Málaga, 14 abr (EFE).- Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima Plataforma Bionand) ha demostrado que la fragilidad en las personas mayores influye en su evolución clínica durante su ingreso hospitalario tras un infarto de miocardio.
El estudio, publicado en la revista de referencia en cuidados cardiovasculares 'European Journal of Cardiovascular Nursing', subraya la necesidad de incorporar aspectos como la fragilidad y el estado nutricional en la toma de decisiones clínicas, según ha informado este lunes el Ibima en un comunicado.
El infarto de miocardio es una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en adultos mayores. A pesar de compartir diagnóstico, no todos los pacientes mayores evolucionan del mismo modo, y su respuesta al tratamiento y recuperación puede variar significativamente en función de su estado de salud previo.
La fragilidad es un síndrome caracterizado por la disminución de la fuerza, resistencia y función fisiológica, lo que hace a los pacientes más vulnerables ante situaciones de estrés como una hospitalización o una intervención médica.
No se trata solo de aspectos físicos, también son importantes factores psicosociales como el aislamiento, el estado de ánimo, la falta de apoyo social o la dependencia.
Por su parte, el estado nutricional influye en la capacidad del organismo para reparar tejidos, responder a infecciones y tolerar tratamientos invasivos.
Los investigadores del estudio, los doctores Manuel Jiménez Navarro y Francisco Javier Pavón, han indicado que el estudio demuestra que "no solo la edad, sino el estado geriátrico general del paciente, puede marcar la diferencia. Adaptar el tratamiento a cada persona es fundamental para una mejor recuperación", han indicado.
En la actualidad, la edad sigue siendo uno de los principales factores a la hora de aplicar protocolos de tratamiento en pacientes con infarto, pero esta aproximación puede no reflejar adecuadamente la situación real de cada persona.
Tras analizar datos de pacientes mayores ingresados por infarto, los investigadores han concluido que los pacientes con fragilidad presentaron una mayor incidencia de complicaciones durante su estancia hospitalaria, tales como infecciones, insuficiencia cardíaca y eventos adversos relacionados con la medicación.
En cuanto al estado nutricional, los pacientes con malnutrición o en riesgo nutricional tuvieron una peor evolución, con estancias hospitalarias más prolongadas y mayor riesgo de deterioro funcional tras el alta.EFE


