
Un informe reciente del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) reveló que alrededor del 4% de los adultos en el país de 65 años o más han sido diagnosticados con algún tipo de demencia. Para aquellos con 85 años o más, esta cifra asciende al 13%.
El informe, basado en la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud del 2022, destacó una tendencia al aumento de casos conforme avanza la edad, según publicó la agencia de noticias Reuters.
Ellen Kramarow, autora principal del informe, destacó que “no observamos que esta sea una medida que vaya a cambiar significativamente de un año a otro”, estableciendo la persistencia del problema y la necesidad de seguir investigando soluciones efectivas.

Datos adicionales del estudio
El CDC detalló que el 1.7% de los adultos analizados entre 65 y 74 años informó un diagnóstico de demencia. Esta tasa se incrementa a 5.7% entre aquellos de 75 a 84 años. Los resultados se obtuvieron a partir de entrevistas en persona o telefónicas con 8,757 personas de 65 años o más.
La Asociación de Alzheimer define esta enfermedad neurodegenerativa como la principal causa de demencia. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y otras funciones cognitivas, como el pensamiento, el razonamiento y la capacidad para llevar a cabo tareas cotidianas.
Esta enfermedad está asociada con la acumulación de placas de proteína beta-amiloide y ovillos de proteína tau en el cerebro, lo que provoca la degeneración y muerte de las neuronas.
El Alzheimer representa entre el 60% y el 80% de los casos de demencia, siendo su forma más prevalente. Aunque existen otras formas de demencia, como la demencia vascular, la demencia con cuerpos de Lewy y la demencia frontotemporal, el Alzheimer es la más estudiada y reconocible debido a su prevalencia.

Este informe cobra relevancia en un contexto donde se han desarrollado nuevos tratamientos para frenar la progresión de la enfermedad, como el Leqembi de Biogen y Eisai, aprobado en Estados Unido en julio de 2022, y el reciente donanemab de Eli Lilly.
Factores educativos y demencia
Uno de los aspectos más destacables del informe es que los diagnósticos de demencia son menores entre las personas con grados universitarios y más altos entre aquellos con menos de una educación secundaria. Varios estudios sugieren que un mayor nivel educativo puede proporcionar una reserva cognitiva más grande que retrasaría temporalmente los síntomas de la demencia.
Además, la Encuesta de Beneficiarios Actuales de Medicare de 2021 corrobora estos hallazgos, al estimar que casi el 3% de los beneficiarios de Medicare que no residen en hogares de ancianos tenían un diagnóstico de Alzheimer o alguna otra forma de demencia.
El panorama presentado por el CDC no solo refleja la situación actual, sino también la necesidad de continuar investigando y desarrollando tratamientos efectivos para frenar esta enfermedad que afecta a un porcentaje significativo de los adultos mayores en Estados Unidos.
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