
El cocinero y presentador Karlos Arguiñano es uno de los rostros más icónicos del panorama gastronómico y, también de la televisión de nuestro país. Arguiñano, de 76 años, protagoniza una extensa y exitosa carrera en la televisión, como presentador de varios programas de cocina desde 1989. Sin embargo, el chef comenzó su trayectoria en la cocina 21 años antes, en 1968, y es considerado uno de los creadores de la Nueva Cocina Vasca, una tendencia gastronómica muy influyente a partir de 1970, y que hizo coincidir a Arguiñano con otros reputados cocineros como Pedro Subijana o Juan Mari Arzak.
A pesar de que el éxito de Karlos Arguiñano se extendió rápidamente a todos los hogares de España, el cocinero vasco siempre ha tenido muy en cuenta sus raíces, y la marca de Guipúzcoa y del País Vasco ha estado siempre presente, tanto en su cocina como en su forma de ser. Arguiñano nunca dejó de residir en Guipúzcoa, incluso cuando trabajó para la televisión argentina el cocinero vivía a caballo entre el país sudamericano y España. Además, en todos sus programas de televisión, el chef comenta siempre que le encanta su vida en Guipúzcoa, y asocia su pasión con la cocina con la tranquilidad y el día a día en Zarautz, su actual residencia.

Beasain, el pueblo de nacimiento de Karlos Arguiñano
A pesar de vivir en Zarautz, donde Arguiñano regenta un hotel-restaurante y vive con su familia en su casa, cuidando de su huerto y de sus gallinas, el cocinero nació en Beasain, una localidad de casi 14.000 habitantes en el interior de Guipúzcoa, que se encuentra en un paraje idílico. Beasain es el municipio más grande de la comarca del Goierri, que abarca el valle del río Oria. Este río recorre la localidad de Beasáin, formando parte de sus bellos paisajes, al igual que lo hacen los montes Murumendi, Usurbe y Pagokabar.
Sin necesidad de adentrarse en el casco histórico del pueblo, a las afueras de Beasain se encuentra el conjunto monumental de Igartza. Según detalla el Portal oficial de turismo de Euskadi, a este yacimiento medieval se accede por un puente que cruza el río Oria, y en él se puede visitar un palacio construido en el siglo XIII, además de una presa de madera, una ferrería y un molino. En el centro de Beasain se encuentran otros puntos turísticos de interés como, por ejemplo, la parroquia de Santa María de la Asunción, la basílica de San Martín de Loinatz y la ermita de Nuestra Señora de Loinatz.

Además de sus amplios espacios verdes, como el parque de Sagastigutia, con más de cincuenta especies arbóreas distintas, y el monte Murumendi, la tranquilidad se respira en cada rincón de Beasain. Por otro lado, la actividad en el pueblo es bastante alta, y cualquier visitante no debe irse del municipio guipuzcoano sin descubrir sus calles repletas de tiendas y bares, con un excepcional ambiente. También es obligatorio probar las morcillas de Beasain, reconocida por su sabor, su calidad y su producción totalmente artesanal.
Cómo llegar a Beasáin
La localidad de Beasáin se halla en el interior de la provincia de Guipúzcoa, en pleno paso de la autovía A-1. Es cercana a otros municipios como Idiazábal o Tolosa, y se encuentra a unos 43 km de la ciudad de San Sebastián.
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