
Llega el verano tórrido a Madrid y el cuerpo nos pide refrescarnos o darnos un chapuzón y a pesar de no tener playa, sí contamos con opciones para poder sobrellevar los días más calurosos, como las piscinas naturales. Estos espacios son un deleite para los amantes de la naturaleza y el turismo alternativo. Formados por la acción de ríos y arroyos, ofrecen aguas cristalinas rodeadas de impresionantes paisajes que invitan a desconectar y a disfrutar del entorno natural.
En la Comunidad de Madrid solo hay cuatro zonas habilitadas para el baño en pantanos y ríos. Uno de los sitios más populares es la playa Virgen de la Nueva, ubicada en el embalse de San Juan, una playa que anualmente recibe la bandera azul. No obstante, hay lugares menos concurridos y más especiales, como la piscina natural de Estremera.
Un enclave que rebosa tranquilidad
El río Tajo, que bordea el sur de Madrid, cuenta con una única área recreativa para bañistas: Los Villares, situada en Estremera. Esta zona de baño, a pesar de no ser una típica playa costera, sí que cuenta con arena y ofrece un espacio rústico donde la corriente del río es un elemento a considerar. A diferencia de otros lugares en los que masificación está asegurada en verano, este enclave de ensueño es perfecto para la desconexión y el descanso.
Esta piscina natural, en medio de la naturaleza, está rodeada de árboles, bajo los que los bañistas se podrán cobijar del sol. Como en verano aumentan las visitas, es recomendable acudir con sombrillas. Es una zona pet friendly, por lo que los excursionistas podrán acudir con sus perros, que en todo momento deberán permanecer atados.
A pesar de ser un oasis en mitad de la Comunidad de Madrid, tiene todo tipo de servicios que hacen la estancia más agradable. Entre las comodidades con las que cuenta destacan el aparcamiento, las duchas, el aseo, merendero, parque infantil, quiosco y hasta un restaurante en el que poder degustar la gastronomía local. Al igual que en el embalse de San Juan, se pueden practicar deportes y actividades acuáticas. También hay varias empresas en las inmediaciones que ofrecen actividades como: tirolina, tiro con arco, waterball, paintball o rutas a caballo, para hacer del día algo más completo.
Qué ver en Estremera

A medio camino entre ‘La Alcarria’ y ‘La Mancha’ se encuentra esta localidad que a pesar de ser pequeña en extensión, está repleta de sorpresas, como sus casas señoriales, su iglesia del s. XVIII, el canal de Estremera, el río Tajo o la Cueva de Pedro Fernández.
Este municipio del sureste madrileño, se ha transformado a lo largo de las décadas. Durante los años 50 se construyó una presa que formó el embalse y cambió el paisaje con los cultivos de regadío. En la actualidad encontramos una población atravesada por el río, creando una vega rodeada de verde en contraste con los colores dorados de la localidad.
Cómo llegar
Para llegar a esta playa desde Madrid habrá que circular por la A-3 durante unos 70 kilómetros y después coger la M-241 dirección a Estremera. Una vez ahí se debe cruzar el Puente sobre el río y tomar un camino de tierra que conduce hasta la piscina natural. Este trayecto se recorre en unos 52 minutos.
Últimas Noticias
El mercadillo perfecto para Semana Santa en el centro de Madrid: piezas de artesanía y joyas únicas
Para quienes quieran disfrutar de actividades culturales y de ocio distintas a las procesiones, la capital de España acoge un Mercado repleto de artículos creativos y de diseño

Un pueblo de cuento para ver el mar a dos horas de París: un puerto pesquero que ha atraído a artistas de la talla de Víctor Hugo
Veules-les-Roses tiene el río más corto de Francia y una gastronomía propia

Los 12 destinos imprescindibles para viajar en abril según ‘Lonely Planet’: primavera, festivales y paisajes únicos en todo el mundo
De lagos italianos a viñedos neozelandeses, esta selección invita a descubrir ciudades en flor, rutas históricas y aventuras lejos de las multitudes, con el clima y el encanto ideales para una escapada inolvidable

La ruta familiar que atraviesa un bosque de secuoyas americano en Pontevedra: sencilla y con árboles de más de 30 metros de altura
Este sendero recorre un bosque americano en el corazón de Galicia y es perfecto para una escapada en familia o con amigos

La catedral gótica más grande de Francia está a una hora de París: una joya arquitectónica clave en la peregrinación a Santiago de Compostela
Este templo no tiene nada que envidiar a la catedral de Notre-Dame de París y cada año atrae a miles de visitantes



