort en la zona, mencionó que los niveles del río Steinhatchee son una gran preocupación, ya que se espera una inundación de hasta 4 metros.
Jennifer Loyd, residente de Perry, planeaba evacuar con algunas de sus mascotas, dejando atrás a otras debido a la rapidez con la que se aproxima la tormenta. “Para Idalia no nos fuimos, pero este año nos vamos porque es peor”, dijo la mujer de 41 años, que trabaja en una gasolinera local. “Esperemos que los perros y las vacas estén bien”.
Tallahassee, la capital del estado, también está bajo una rara advertencia de huracán, con riesgos significativos debido a su denso dosel de árboles.
Michael McGuire, residente de toda la vida de St. Marks, recordó cómo el agua alcanzó la altura de su cuello durante el Huracán Michael. Ahora, con una nueva casa elevada sobre pilotes, planea quedarse y esperar a Helene con su familia y suministros.
Últimas Noticias
Altas temperaturas y lluvias marcan el inicio de la primavera en Nueva York
La ciudad experimentará máximas superiores a lo habitual, acompañadas de episodios de chubascos y vientos, antes de un descenso térmico progresivo hacia el fin de semana
Las autoridades federales de Estados Unidos anuncian retiro preventivo de focaccias, pizzas y regletas eléctricas
Una alerta sanitaria obliga a consumidores a dejar de usar y devolver una lista de productos alimentarios de Bakkavor y regletas eléctricas CCCEI luego de detectarse peligros para la salud y la seguridad en varios estados

Investigan tiroteo en Hialeah que deja un hombre muerto y moviliza a la policía local
El deceso ocurrió cerca de las siete de la mañana del sábado y desencadenó una investigación policial activa, mientras las autoridades solicitan colaboración ciudadana y los vecinos expresan creciente inquietud ante el hecho ocurrido en su comunidad

Estados Unidos: vinculan la caída de especies silvestres con el crecimiento de brotes infecciosos en comunidades rurales
Nuevas investigaciones relacionan la fragmentación de hábitats naturales con el incremento de dolencias respiratorias, trastornos neurológicos e infecciones resistentes a tratamientos habituales, afectando especialmente a comunidades marginadas


