Madrid, 23 abr (EFE).- Un ciudadano mexicano, con nacionalidad española desde 2009, se ha opuesto este miércoles en la Audiencia Nacional a ser extraditado a México, cuyas autoridades le reclaman para que responda a la acusación de haber agredido sexualmente de forma continuada a su sobrino cuando este tenía entre 11 y 14 años.
En su declaración ante el tribunal, ha alegado que el trasfondo de estas acusaciones sería una herencia familiar y ha asegurado que desde hace años ha sufrido una persecución en redes sociales por parte del sobrino que presuntamente habría sido víctima de la agresión sexual.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional se ha opuesto también a la entrega, si bien, en su caso, el motivo sería la prescripción de los hechos en los que se fundamenta la reclamación, ya que habrían transcurrido 15 años desde que se cometieron los hechos, que ocurrieron a finales de la década de los 90 y principios de los 2000.
El reclamado, Felipe R., que ha relatado que vino a España el año pasado para ayudar a su hermana y a los hijos de esta por encontrarse en una "situación de peligro", ha defendido su arraigo en nuestro país con el que asegura que siempre ha tenido vínculos porque sus abuelos eran españoles y ahora su padre octogenario tiene previsto venir a vivir aquí con él.
Ha explicado que desde septiembre -un mes después de ser detenido en España- tiene trabajo fijo en la empresa FCC, que está inscrito en un gimnasio y que cuenta además con la tarjeta sanitaria de la Seguridad Social y, de hecho, mañana, ha dicho, tiene prevista una intervención quirúrgica de vesícula en el hospital madrileño de La Paz.
"La persona que me acusa falsamente ha querido extorsionar a mi familia", ha expuesto para tratar de demostrar las presuntas intenciones espurias en la acusación contra él, y tras asegurar que esta se ha utilizado "para sacar provecho de una herencia", ha señalado que con esa intención se ha llegado a presionar a las autoridades judiciales de México para que actúen contra él.
La embajada de México ha estado personada en la vista y su representante ha pedido que se acceda a la extradición porque, en contra de los expuesto por el fiscal se cumplen los requisitos exigidos para proceder a la entrega, entre ellos los de la doble incriminación, ya que los hechos denunciados constituyen delito de violación agravada en México y de agresión sexual continuada en España con penas similares.
En cuanto a la prescripción, el abogado de la embajada ha indicado que los delitos que se sancionan con más de 15 años de cárcel prescriben a los 20 años y que al haber denunciado cuando cumplió 18 años, en 2006, la prescripción empezaría a contar desde ese momento, con lo que, según la legislación española, no habrían prescrito.
Además ha criticado los "vínculos artificiales" con España que el reclamado ha construido "desde hace menos de un año", ha ironizado también con la situación de peligro en la que ha dicho que se encuentran sus sobrinos en España -"algo que no dudo"-, y ha indicado que su doble nacionalidad tampoco puede ser óbice para la extradición.
La defensa del reclamado, que ha ejercido el abogado Manuel Ollé, ha protestado por la intervención de la embajada de México en la vista porque, según ha alegado, su posición en el procedimiento es de "coadyuvante" del Ministerio Fiscal y por tanto solo puede adherirse a las pretensiones de la Fiscalía y no puede mantener una posición "totalmente contradictoria" con ella, al igual que tampoco tiene derecho a recurrir la resolución definitiva que acuerde en unos días el tribunal.
En la vista ha estado presente el sobrino que denunció la agresión sexual, que ha viajado expresamente desde México para presenciar la vista. En declaraciones a EFE ha apuntado que su tío viajó a España para evitar ser encausado en este procedimiento y que para ello tuvo que renovar el pasaporte español que le había caducado en 2014, y ha rechazado que exista ningún problema con una herencia y que el reclamado tendría que haber aportado pruebas de ello.
Pese a la posición de la Fiscalía no pierde la esperanza en que el tribunal acceda a la extradición, y ha lamentado que el abogado de su tío se haya preguntado por qué tardó tanto en denunciarle, una cuestión que ha considerado no se debe plantear nunca a una víctima de agresión sexual.EFE

