Málaga, 5 abr (EFE).- El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, espera que las movilizaciones de este sábado por la vivienda sean "el aldabonazo" para que la negociación en las instituciones, "sobre todo en la vía presupuestaria", se traduzca por un "cambio radical en las políticas de vivienda".
En declaraciones a los periodistas al inicio de la manifestación por la vivienda en Málaga, Maíllo ha confiado en que se pueda corregir "el actual desequilibrio" entre la renta del trabajo y la destinada a la vivienda porque "a la mayoría de las familias trabajadoras se les va gran parte del sueldo que han mejorado en el pago de alquileres o de hipotecas".
Ha aludido al "modelo fracasado de 40 años de concepto de negocio de vivienda", que ha supuesto "una espiral de precios que hace inalcanzable el acceso a uno de los derechos humanos básicos".
Tras situar a Málaga en el "epicentro de las grandes contradicciones" de la política de vivienda que, "dejada en manos privadas ha reflejado un fracaso", ha dicho que hace falta "un mecanismo de urgencia" que "recupere" la ciudad "para los ciudadanos que trabajan" y las familias que quieren tener una vida en sus barrios y están siendo "expulsadas".
El líder de IU ha defendido la intervención pública en la política de vivienda, "igual" que en otros ámbitos como la sanidad, la educación o los servicios sociales.
Ello implica que "debe haber una planificación, no solo en la construcción y rehabilitación de vivienda", sino también en medidas legislativas de "tope de precio para garantizar su asequibilidad", así como la "parálisis" de viviendas turísticas, por la "detracción" del parque de alquiler que éstas suponen en grandes ciudades y en las zonas tensionadas, ha explicado.
Además de esta intervención pública para "resolver el problema de la vivienda a medio plazo", Maíllo ha propuesto la actuación a corto plazo "con una modificación, si es necesaria, de la Ley de Vivienda", con el fin de "sortear el boicoteo" que, a su juicio, hace el PP a la aplicación de la ley "a petición de los ayuntamientos".
O bien, ha continuado, la promoción desde el Ministerio de Vivienda de acuerdos con los ayuntamientos que permitan a estos gestionar directamente los parques de vivienda de las localidades.
Asimismo, ha defendido que las viviendas de protección oficial no pasen al mercado libre tras 30 años porque supone una "despatrimonialización" del Estado, que ha destinado fondos para construir un parque de viviendas "al servicio público, que después se convierte en objeto de negocio y de mercado".
Para el coordinador federal de IU, la vivienda es "el gran reto de esta legislatura" en el Gobierno de España y "solamente se puede hacer desde una cultura de la paz que dedique el dinero que puede ser destinado a gasto armamentístico, como nos exige Europa, a cubrir un derecho humano como el de vivienda".EFE

